BIENVENID@

"Que los caminos se abran siempre a tu encuentro, que el viento sople siempre a tu espalda, que el sol brille templado sobre tu rostro, que la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y que, hasta que volvamos a encontrarnos...Dios te guarde en la palma de su mano". (Bendición Celta)

14 julio 2008

"EL ROBLE TRISTE"

*


Un bellísimo relato antiguo pero tremendamente actual.
Invita a mirar hacia el interior y plantearse y replantearse la vida hasta y para encontrar nuestro propio "Lugar en el Mundo".


" Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era.

- “Lo que te falta es concentración", le decía el manzano. "Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es?”

- “No lo escuches", exigía el rosal, "es más sencillo tener rosas y ¿ves qué bellas son?”

Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían y, como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

- “No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... sé tú mismo, conócete y, para lograrlo, escucha tu voz interior.” Y, dicho esto, el búho desapareció.

- “¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?”, se preguntaba el árbol desesperado, cuando, de pronto, comprendió...

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

- “Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: cúmplela.”

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz."

En un momento como el que vivimos tan volcado, a menudo, en las apariencias, en las fachadas de mentira, en el gregarismo y en el no-pensar dejar de "ser como los demás" para ser uno mismo por encima de todo y de todos no deja de resultar casi heroico.
Hacer un ejercicio de introspección valiente para encontrar nuestro "Lugar en el Mundo" es tan poco habitual como necesario: nos va el sentido de la vida y la felicidad en ello.

¡Feliz Misión!.

*- Foto: Viejo roble de un camino del Valle de los Lobos.
Verano 2007.
©- Lobogrino.

4 comentarios:

frantic dijo...

Un bonito relato y un gran mensaje.

La espera ha merecido la pena.

Bienvenido de nuevo a la blogosfera.

Un abrazo.

Crasamet dijo...

Precioso relato, Lobo.

Cuántos deberían aprender de él.

Un besazo.

jesuscaputxi dijo...

Molt bonic, Lobogrino, l'has encertada de ple, ser un mateix és l'aventura més heroica (i la única que mereix la pena) que un pugui viure. I és de les que més costen! Sort en tenim d'amics al voltant nostra que ens poden ajudar... que ens poden fer de Mussol Savi.
Una molt forta abraçada, company de camí!

Nando dijo...

Precioso relato grino!
Acabo de llegar de Asutralia... Sin comentarios!
Me quedo con mu pequeña comunidad de base, esa si es iglesia!
Gracias por estar y seguir por aqui!
Besos!
Nandp