Bienvenid@...

"Que los caminos se abran siempre a tu encuentro.
Que el viento sople siempre a tu espalda.
Que el sol brille templado sobre tu rostro.
Que la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y que, hasta que volvamos a encontrarnos,
Dios te guarde en la palma de su mano".




19 octubre 2009

FOBIAS RARAS

Acabo de encontrar por Internet una de esas listas absurdas que te envían montones de veces.
Esta me ha hecho gracia. Se trata de fobias raras. Me he reído un rato la verdad.

Aunque, claro, como más me he reído ha sido inventando los comentarios.

Algunas de las fobias más extrañas, de la A a la Z

Alliumfobia - Miedo al ajo- Victoria Beckam.
Allodoxafobia - Miedo a las opiniones de los demás- Franco, Aznar, Espe, Losantos...
Apeirofobia - Miedo al infinito- El hombre más pequeño del mundo.
Araquibutirofobia - Miedo a las cáscaras de cacahuetes- Esta fobia seguro que es americana. Fijo.
Autofobia - Miedo a uno mismo- El Hombre invisible.
Bogifobia - Miedo al hombre del saco- Ahora ya nadie. En mi época: los niños. Como es normal.
Cacofobia - Miedo a la gente fea- Las “Misses” por si se reflejan en un cristal y no hay para tanto.
Caliginefobia - Miedo a las mujeres guapas- ¿Pero las guapas no eran “tontas”?Ahora va a resultar que también son malas.
Catisofobia - Miedo a sentarse-Un tío con almorranas. Esta era fácil.
Cipridofobia - Miedo a las prostitutas- Las mujeres de los clientes...por si a estos les da por elegir y...
Colpofobia - Miedo a los genitales- Hombre tanto como miedo...Algunos dan risa...
Consecotaleofobia - Miedo a los palillos chinos. Ea: sólo los chinos, ni los japoneses ni nada. Los chinos.
Cromatofobia - Miedo a los colores- Se llama “daltonismo” y no es miedo. Es un lío...
Dendrofobia - Miedo a los árboles- “El bosque animado” la peli de dibujos más truculenta de la historia.
Dextrofobia - Miedo a los objetos a la derecha. Los zurdos. Pero tampoco es miedo es incomodidad.
Eisoptrofobia - Miedo a los espejos- Pos Drácula. ¿Quién si no?
Epistemofobia - Miedo al conocimiento- Esta no es rara. El 80% de la humanidad la sufre...
Escatofobia - Miedo a las heces. ¡Que va a ser miedo! Es un ascazo que te cagas.
Ecofobia - Miedo al hogar- El que fue “a buscar tabaco”...
Efebifobia - Miedo a los adolescentes- Los profesores. Lamentablemente es frecuente.
Escriptofobia - Miedo a escribir en público- Y si hablamos en catalán nuestra intimidad va a ser lo más...
Espermatofobia - Miedo al semen- Tantas adolescentes...
Estasifobia - Miedo a estar de pie- Los diputados españoles cuando entró Tejero en el Congreso...
Eurotofobia - Miedo a los genitales femeninos. Los ginecólogos de los EUA...
Fagofobia - Miedo a comer- ¡Pos no saben lo que se pierden!
Falofobia - Miedo al falo- A veces risas por el “falete”...¡Que más quisiera más de media humanidad que poder tenerle miedo!
Fronemofobia - Miedo a pensar- Esta es la fobia más común de todas. Más del 90 % de los seres humanos la padece...
Genufobia - Miedo a las rodillas- Esta es chorras, chorras que lo flipas. ¿¿¿Pero quién va a tenerle miedo a las rodillas??? ¿Un inválido por si le golpea una rodilla volante no identificada y lo tira de la silla de ruedas???
Hagiofobia - Miedo a los santos- Que se te aparezca San Chema Escrivá de Balaguer con capa y colmillos debe dar un yuyu. Incluso si se te aparece de paisano...
Helenologofobia - Miedo a los términos griegos- Los etimólogos después de 8 horas de trabajo diarias. ¡No te “joroña”!
Hexakosioihexekontahexafobia - Miedo al número 666- A mi lo que me da miedo es la palabrita...Sigo sin poder leerla.
Hobofobia - Miedo a los vagabundos- Enrique Iglesias, Borja Tyssen...
Itifalofobia - Miedo a la erección- El eyaculador precoz...
Kinesofobia - Miedo al movimiento- El péndulo, por supuesto.
Macrofobia
- Miedo a las largas esperas- Más que miedo lo que son es un coñazo
Micofobia - Miedo a las setas- Los trolls, como en ellas viven los gnomos...
Mixofobia - Miedo a mezclarse con gente diferente- Los skins...de feria. Y tampoco es miedo. Se explica por la ausencia de neuronas en el interior del cráneo del interfecto.
Nostofobia - Miedo a volver a casa- El que regresa “con el tabaco”...dos años después...
Octofobia - Miedo al número ocho- Si ya lo decía yo: “es número tan liado es maaalo”.
Onirogmofobia - Miedo a los sueños húmedos- El colchón
Optofobia - Miedo a abrir los ojos- Alejandro Amenábar
Ostraconofobia - Miedo al marisco- ¿Miedo??? ¡Y un cuerno! Son feos pero están de vicio.
Panofobia - Miedo a todo “Estas chorrocientas fobias se encierran en una”.
Penterafobia - Miedo a la suegra- Cualquiera que esté casado
Sarmasofobia - Miedo a los juegos eróticos- Siempre son más ingenuos los juegos bélicos, claro.
Socerafobia - Miedo a los suegros- Los chicos jóvenes cuando la novia “ha engordado” repentinamente...
Tetrafobia - Miedo al número cuatro- La mitad de gente que tiene miedo al número ocho, por supuesto.
Uranofobia - Miedo al paraíso- Las que no tienen tetas porque no las van a dejar entrar
Quifofobia - Miedo a agacharse- Una chica con minifalda delante de una obra...
Xirofobia - Miedo a las navajas de barbero- Buñuel...Y todo el mundo. ¡Nos ha jodido!
Zeusofobia - Miedo a los seres superiores- Los seres tan bajitos tan bajitos tan bajitos que...


Las fobias más comunes
Acrofobia - Miedo a las alturas- Esa no es una fobia. Es lo normal. El ser humano no tiene alas ni vuela ni nada.
Aerofobia - Miedo a los aviones - Es que no o es posible que algo que pesa tanto vuele.
Afensofobia
- Miedo a ser tocado- En algunos casos es una demostración de sensatez.
Agorafobia - Miedo a los lugares abiertos- Y los presos sufriendo. Nadie está a gusto con lo que tiene.
Aracnofobia - Miedo a las arañas- Imagínatelas de dos metros de grandes. Les tenía miedo hasta el más pintado.
Claustrofobia - Miedo a los espacios cerrados- Os recuerdo que el ser humano no es un topo que esté preparado para excavar pasillos bajo tierra. El hábitat del hombre es la superficie terrestre: ni por encima ni por debajo.
Coulrofobia - Miedo a los payasos- A mi siempre me han dado más miedo que otra cosa. Tienen algo de “maligno”. Fíjate en uno cuando puedas...
Espectrofobia - Miedo a los fantasmas- Bah, eso es un mito. A quién hay que temer es a los vivos.
Hemofobia - Miedo a la sangre- Más bien miedo a lo que representa la sangre: cuando la ves alguien (o tú) se está muriendo o sufriendo mucho.
Homofobia - Miedo a la homosexualidad- ¿Ah, que era miedo? Acabáramos. Pues que peguen el culo a la pared y dejen de joder la marrana.
Kakorrafiafobia - Miedo al fracaso- Defíneme “fracaso”. Es algo tan relativo...
Ofidiofobia - Miedo a las serpientes- Más bien miedo a que te muerdan y te envenenen. En el fondo es simple miedo a la muerte.
Tecnofobia - Miedo a la tecnología- A veces me pregunto si no es para temerla: dependemos demasiado de ella. No puede ser sano.

Es bastante completa aunque le faltan bastantes así a bote pronto me vienen a la cabeza tres:

- Miedo a las cucarachas- No tiene nada de rara. Casi todos los humanos la sufrimos.
- Miedo a las mariposas- Alguien muy cercano a mi dice que las mariposas son gusanos asquerosos camuflados.
- Miedo a las tijeras abiertas- Conocí a una señora que cuando veía unas tijeras abiertas se ponía a gritar histérica. No es broma.

Se admiten fobias que no aparezcan en el texto o comentarios sobre las que aparecen...

22 septiembre 2009

“SI ME CAE AUGA NO PELO ESCARALLAME TODO”

Viajar de “La Vieja Ciudad de Catedral Marina” al Valle de los Lobos en autocar es toda una experiencia en la que a veces participan montones de sentidos.
Más de doce horas de viaje nocturno tres o cuatro veces al año durante bastantes años dan para mucho.
Obviaré los habituales viajes en los que la persona que tenías al lado debía llevar décadas sin ducharse, o aquellos en los que, poco después de salir el ínclit@ “se aflojaba” los zapatos para delicia de las narices más acostumbradas al…”fromaaage” de cabrales más…¿denso?, ¿profundo?...¡¿apestoso?! (lo siento pero el queso nunca me ha gustado nada). A fin de cuentas en la actualidad los conductores vigilan que la gente no se descalce por el bien común de la micro atmósfera del habitáculo donde unos humanos “asardinados” en plan yogi pasarán bastantes horas de sus vidas.
Obviaré también los habituales ronquidos nocturnos; los intentos de “confraternizar” de tu compañer@ pese a que llevas los auriculares puestos, cuando no lees el libro miras por la ventanilla y tras dos horas de monólogo te quitas los cascos y le dices: “perdón, ¿decía algo?, es que con la música...”; a la persona “ancha” que ocupa su asiento y tres cuartas partes del tuyo con lo que “disfrutas” de una experiencia de doce horas “de recogimiento” entre el borde de ese asiento tuyo sólo teóricamente y la ventanilla; las charlas telefónicas o con el compañero…a grito pelado durante horas (y a ser posible explicando detalles escabrosos, morbosos o sórdidos de vidas ajenas); o incluso la vez que la mujer del asiento de delante tenía sonoros gases, muchos sonoros gases, montones de sonoros gases, gases sonoros como para hacer subir a la estratosfera todo el parque de globos aerostáticos del sur y del norte de Europa; no diré nada de ella, a fin de cuentas se bajó pronto (y debía sentirse ligera “que te cagas”). Acciones que por lamentablemente reiteradas ya ni nos sorprenden.
Prefiero centrarme en, digamos, “experiencias menos frecuentes”…
Hace seis o siete años una noche de viaje fue especialmente “intensa”.
En la primera parada del autocar sube una pareja de ecuatorianos o peruanos que bajan en la siguiente parada, aún en la ciudad. Bajan y se llevan con ellos el maletín de uno de los dos conductores que lo deja en un asiento donde descansa a ratos. Alguien se percata de ello, hay un forcejeo mientras llega la policía a detener a los chorizos. Se escapa un guantazo que “recoge” la mejilla de una joven pasajera que está en su asiento. Cuando llegan con una hora de retraso a la parada en la que me subo la chica, que iba detrás de mí, me lo “efplica” aún con los dedos marcados en la cara. Durante todo el viaje una abuela de apariencia frágil (estas son las que más peligro tienen) se dedica a hablar por teléfono móvil con un sordo (o tal vez la sorda fuese ella, claro). A las doce, a la una, a la una y media…hacia las tres el conductor, que debía dormir a ratos, estaba sentado con una cara de juez que ni los de la Audiencia Nacional. De nada servían los gritos desesperados de viajeros insomnes a su pesar tipo: “¡Que le quiten el teléfono a la vieja, JODER!!!” A los que la ínclita respondía con otro no excesivamente amable “Vai-che a merda. Eu fago o que me da a gana”.
Serían las tres o las cuatro cuando un camión de maderas atravesado e incendiado cortaba la autopista con la considerable parada de media hora en medio de la nada.
Hasta que poco antes de mi parada, mientras los viajeros dormían y yo me preparaba para bajar: un impacto, el autocar dando bandazos durante unos cien metros en los que creí que volcábamos, los pasajeros despertando al caer de sus asientos. Un caos. Lo normal hubiese sido un reventón. Pero aquel viaje no era muy normal precisamente. Un enorme ciervo había impactado con el cristal delantero del autocar (haciendo un agujero en el lugar del golpe y dejando el resto de la luna resquebrajada). Dado que el lugar era una Reserva Nacional de caza el asunto era complicado. Se avisa a los técnicos del SEPRONA, llegan, recogen testimonios de viajeros y de los conductores, confirman la muerte del animalito,…Mientras sucedía todo esto los conductores nos avisan (el vehículo estaba a unos 100metros del lugar del accidente) que no nos moviésemos de nuestros asientos. Pero la “abuelita” del teléfono no paraba de ir de pasillo arriba pasillo abajo, para hilaridad del pasaje, preguntando lo que iban a hacer con el ciervo y que si no lo quería nadie que se lo diesen a ella. Más de uno nos visualizamos a la anciana arrastrando una cornamenta por el pasillo y más de uno nos revolcamos por el suelo muertos de la risa. Una chica le dijo muy amablemente que se sentase a lo que recibió un: “tu vai-che a merda”. Hasta que regresó uno de los conductores llevó en volandas a la señora a su asiento mientras le soltaba: “si se vuelve a mover le juro por mi madre que la dejo en medio del páramo, que ganas y motivos no me faltan”. Poco después, y con casi tres horas de retraso, cuando llegué a mi destino la chica del guantazo me dijo: “tienes suerte, a mi aún me quedan un par de horas de viaje…”

En otra ocasión en un viaje poco antes de la Navidad se estropeó la calefacción. Los gritos de una chica a media noche de que su padre se moría nos alertaron. Al señor sólo le dio un mareo por el golpe de calor. Aquel autocar que cruzaba Castilla una noche de diciembre parecía que volviese de la playa: las chicas en sujetador, hombres sin camisa, la gente abanicándose con lo que encontraba…A la que se podía parar abrían las puertas (los autocares “modernos” no tienen ventanillas) para que entrara el fresco. Aquel “fresco” que al pasar La Ciudad del Cid en diciembre eran unos 15 grados bajo cero…Vamos que con sólo abrir la puerta pasabas de más de 40 grados positivos a menos de menos 15…Al llegar al mi parada me percaté que el zapato que iba del lado de la calefacción se había despegado. De la pierna izquierda dormida ya hacía horas que me había dado cuenta…
El pasado abril había varios autocares (numerados) a la vez, pero cada cual se metió en el que le dio la gana y ocupó la plaza (numerada) que quiso con lo cual el descontrol era considerable. Llego a mi asiento y le digo muy amablemente a la señora de unos cincuenta años (la típica “madurita megaprogre” con el pelo canoso sin teñir y vestida en plan hippy con mucha clase) que lo ocupaba que ese es mi asiento. Me ladra un “déjame en paz, vete a la mierda y búscate la vida que el mío también estaba ocupado”. Con lo cual sin perder la compostura, ni la sonrisa (cosa bastante infrecuente en mi) y clavando una mirada sardónica en la mujer grito al conductor: “Perdone señor conductor hay una anciana muy mayor en mi asiento que no me deja sentar en él”. Mientras miradas de hilaridad observan la escena “alguien” me taladra, me rebana el pescuezo y me hace vudú con una sola mirada y el conductor me dice que me ponga en el de atrás que “igual” no lo reclama nadie. Al poco rato la mujer apoya la lata de coca-cola en el bordillo de la ventana y como era de esperar esta cae y me pringa los pantalones de arriba abajo. La señora con marcado acento gallego pero fingiendo el catalán como si fuese de Palamòs de toda la vida y no supiese castellano, se deshace en disculpas a mi impertérrita cara hasta que recibe otra sonrisa con un: “tranquila no es nada. Cosas que pasan. Es normal a su edad. Pero hágame caso: un tinte y un buen estiramiento facial le irían de perlas. Podría aparentar sólo unos sesenta, bastante menos de lo que seguro tiene. Buen viaje”. Me sumerjo en el libro y la música recibiendo el asiento delantero reclinado al máximo sobre mis rodillas. Pero ya lo esperaba…

El último (hasta el momento de escribir estas líneas) tampoco ha estado mal del todo.
Una pareja llega con paquetes como para amueblar varios pazos. El conductor se enfada porque no los han facturado pese al enfado accede a subirlos al portaequipajes. A medio hacerlo suelta un: “Escarallei o dedo!” que nos hace temer a todos por el éxito del viaje.
Parece que va a ser tranquilo. Claro que los verbos “ser”, “estar” y “parecer” aunque copulativos y con complemento atributo no poseen el mismo significado y…En “La Ciudad del Segre” tienen que subir una anciana y sus dos nietos para ir a pasar unos días de vacaciones en la aldea gallega. Los padres de los niños regresan a su casa hasta que tengan las suyas y puedan ir a reunirse con la familia. Suben la abuela y la nieta pero el crío, que debe tener unos 8 o 9 años dice que no va. De nada sirven los intentos de los padres, los lamentos de la abuela (preocupada por la ropa en las maletas y por con quien va a quedar mientras los padres trabajan), las súplicas del conductor y de algunos viajeros. El chavalín ha tomado la decisión inquebrantable de hacer lo que le dé la gana. Que para eso tiene 9 años. ¡Faltaría más!. Todo el pasaje despierta para cuchichear (una acción fantástica que, dado que es deporte nacional, deberían federarlo para que algunos ganásemos oros en las Olimpiadas) la escena. Triunfa la conclusión de “si fuese mi hijo subía a su asiento y que llorase hasta que se cansara”…De haber sido así casi preferí que se quedase que los niños tienen mucho aguante…
Poco después nos vemos inmersos en el epicentro de una tormenta brutal. La chica que va a mi lado y yo muertos de miedo no acabamos de entender como el conductor puede avanzar si apenas se ve a dos palmos delante del autocar. Nubes densas y una cortina de lluvia impiden totalmente la visibilidad a medio metro. Mientras mi compañera y yo…rezamos (en serio) viene una pasajera de atrás a quejarse al conductor de que una de las claraboyas de emergencias está mal cerrada y les entran “gotitas”. El hombre, sin quitar la atención del potaje de lentejas que tiene delante, le dice muy amablemente: “Señora estoy intentando que no nos la peguemos sin poder ver la carretera. Si llueve mucho saquen los paraguas. Luego lo miro”.
Poco después de una parada se produce una discusión (a grito pelado, casi llegan a las manos) de dos señoras por que una reclinó el asiento y a la de atrás no le gustó. Al final aquello se convirtió en una especie de debate en la “mini-sociedad-independiente-ríete-de-Ikea” que es el autocar. Vamos que todos los viajeros opinamos que el asiento se puede tirar hacia atrás. Todos menos una mujer que indignada afirma: “pues yo no lo haría. Pero ahora que se joda el mundo que yo me tiro hacia atrás”. A lo que otra, en un ataque de pietismo meapilas que ni Sor Pamplinitas del Nene Jezú” grita: “Llevémonos bien y convivamos en amistad, que así el viaje será mucho más bonito”. Y claro mi desconocida compañera de viaje y yo soltamos a coro (y sin ensayo previo, ea): “Que buenos son los hermanos escolapios. Que buenos son que nos llevan de excursióooon…” y con un “Bueno, perdón, es que…” unas risas.
En ese momento el conductor (pilotaba el compañero) que estaba debajo de la claraboya mal cerrada recibe una gota de lluvia en su cabeza y suelta un: “Si me cae auga no pelo escarallame todo!”, con lo que la carcajada es general. Tal vez el “pequeño detalle” de la extrema calvicie del hombre, muy superior a la de los bombillones o las bolas de billar, tuvo algo que ver…

Casi estoy ansioso por experimentar los próximos viajes. O tal vez no…

18 junio 2009

EL DÍA MÁS LARGO...

*- Dedicado con cariño agradecido a mi buen amigo César.

Hoy es el día más largo del año...




Sábado 21 de junio de 2008.

- 8:30 de la mañana. Me levanto. Busco una mochila, la preparo junto con la ropa para una excursión corta y me voy a trabajar.
- 14:30h: tras discusión tonta en el curro salgo del trabajo.
Camino de la estación de tren compro algo para comer.
- 15h: tren dirección Sabadell. Allí, media hora más tarde, me espera en el coche mi buen amigo César para ir a caminar. La idea inicial es hacer una excursión corta de tres o cuatro horas por La Mola de Sant Llorenç de Munt, al lado de Sabadell, cerca de Barcelona.
Al cabo de tres cuartos de hora de viaje, como a la altura de Vic y cuando La Sierra citada hace un buen rato que ha quedado a nuestras espaldas, César me dice:
- He pensado que, como los días son largos, podríamos “acercarnos” al Pirineo y subir al Balandrau. Desde donde dejemos el coche es una excursión sencilla y corta. Por allí no va a hacer tanto calor.
Pienso que se ha vuelto loco y ya me veo pasando la noche en lo alto de una montaña de los Pirineos. Le hago notar que he quedado con mis amigos esa noche.
- No te preocupes que podrás salir por Barcelona con tus amigos.
Me da rabia reconocerlo pero...

- 18h: tras dos horas y pico de viaje dejamos el coche en una pista. Acabamos de preguntar en un pueblecín de sonoro nombre (Tregurà) como se llega exactamente al desvío. Estamos ya muy arriba y los picos de los Pirineos se ven cercanos.
Voy pensando que empezar a caminar a esas horas es una locura (en la guía pone que hasta la cima a la que vamos son dos horas de camino) pero la magnificencia del lugar me embarga. El aire fresco de la montaña me hace olvidar cálida humedad asfixiante de la ciudad, la inmensidad del paisaje hace que desaparezcan de mi mente las minúsculas discusiones por chorradas en algo tan intranscendente como el trabajo. Delante nuestro una pista recorre verdes e infinitos prados pirenaicos llenos de vacas y caballos quasi en estado de libertad. Vacas, caballos y flores: montones de pequeñas flores de colores y formas a cual más llamativa.
La ascensión es dura y a la vez tranquila. César y yo tenemos un ritmo de caminar (forjado a base de muchas horas y muchos kilómetros pateando montes, de mucha alegría, sufrimiento y sobre todo AMISTAD con mayúsculas) fuerte y nos compenetramos muy bien al andar.
Aún así, como siempre que camino con César, no tengo la sensación de ir deprisa. Me paro a hacer fotos de cada tipo de flor, de los caballos, de las vacas, del paisaje...
En un punto del camino una fuente de aguas gélidas y puras lo cruza y es una tentación a la que sucumbimos. Me pasaría horas bebiendo ese agua que surge de la tierra allí mismo y que llena de vida el cuerpo...y hasta el espíritu...estando en aquel lugar.
Algo más adelante, a nuestra izquierda, vemos unos “animalitos”. Que si son hurones, que si son comadrejas. Varias parejas en plenos “rituales de cortejo”. Es una gozada de espectáculo. Parece que estén a sus cosas pero en realidad no nos quitan ojo. Una pena que el ser humano sea el mayor peligro para el resto de animales que tienen que poner todos sus sentidos en vigilarlo para poder seguir con vida...
Los “animalitos” en cuestión eran marmotas. Por lo visto aún quedan unas cuantas por el Pirineo.
Antes de encarar la subida final nos paramos para “comer algo”.
Como íbamos a hacer una excursioncita corta cerca de Barcelona yo no llevé nada. Pero el bueno de César tiene un par de naranjas para compartir. Como en “los buenos tiempos” del Montsant. Una naranja compartida subiendo a una montaña se convierte en un manjar de dioses del que jamás disfrutarán los reyes terrenales. Me siento tan sumamente afortunado.
Empezamos a subir el tramo final. Deben ser poco más de 500 metros de un desnivel considerable. Toda la excursión son como 900 metros de desnivel en una distancia corta. En un momento dado cruzamos una lengua de nieve que aún permanece. Es una sensación extraña y placentera pisar y coger nieve en pleno junio caluroso.




Un majestuoso rebeco nos observa a una cierta distancia. Estamos en sus dominios y no va a permitir que lo olvidemos. Allí el amo es él y nosotros los visitantes.



Llegamos a la cima. ¡Fantástico! Estamos a 2.584 metros de altura. A nuestros pies, casi en caída vertical, el río Freser y el pequeño albergue de Coma de Vaca donde hace tiempo dormí una noche. Aquella línea de allí abajo es el “Camí dels Enginyers”, que cuando pasas por él te parece que va altísimo. Delante nuestro los picos del Valle de Núria con el majestuoso Puigmal (2913m) a la izquierda. ¡Una gozada!
Rápidamente nos hacemos una foto que documenta nuestra estancia allí y bajamos antes que se nos haga de noche. En un momento la niebla empieza a subir. Pero...más bien son nubes. Estamos por encima de un grupo de nubes y las atravesamos para regresar a la pista.



Sí, sin duda, cruzar las nubes caminando con un buen amigo es un regalo propio de dioses.
El rebeco sigue vigilándonos, las marmotas, cuando pasamos a cien metros dejan de jugar para esconderse en sus madrigueras.

Seguimos disfrutando la montaña: el aire en la cara, la tierra viva bajo nuestros pies...
El rebeco cruza la pista a menos de 50 metros de distancia y se para. Es como si nos estuviese despidiendo. Como si “nos acompañase” hasta la salida de su territorio...para dejar claro que no nos quedábamos...





Las vacas nos miran, mansas,


al pasar y los caballos hacen alguna cabriola jugando entre ellos. Empieza a caer la tarde.
Cuando llegamos de vuelta al coche miro el reloj: ¡Las 8 de la tarde!. No puede ser. En la guía ponía que 2 horas hasta la cima, con lo cual empezando a caminar a las 6, teniendo en cuenta que 2 horas de cualquier guía es menos tiempo que el nuestro pero que también había que volver...Yo no esperaba acabar antes de las 10. O como muy pronto a las 9 y media.

En cualquier caso: ha sido una excursión única. Breve pero genial. De aquellas que recordaré mucho tiempo: como lo que me resta de vida por lo menos. De hecho escribo la crónica un año más tarde y me parece estar subiendo aquel monte, oliendo las flores, sintiendo el aire fresco en la cara, la sonrisa y la voz del amigo. Sí, creo que no voy a olvidar nunca la subida al Balandrau del día más largo del año.

- 20h: coche dirección Sabadell.
- 22:15h: César me deja a la puerta de la Estación de tren de Sabadell para que coja el tren de vuelta a casa. Me da rabia reconocerlo pero no se equivocaba... Compro una pasta en un bar “por cenar algo”.
- 23:30: llego a Barcelona y en bici voy a casa. Me llaman mis amigos que están en el bar de siempre esperándome.
- Un momento, ahora bajo, me ducho, me arreglo y en media hora estoy ahí.
- 0:30h: llego al bar donde me esperan mis amigos. Apenas se lo creen cuando les explico que del trabajo “me he acercado” a subir un pico del Pirineo y estoy allí, tomándome una cerveza más fresco que una rosa. ¡No te digo!. Pues claro: con la energía que me ha regalado la montaña y la amistad tengo para días y días de estar bien.
- 1:30h: vamos a la discoteca/bar que frecuentábamos por entonces.
- 2:30h: nos han dado unos pases para otra discoteca a la que hace tiempo que no vamos en plan grupo y decidimos ir. Nos distribuimos en coches pero al de Jordi (en el que me tocaba ir a mi) le han roto un cristal para robarle lo que tenía dentro. Ellos se van a poner la denuncia, el resto a su casa y yo...cojo una bici para volver a casa: no estoy cansado y el metro a esas horas me da respeto. Precisamente como no estoy cansado me doy una vuelta larga por el centro. Observo que la gente va fatal. Pasadísimos de vueltas. Unos turistas jóvenes se ponen ciegos de cocaína delante de La Pedrera sentados en un banco de la calle, ambulancias atendiendo a adolescentes comatosos de alcohol.
Yo he bebido. Dos cervezas. A partir de la tercera copa es sin alcohol. Pudiendo disfrutar Barcelona nocturna en bici sobrio, ¿para qué eso?
Aún así en mi paladar y en mis labios no queda el sabor de las cervezas sino el del agua pura de la montaña. La brisa que me acaricia sólo consigue evocarme el fresco aire pirenaico.
- 3:30h: como no tengo sueño ni estoy cansado antes de dormir leo un rato...
- 9:30h: ya he dormido bastante. Me levanto y me pongo a fregar los platos que hay en la cocina y a limpiar la casa, hago la colada, tiendo la ropa, bajo por el pan...
- 13h: cuando mi compañero de piso se levanta (anoche llegué de la montaña ya se le oía roncar) me dice:
- Has limpiado toda la casa. ¿No estás cansado de haber subido ayer a la montaña esa cercana a Sabadell?.
Me río y le cuento toda la historia.
No se lo cree.
Pero es que es normal: era: “el día más largo del año” y...

Mi boca aún conserva el sabor del agua de una fuente y de una naranja compartida, mi piel la caricia del viento y de las nubes, mis pies el tacto de la tierra, mi retina el majestuoso rebeco libre en un infinito paisaje de ensueño.
Mi alma la compañía del buen amigo...

Sin duda el día más largo del año y uno de los más intensos y bellos que me han regalado para vivir.
Gracias, César.
Y...¡Gracias!
...A quien corresponde...





*Fotografías: “Subida al Balandrau, 21 de Junio de 2008”.
©- Lobogrino

28 mayo 2009

¿ESTO ES ARTE?...

Después de una discusión absurda le prometí a Bruja no escribir sobre el tema fútbol. Básicamente porque, en tanto que “detestador” absoluto de todo lo relacionado con tal...¿”cosa”?, suele saltarme, cual Patiño antifutbolera, la vena más visceral, histriónica e intolerante de todas las que recorren mi perfectísima anatomía.
Lo siento, Bruja: voy a faltar a la promesa...De todas formas intentaré morderme las garras y ser lo menos visceral y lo más irónico...que pueda...
¿Por qué no tengo en cuenta un deseo formulado por una de las 3 personas que más quiero en este mundo?.
Pues básicamente por tres detalles cuya explicación va de abajo hacia arriba:

3- Llevo como un mes siendo importunado por la celebración de numerosas victorias futboleras del equipo de mi ciudad y estoy hasta las narices de tanta molestia. ¡He dicho!

2- Hace unos días vi por la tele como en una de esas victorias un capullo descerebrado (al que seguramente el fútbol le importa tanto como a mi= menos que nada) utilizaba una bicicleta del “Bicing” como proyectil contra la policía. Lo siento pero las bicis del “Bicing” son mi medio de transporte básico y una de las pocas cosas de esta ciudad que funciona. No voy a permitir que las destroce nadie...más de lo que ya hacen habitualmente...y sin fútbol, claro...

1- Tras una de las victorias, el entrenador del equipo, soltó algo así como que uno de los goles había sido una auténtica obra de arte.
En ese momento, comiendo delante de la tele, se me cayeron los palos del sombrajo, me quedé a cuadros...escoceses, tuve un infarto, una lipotimia y una liposucción y los ojos se me quedaron haciendo chiribitas cual Marujita Díaz con perilla.
- “¡Ole tus huevos, chavalín!. Te acabas de cargar de una patada la Capilla Sixtina, el Panteón de Agripa, las Meninas, el Bolero de Ravel, el Pórtico de la Glória de la Catedral de Santiago y el resto de millones de manifestaciones artísticas de los últimos doce mil años de humanidad”. Será que como ese tipo aún no ha llegado a tal estadio (nunca mejor dicho) evolutivo...”
¿Qué narices de “arte” hay en que un tío en camiseta y pantalón corto (horrorosísimos y sin ningún estilo todo hay que decirlo) consiga que, a patadas, una pelota entre en una superficie rectangular de varios metros?.
Hasta yo sería capaz de hacerlo.
En cambio yo no sería capaz de pintar "El Jardín de las Delicias", ni de componer la 5ª Sinfonía...
Por otro lado ¿qué mérito hay en que un equipo gane un partido de fútbol que tiene que ganar uno de los dos?. Pues de no ganarlo uno lo ganaba el otro. Vamos que es de un “heroico”, de un “artístico” y de un “extraño” que sobrepasa los límites razonables para acabar en los terrenos de los...para/anormales...

Supongo que el “señor” entrenador, cuando hablaba de “arte” se debía referir a arte contemporáneo en estado “salvaje” (nunca mejor dicho) que desde hace años es una de las características que definen la ciudad en la que ambos vivimos.

Punto 2.
En nombre del arte contemporáneo bien podríamos titular la estampa como: “Deconstrucción de Plaza Cataluña y extensiblemente de Barcelona”. Con la imagen del capullo aquel lanzando una bicicleta...o la de otros desmontando una marquesina del autobús, o la de otros quemando vallas de unas obras, o la de los que revientan papeleras...Hay ejemplos “deconstructivos” para aburrir en cada “celebración”. Tantos que, sin contar la que está teniendo lugar en estos momentos, ascendía a 4 millones de euros según el Ayuntamiento.
Dinero que saldrá de todos los ciudadanos, incluidos los que detestamos el fútbol.
Aunque, para no ser mal pensado, quiero suponer que esta vez lo pagará el Fútbol Club Barcelona puesto que ha sido el causante indirecto (pero causante) de tales destrozos al fomentar la exageración, el desmadre absurdo y no pedir tranquilidad y respeto a sus fanáticos.

Ahora viene cuando se me dice que un aficionado no destroza nada, que eso son grupos de exaltados y delincuentes que nada tienen que ver con el fútbol, que la gente tiene derecho a divertirse...conozco los argumentos.
Y no son del todo tan diáfanos.
La marabunta y el desenfreno hace desbarrar hasta al más cuerdo. Muchas personas “normales” rodeadas de ciertos ambientes acaban por hacer lo que hace la masa.
¿Grupos de delincuentes?: cierto...y grupos de ciudadanos normales borrachos, y grupos de ciudadanos normales que gritan sin pensar en lo que gritan y patean lo primero que se les pone a tiro porque simplemente porque “es lo que se hace”. Es cierto que no todos los aficionados al fútbol se lo cargan todo. ¡Pues claro que no!. De ser así hace tiempo que de Barcelona no quedaría piedra sobre piedra.

En cuanto a la libertad y la diversión...ciertamente. La libertad de uno acaba donde empieza la libertad de otros.
Me parece fantástico que haya gente a la que le guste el fútbol (bueno para ser sinceros lo que me parece es ridículo, cutre y lastimoso, pero ese no es el tema) y me parece fantástico que haya gente que celebre que un equipo gane (siguiendo con este “repentino ataque de sinceridad” lo que me parece realmente es absurdo y penoso, pero ahora no toca).
Que les guste y lo celebren respetando a los que ni nos gusta, ni lo celebramos, ni queremos saber nada del asunto. Que hemos llegado a tal punto de absurdo en el que decir que no tienes ni pajolera idea ni te interesa el tema fútbol parece que sea un delito...mientras cargarse media ciudad debe ser lo más normal...

Mientras el capullo de la bici “deconstruía” Pl. Cataluña yo volvía en el metro para casa...

Punto 3.
En hacer un trayecto de 20 minutos tardamos casi una hora ya que grupos de exaltados, cada dos por tres hacían saltar la alarma con el consiguiente peligro para los viajeros. En algunas estaciones entraba un grupo en tromba, pegaban cuatro gritos, pateaban el vagón y se iban. Cuando por fin llego a mi parada cruzar una avenida fue casi jugarme la vida: coches y motos con el cláxon a tope saltándose el semáforo e increpándome. Gente gritándote por la calle, gritos y ruidos toda la noche hicieron que no pudiese pegar ojo.
Hoy he tenido que quitar la ropa del tendedero de la terraza por si durante la noche un cohete se cuela y tenemos un disgusto. Por supuesto hoy he salido del trabajo, he pasado por mi bar habitual y he vuelto a casa antes que terminase el partido.
El comentario de los “no futboleros” era: - “Volvamos a casa antes que esto explote y los fanáticos invadan las calles”. Era una sensación absurda, de hartazgo y agobio, medio corriendo a refugiarse en casa antes que los descerebrados saliesen en tromba a gritar y romperlo todo, casi como si estuviésemos en guerra o algo... Surrealista.
Mañana las calles estarán sucias, habrá montones de destrozos materiales en el mobiliario urbano o en tiendas, y locales...
...Y todo porque unos “artistas en pantalón corto” con una pelota han hecho un Picasso...a patadas...

La verdad, es que siempre lo he dicho: prefiero el arte “menos vanguardista”...
...y las celebraciones tranquilas y sin ruido por cosas importantes, interesantes y que aporten algo...

Voy a ponerme los tapones en los oídos que esta noche va a ser complicada.

07 mayo 2009

POLÍTICOS, ONG'S, ESPAÑA DE LA PANDERETA...

Este vídeo es del mes de noviembre de 2008.
Es un pleno del Ayuntamiento de Tenerife.
Y lamentablemente es real.
Recuerda demasiado a cuando Esperanza Aguirre, tan lista como inculta, siendo Ministra de Cultura en 1997, soltó aquello de: "Sara Mago, una excelente pintora" refiriéndose al Premio Nóbel de Literatura José Saramago.
El vídeo del pleno del ayuntamiento tinerfeño tiene mucha más enjundia que la frase.
Los añadidos jocosos son divertidos pero tampoco aportan demasiado: el diálogo de los concejales es impagable por completo y muy superior a cualquier ficción irónica.
Hay quien quiere convertir este esperpéntico diálogo de besugos en Patrimonio de la Humanidad. Aunque más bien tiene que ver con un estadio evolutivo previo al concepto "Humanidad"...
Personalmente me produce hilaridad y rechazo a partes iguales: ¿el manos de quien están nuestros destinos?...

*-Aunque claro, si tenemos en cuenta que el anterior presidente de los Estados Unidos de América (y por tanto con poder sobre todo el mundo) se jactaba de no haber leído jamás un libro y en una ocasión llegó a proponer al Senado de su país que la mejor manera de prevenir la plaga de incendios forestales era talar todos los árboles...
O el anterior presidente de España durante ocho agónicos años, que, siendo Presidente de la Junta de Castilla y León no supo responder a la pregunta de una alumna de Primero de BUP sobre como acabar con la despoblación rural (testigos fueron mis oídos y los del resto del alumnado del Instituto); o poco tiempo después de desprenderse del cargo, soltó quedándose tan pancho, que un par de vasitos de vino antes de conducir hacen que se circule mejor...

Pero el vídeo que pongo es difícilmente superable.
¡Vergonzoso!.

06 mayo 2009

PROFANACIONES...

Allá por el año 1987 con mi adolescencia estrenándose llegué al instituto a empezar el B.U.P.
Una de mis asignaturas favoritas era Francés (sí, entonces aún quedábamos algunos que podíamos aprender el idioma de la cultura antes que el del..."imperialismo capitalista"...).
Uno de los primeros acercamientos al idioma de Molière fue esta impresionante canción:


La voz dulce, agradable y llena de matices de la fabulosa France Gall homenajea la figura de La Gran Voz Quebrada...por mucho más que el sólo peso de una canción: Ella Fitzgerald. Simplemente un placer para los sentidos.
Deleitar los oídos con aquella canción decenas de veces convirtió todos los exámenes de Francés en altísimas notas (de las más altas de mi expediente) durante el resto de mi bachillerato.
Normal...

"ELLA ELLE L'A:
C'est comme une gaieté
Comme un sourire
Quelque chose dans la voix
Qui paraît nous dire "viens"
Qui nous fait sentir étrangement bien

C'est comme toute l'histoire
Du peuple noir
Qui se balance
Entre l'amour et l'désespoir
Quelque chose qui danse en toi
Si tu l'as, tu l'as

Ella, elle l'a
Ce je n'sais quoi
Que d'autres n'ont pas
Qui nous met dans un drôle d'état
Ella, elle l'a
Ella, elle l'a
Ou-ou ou-ou ou-ou ou
Elle a, ou-ou ou-ou ou-ou ou, cette drôle de voix
Elle a, ou-ou ou-ou ou-ou ou, cette drôle de joie
Ce don du ciel qui la rend belle

Ella, elle l'a
Ella, elle l'a
Elle a, ou-ou ou-ou ou-ou ou
Ella, elle l'a
Elle a, ou-ou ou-ou ou-ou ou

Elle a ce tout petit supplément d'âme
Cet indéfinissable charme
Cette petite flamme

Tape sur des tonneaux
Sur des pianos
Sur tout ce que dieu peut te mettre entre les mains
Montre ton rire ou ton chagrin
Mais que tu n'aies rien, que tu sois roi
Que tu cherches encore les pouvoirs qui dorment en toi
Tu vois ça ne s'achète pas
Quand tu l'as tu l'as

Ella, elle l'a
Ce je n'sais quoi
Que d'autres n'ont pas
Qui nous met dans un drôle d'état
Ella, elle l'a
Ella, elle l'a..."


Poco tiempo después otra cantante francesa de peinado imposible en las fiestas del Valle de los Lobos nos enseñaba geografía viajando desde la lengua de los filósofos ilustrados. Y, sí: era (es) una mujer. Femme de estética ochentera peculiar y ronca voz de ensueño:




"VOYAGE VOYAGE
Au dessus des vieux volcans,
Glisse des ailes sous les tapis du vent,
Voyage, voyage,
Eternellement.
De nuages en marécages,
De vent d'Espagne en pluie d'équateur,
Voyage, voyage,
Vole dans les hauteurs
Au dessus des capitales,
Des idées fatales,
Regarde l'océan...

Voyage, voyage
Plus loin que la nuit et le jour, (voyage voyage)
Voyage (voyage)
Dans l'espace inouï de l'amour.
Voyage, voyage
Sur l'eau sacrée d'un fleuve indien, (voyage voyage)
Voyage (voyage)
Et jamais ne revient.

Sur le Gange ou l'Amazone,
Chez les blacks, chez les sikhs, chez les jaunes,
Voyage, voyage
Dans tout le royaume.
Sur les dunes du Sahara,
Des iles Fidji au Fujiyama,
Voyage, voyage,
Ne t'arrêtes pas.
Au dessus des barbelés,
Des coeurs bombardés,
Regarde l'océan.

Voyage, voyage
Plus loin que la nuit et le jour, (voyage voyage)
Voyage (voyage)
Dans l'espace inouï de l'amour.
Voyage, voyage
Sur l'eau sacrée d'un fleuve indien, (voyage voyage)
Voyage (voyage)
Et jamais ne revient.

Au dessus des capitales,
Des idées fatales,
Regarde l'océan.

Voyage, voyage
Plus loin que la nuit et le jour, (voyage voyage)
Voyage (voyage)
Dans l'espace inouï de l'amour.
Voyage, voyage
Sur l'eau sacrée d'un fleuve indien, (voyage voyage)
Voyage (voyage)
Et jamais ne revient"

Aún hoy es el día que en cualquier fiesta o velada de música ochentera (la que se podía bailar) cuando suena la voz gutural de la "amiga" Desireless, se produce un efecto espectacular que hace bailar esta maravilla de cancioncita hasta al paralítico más paralítico.

Hasta aquí todo bien.
¿Que a qué viene el título del artículo?.
Pues viene a lo siguiente:

http://www.youtube.com/watch?v=ZjJJwnfHyYc&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=60RzAR8I6kU&feature=related

Resulta que hace un año y pico una pedorra belga llamada Kate Ryan, que canta peor que el esfinter tras una hartura a garbanzos y con aspecto de meretricilla de lujo, tuvo la genial idea (bueno la rubia dudo que sea capaz de tener algo parecido a una idea, debió ser el productor...que le pagaba por sus servicios...) de hacer versiones de dos de los temas musicales más conocidos de la "sagrada lengua de Sartre".
El resultado es el horror con el que pueden revolverse vuestros estómagos si os molestáis en buscar los enlaces de más arriba.
Lo peor no es un producto pésimo de una rubia tonta que canta como el culo.
Lo malo es que se ha apropiado dos de las mejores canciones de los últimos 35 años hasta tal punto que mucha gente muy joven piensa que ese horror de versiones imposibles, son suyas.
¡Y eso nunca!.

¡Reivindiquemos a France Gall y a Desireless!.
¡Vivan las buenas canciones y fuera las pedorras aneuronales!.

...Hacía tanto tiempo que quería escribir esto... ;-)

*Seguiremos hablando de música, aviso...

22 marzo 2009

ESTO ES UN CASTAÑO.

*



Sí. Aunque no lo parezca. Es un castaño común. De esos arbolitos que dan castañas, vaya...
Esa especie de hilito unido a una castaña, con minúsculas raíces y cuatro hojas que salen de un tallo más fino que el de una hierba, plantado en tierra adecuada, regado en su momento, abonado cuando toca y cuidado de los depredadores (desde el ganado a las orugas), dentro de bastantes años será un frondoso árbol que nos regalará sus frutos, su sombra, su madera. Que albergará nidos de pájaros entre sus ramas o madrigueras de roedores junto a su tronco y con sus sólidas raíces sujetará la tierra.
Quizá dentro de varios cientos de años, si ha sobrevivido a los incendios, a las sequías o a las talas, su enorme tronco siga hablando de la maravilla de La Vida. La misma que el ser humano a menudo se empeña en hacer bailar de un hilo, cuando no directamente en destruir porque sí.
Todo esto suena a perogrullo pero a menudo en la ciudad tendemos a pensar que somos el centro y la medida de todo. Y...“no es del todo así”...
La naturaleza me llevó a esta minúscula planta de castaño, en medio de un camino, para que la recuperase. Si con mis cuidados llega a enraizar, quizá dentro de 15 años pueda recoger sus deliciosos frutos. Lo que es seguro es que vivirá mucho más que yo. Y cuando hayan pasado muchos años y mi vida ya no sea ni un recuerdo, el castaño soberbio seguirá ofreciendo sus frutos, su sombra y su madera a quienes pasen y al verlo imponente, bien anclado en el suelo y con los dedos de sus ramas acariciando el viento, les costará pensar que un día fue un hilito unido a una castaña, con minúsculas raíces y cuatro hojas que salían de un tallo más fino que el de una hierba, que un ya olvidado loco amante de La Vida rescató, siglos atrás, de un camino, mimó y cuidó simplemente porque sí.
Y de alguna forma, pese a ser sólo un simple intermediario, estaré entre sus raíces ancladas firmes en el suelo y con sus ramas acariciando el viento. O al menos es bonito imaginar que así sea.
En cualquier caso los cuidados y los mimos habrán valido la pena.
Siempre es gratificante amar porque sí...

Días después encontré esta interesante frase de un tal D. Elton Trueblood: “Cuando un hombre planta árboles bajo los cuales sabe muy bien que nunca se sentará ha empezado a descubrir el significado de la vida”.

¡FELIZ PRIMAVERA A TODOS!.

*- Foto: Pequeño castaño “posando” encima de una piedra antes de ser transplantado.
©: Lobogrino.

11 marzo 2009

HACE CINCO AÑOS...



JUEVES
(La Oreja de Van Gogh)

"Si fuera más guapa y un poco más lista si fuera especial si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres
Te sientas enfrente y ni te imaginas que llevo por ti mi falda más bonita
Y al verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas

Y de pronto me miras te miro y suspiras
Yo cierro los ojos tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar

Y así pasan los días de lunes a viernes como las golondrinas del poema de bécqer
Y de estación a estación en frente tú y yo va y viene el silencio

Y de pronto me miras te miro y suspiras
Yo cierro los ojos tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar

Y entonces ocurre despiertan mis labios pronuncian tu nombre tartamudeando
Supongo que piensas qué chica más tonta y me quiero morir

Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
Yo aún no te conozco y ya te echaba de menos
Cada mañana rechazo el directo y elijo este tren

Y ya estamos llegando mi vida ha cambiado un día especial este 11 de marzo
Me tomas la mano llegamos a un túnel que apaga la luz

Te encuentro la cara gracias a mis manos
Me vuelvo valiente y te beso en los labios
Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón "


Hoy hace cinco años que se truncaron historias como las de esta bellísima canción por la soberbia cínica y rastrera de unos miserables.

Que podamos olvidar aquel nefasto jueves pero nunca a las personas.

Todos íbamos en aquellos trenes y todos perdimos algo en ellos.

Que no haya, nunca más, jueves como el 11 de marzo...

08 marzo 2009

DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA.

Manifiesto-Homenaje para el Día Internacional de la Mujer Trabajadora:

"¡¡¡GRACIAS MAMÁ!!!".

Pues eso...

12 febrero 2009

LA PRIMERA VEZ

Para todo hay una primera vez. Para nuestra relación de amor también.
La primera vez que estuvimos juntos fue extraño y no del todo placentero. Había demasiada gente a nuestro alrededor y yo estaba confuso, nervioso y sin saber muy bien qué hacer.

Las dos veces siguientes fue raro también. Llegar a lo alto me ponía muy nervioso y con la sensación inquietante de que si no tenía mucho cuidado me iba a perder en su inmensidad después del esfuerzo y los sudores. Ella es tan compleja...

Pero ella ejercía, ya desde aquellas primeras caóticas veces, un poder asombroso sobre mi persona y sobre mis sentidos. Una fuerza que me obligaba a acudir a ella constantemente. Y ella siempre me esperaba. Siempre estaba allí dispuesta a recibirme y mostrarme sus mil secretos y sus millones de encantos.

Me fascinaba tanto que decidí compartirla con mi buen amigo César, sabiendo que a él le gustaría y que ella también estaría encantada de recibirlo. Posteriormente, cuando ya la conocía mejor, también la compartí con otros amigos y amigas que acababan agotados a la vez que maravillados de sus mil encantos. Hasta a Bruja le fascinó.
Es lo que tiene amar mucho: hay que compartir lo que se ama. Y a ella o se la odia o se la ama. No acepta términos medios.
Ascender sudando hasta la cima por lugares que enloquecen, impensables antes de conocerla, descubrir sus pequeños rincones maravillosos y fascinantes, perderse por sus frescas oquedades, sentir su duro tacto, beber en sus reconfortantes aguas, sentir la brisa fresca cuando te deslizas por su espina dorsal... Seguir sus infinitas rutas hasta el agotamiento una y otra vez…¿Cómo no estar enamorado de ella?, ¿cómo no sentir que el corazón se pone a mil cuando llegas a su lado, te dispones a entrar en sus profundidades y a dejar que te muestre sus siempre nuevos secretos?, ¿cómo no emocionarte cuando te calzas las botas para poder alcanzarla?. ¿Cómo no amarla y odiarla a la vez por haberte enganchado de por vida a su enorme y sensual cuerpo?.

Sí, la Sierra del Montsant, en el Priorat de Tarragona, sin duda es mágica, embriagadora y posee la capacidad de hacer que la odies y la ames a la vez, siempre sin dejar de estar enganchado a ella.
He subido a ella decenas de veces, casi todas con el bueno de César. Y creo que por sus caminos, sus barrancos y sus pedregales he experimentado todas las sensaciones que un ser humano puede experimentar en su vida. Muchas veces sensaciones contrapuestas. Gozo y dolor, amor y odio, placer y dolor, tranquilidad y desesperación, miedo y confianza.
Perderse en la niebla en el Montsant es durísimo, pero subir por el Grau dels Barrots o descubrir el Grau de l’Escletxa es fascinante. Pasar sed y encontrar agua que cae de la roca en la cueva del Soronelles es algo único. Morirte de calor subiendo y disfrutar de la brisa en lo alto de la Serra Major, su espina dorsal, es para vivirlo.
Romperte por el vértigo subiendo por el Grau dels Tres Esgraons y luego reposar en los prados bajo los pinos del Pas del Gat es sentirse vivo.
En el Montsant hemos reído, he llorado de dolor físico y de agotamiento, nos hemos maravillado ante lugares como el Pont Natural, he recuperado (en el Grau d’Albarca, junto a la Roca Corbatera) una gorra que había perdido un año antes, hemos intentado salvarle la vida a una cabra encajada en afilado risco y a un cabrito perdido entre unos arbustos, nos hemos perdido montones de veces, hemos disfrutado de un bocadillo compartido, de unas naranjas o de unos frutos secos como si fuesen los mejores manjares del mundo. Nos hemos dejado sorprender por la alegría sana de la ermitaña de Cornudella: una persona de esas que no abundan y que con su sola existencia sencilla, humilde y silenciosa, hacen que el mundo sea mucho mejor.
Nos hemos extasiado ante el otoño desde la Ermita de la Mare de Déu del Montsant, o la primavera en el Clot del Cirer.
Nos hemos dejado embriagar por la maraña boscosa y selvática de tejo y boj del impresionante Barranc del Vidobar (quizá el que más amamos de la Sierra), de rincones como el Racó del Teix o la ermita de Sant Salvador de Margalef, de caminos como el Grau de l’Agnet bajando, el del Carrabassal subiendo o el Grau del Llop hacia Ulldemolins para bañarnos en l’Aiguabarreig o les Cadolles Fondes…
Sé que para los lectores estos nombres no son más que nombres de lugares, pero para el que lo escribe es hacer volver a la mente y a la piel todo lo que se disfrutó (y a menudo se sufrió) en ese lugar.
Mi buen amigo César me dijo que escribiese sobre lo que vivimos en la Santa Montaña Mágica. Quizá lo haga, si es que soy capaz de intentar pergeñar alguna línea.
En todo caso que sirva esta “primera vez” como intento y quizá anticipo de algo mucho menos caótico.
Pero es que cuando hablas de algo que amas ¿cómo no ser caótico?.
La primera vez que estuvimos juntos la Sierra del Montsant y yo fue tan extraño que desde aquel día me atrapó y soy incapaz de querer romper su magia.
Me gustaría tanto poder compartir una mínima parte…

1.


2.




Fotos:
1- El espectacular “Fraile” desde el Barranc del Vidobar.
2- Clot del Cirer lleno de alta hierba.
©- Lobogrino.

02 febrero 2009

EMPIEZA EL AÑO...

Aunque llevamos un mes aún sirve:

Nochevieja/Año Nuevo.
Nunca he tenido claro si celebramos que se acaba un año o que empieza otro; como tampoco tengo claro porqué hay que celebrar cualquiera de estas dos cosas. Seguro que la fiesta es porque durante el año que termina hemos aprendido muchas cosas y somos más sabios que el año anterior...Será eso...
Hacia las tres de la madrugada cinco amigos vamos en metro a tomar la última copa a algún garito ursino del ambiente.
Después de una copiosa comida y bebida en casa la sensación es que cada cosa del mundo está en su sitio, incluidos los carteristas, manguis, camellos, traficantuchos y raterillos habituales que están en pleno momento de...”pre-estrés laboral de hora punta”.
El ambiente del metro, antes de las resacas y vomiteras de madrugada, es festivo, relajado (hasta para los “chorizos”: aún no ha llegado “su momento”).
Cerca de donde estamos una pareja de chicas. Tremendamente jóvenes. No tendrán más de 22 años.
Arregladas y guapísimas como cualquier adolescente la noche de fin de año.
Se besan, se acarician, se miran con miradas que fundirían el hielo de la Antártida. Se siguen mirando y acariciando. Cómplices. Enamoradas.
A su alrededor: cuchicheos. Una familia con dos niños entra al vagón y al verlas giran la cabeza de los críos. Ellas a lo suyo. Es su noche y es su vida. Un grupo de adolescentes algo más jóvenes suben. Se quedan a su lado. Las miran sorprendidos primero, algo consternados luego. Una de las adolescentes no deja de mirarlas con el rabillo del ojo...mientras deja desganada que su chico la abrace...
Espero que entre algún borracho y las increpe: sería lo habitual. Imagino la escena: un par de capullos soltando barbaridades que las dos jóvenes encajan con una mirada de desprecio que pararía en seco a un ejército. Es su noche, es su amor y es su vida. Afortunadamente no ocurre nada.
Sólo cuchicheos, miradas de soslayo más o menos atónitas, más o menos extrañadas, más o menos envidiosas.
Quedan dos asientos delante nuestro. Las chicas, cogidas de la mano y sin dejar por un momento de acariciarse con la mirada van hacia ellos. Al pasar a nuestro lado nos dedican un cálido: “Feliz Año Nuevo”, de sonrisa cómplice. Se sientan y siguen con su vida, con sus besos, con sus caricias y sobre todo con sus miradas, pasando de todo lo que no es la amada.
La escena, narrada de forma más o menos poética, me hace pensar en un deseo que verbalizo.
Simplemente que esta bonita manera de empezar el año se convierta en lo habitual.
Que a final de este año nadie las mire, nadie las envidie, nadie aparte la cabeza de sus hijos para que no las vean, nadie les diga que un dios irreal no las acepta, nadie les insinúe que ese amor va contra nada o es “malo”.
Que no sea necesario que ellas regalen su felicitación cómplice sólo a los que son como ellas.
Empieza el año y todos tenemos mucho trabajo en muchos ámbitos para que ese deseo deje de serlo.
La calidez festiva de la cena con los amigos, la charla con la familia amada lejana pero tremendamente cercana y el amor de dos desconocidas han sido las mejores maneras de comenzar.
Felices besos, caricias y miradas a todos.
Lobogrino.

19 noviembre 2008

SOBRE REINAS, ALIMAÑAS Y BICHOS VARIOS...

Fábula-Crónica de actualidad.

- "Fernando, hijo, ¿quieres que te cuente un cuento?.
- Vale abuelo. Ya sabes que me gustan tus historias.
- Hace mucho tiempo vivía en un país no demasiado lejano una vieja zorra periodista que una vez entrevistó a una cotorra que era la reina del país. La vieja zorra era una amargada que, como no soportaba que nadie fuese feliz y viviese a su manera escribía sus artículos sentenciando que LOS loros sólo debían casarse con LAS ardillas, LOS...
- Un momento, abuelo: ¿y LOS loros que querían a OTROS loros?, ¿según ella no podían casarse ni formar una familia?.
- ¡Huy!. ¿Qué dices?. Para la vieja zorra eso era algo antinatural.
- Espera. Esta fábula me resulta familiar. Me recuerda aquella de plantas del cardo aquel que le tenía manía a las peras y a las manzanas...
- La verdad es que se parecen mucho, sí. ¡Tengo un nieto más listo!.

Total que la vieja zorra, que estaba en un grupo raro de mantis religiosas, se alió con otros grupos de ratas, cucarachas, babosas y hienas para intentar obligar a que LOS loros se casaran con LAS ardillas, LOS lobos con las gacelas, LAS panteras con LOS estorninos...pero nunca entre ellos. Hicieron mil intentos, mil pataletas, se justificaron diciendo que sólo les molestaba el nombre, montaron manifestaciones...Pero todo en vano: el resto de animalitos de aquel país tenía más sentido común que ellos y la historia termina bien: como era de suponer no consiguieron nada y cada uno pudo casarse y formar familia con quien quería.

- ¿Y qué pasó con la reina cotorra?.
- La zorra vieja y un grupo de ratas intentaron destronarla. No lo consiguieron, pero aún así la reina cotorra dejó de reinar.
- ¿Y eso?. ¿Algún otro grupo de presión?.¿De los de animales nobles tal vez?: ¿las asociaciones de Panteras y Lobos, por ejemplo?.
- Noooo, ¡Que va!. Mejor que eso. Un buen día el lorito heredero y futuro rey dejó a su esposa, una astuta y bella ave trepadora y se casó con el loro chambelán de palacio. Ante eso el rey oso perezoso decidió callarse ¿porqué no?. Con lo cual la reina cotorra optó por el autoexilio en una isla griega. Lesbos, creo que fue...

- ¿Y la vieja zorra?.
- Murió como había vivido: sola, amargada e infeliz. Ni los grupos de mantis religiosas a los que había servido (y dado mucho dinero) quisieron saber nada de ella cuando dejó de serles útil.

- Jo, abuelo, ¡que complicados son los animalillos de tus historias!. Con lo fácil que es todo en el mundo real. ¿Qué dos hombres, o dos mujeres, dos transgéneros, o un hombre y una mujer se quieren casar y formar una familia?: pues lo hacen. ¡Como debe ser!. ¡Como es desde hace muchos siglos!.
Me ha gustado tu historia aunque es un poco...”rara”.

Ahora te dejo, abuelo, que tengo que mirar los nuevos artículos de la página gay de Internet para la que colaboro y luego he quedado con mis amigos para ir al Bear Junior. ¿Sabías que a Ody le está saliendo la barba?. ¿Y Survi tiene una barriguita?...
Ah y diles a mamá y a mamá que no vendré a merendar".

Pese a alimañas, paso a paso, nos vamos acercando a finales así.
Afortunadamente.

08 septiembre 2008

...LA REALIDAD*.

Conviene, antes de leer este escrito, releer este enlace de hace un tiempo para entenderlo mejor.

http://lobogrinoo.blogspot.com/2007/04/tras-el-invierno.html

Llegué a vivir al Pueblo de los Lobos tras varios años de visitas intermitentes.
Era septiembre. Volviendo a casa de comprar el pan una mañana mi tía Baldomina, que estaba cavando en el huerto, me enseñó una familia de gatos. La madre y sus cinco crías de un par de meses campaban felices en la huerta y comían en una piedra grasienta las sobras que les llevaba.
Desde el primer momento me enamoré del gatito atigrado de color gris intenso que se quedaba rezagado olisqueando las flores. Baldomina intentó cogerlo sin éxito en varias ocasiones.
Los gatitos iban creciendo. Había dos iguales uno de los cuales no veía por un ojo. Con los fríos del invierno empezaron a morir. Mi madre y yo les llevábamos comida todos los días pero desesperados se aventuraron fuera del huerto y dos de ellos murieron. El de tres colores pereció del frío, y poco después la madre de la camada también.
Al final sólo quedó el gatito gris atigrado.
Un día vi otro gatito abandonado que comía con él. La pareja era curiosa: un gato común y un espectacular gato persa tricolor juntos. Siempre juntos. Dándose calor y protegiéndose el uno al otro.
Fue entonces cuando surgió la historia.
¿El final?. Preferiría no haber visto más allá y no contarlo, pero tampoco es tan malo: o no peor de lo que es la vida y me dio una lección.

Aquel verano, tras el duro invierno, los dos gatitos que eran tan amigos tuvieron crías...Sí: eran dos hembras: las dos parieron en el pajar y cuidaban de la prole de la otra. Gatitos sin dueño muchos de los cuales no llegaron al invierno. Y así estuvieron un tiempo: las dos cuidando una de la otra y de sus crías. Pero el invierno siguiente la gatita gris atigrada desapareció: quizá un coche, algún ratón envenenado o tal vez un perro. El caso es que desapareció y la gata persa de tres colores pasó a ser la matriarca indiscutible de todo un grupo de gatas, hijas de su “amiga”, y de sus progenies.
La pasada Navidad, como hace cuatro años, aún fui a llevarle los restos de la comida. Nunca he podido tocarla y cuando me quiero acercar, me araña hasta en las botas. Pero al mismo tiempo cuando me ve abrir la reja del huerto se acerca. En ocasiones me obsequia con una mirada entre dolorosa, resignada y esperanzada. Aunque yo prefiero imaginar que es la mirada viva de un pequeño ser capaz de sobrevivir e incluso de amar.
Toda una lección: siempre vale la pena. Siempre.
Fin de una bella historia e inicio de todas las demás surgidas del amor...

05 agosto 2008

VOCABULARIO “MARY-“...(revisado).

Una sonrisa. Cuando vuelva del Valle de los Lobos regresarán historias y críticas de las que pican hasta entonces...
- Mary-licra: niñato gai que viste ropa ajustada. Generalmente camisetas de lycra (de ahí su nombre) marca Ovlas y pantalones D&G. Muy femenin@s ellas y el colmo del buen gusto...(¡?)
- Mary-cachas: o “musculoca”: gai adicto al gimnasio (*no confundir con el que va al gimnasio un rato para estar en forma. Estos viven allí), a dietas proteínicas y dopaje vario para tener un físico de escándalo (aunque generalmente uno luego no sabe qué hacer con tanta carne). Cultiva su cuerpo como no cultivaría nunca su mente...si la tuviese, claro...
- Mary-cueros: individuo que para follar necesita disfrazarse con toda una parafernalia de cueros y hierros y supuestamente juega a roles de dominación en el sexo. Van de duros pero suelen ser más blandos que la gelatina.
- Mary-liendre: la mejor amiga de un gai al que se pega como una ídem. Generalmente compañera de un mary-lycra. Van juntas a mirar discos de Madonna, a comprar ropita, a Arena...Se trata de féminas a las que sólo miran los hombres en el ambiente gay. Fuera de él son invisibles.
- Mary-facha: o “judío nazi”, o “negro del KKK”...Una quimera absurda: ser maricón y votar al PP o al “partifacha” de Rosa Díez...¡Manda narices!. Sinónimo: “Mary-peperra” (o Mary-boba/gilipollas/lerda en el caso de simpatizar con UPyD, claro).
- Mary-ano: pues eso...que tanto el “mary” como el “ano” le van de fábula. Pocas veces un solo nombre había definido tanto a una persona...
- Mary-ca-sada: señor (por decir algo) al que le gusta que su mujer le lave los calzoncillos y un niñato (generalmente de la edad de sus propios hijos) le folle el culo en saunas, váteres de estación, cuartos oscuros. Siempre anónimamente...por supuesto.
- Mary-com-plejines: gai que no quiere que lo confundan con un gay. Sí, suena absurdo pero abundan e incluso tienen asociaciones y páginas en Internet. Suele moverse por Internet y antros oscuros para buscar sexo anónimo y luego reclamar “ser como un hetero” (¡?) aunque tiene más pluma que un avestruz cojo...
- Mary-homófoba: aunque también sea un absurdo existen en grandes cantidades. Ver por este orden: Mary-facha y Mary-com-plejines. Son lo peor de lo peor a todos los niveles.
- Mary-poppers: no confundir con Mary Poppins, ojo. Gai adicto al poppers (nitrato de amilo vendido como limpiacabezales de vídeo que dilata que cagas...) y a cuartos oscuros.
- Mary-misógina: como la Mary-facha otra quimera absurda que lamentablemente también abunda. Gai que ve a las féminas como competidoras (¿será que le quitan el rimmel?...). Ver también: Mary-ca-sada: ¿que mayor misoginia que ocultar “esa pequeña verdad” a tu mujer aunque no le pegues?....
- Mary-bisexuala: gai todoterreno (o hetero todoterreno: “tanto monta”...). Existen, aunque hay menos de los que dicen: que es muy difícil que te gusten carne y pescado en un mismo plato...
- Mary-cristi: gai cristiano. Que se puede ser, por la Gracia de Dios, (¡Faltaría más!) y por más que les pese a muchos “marys” y a muchos “supuestos cristis” (que en realidad son simples herejes sin cerebro con menos de cristianos y de personas que de cualquier otra cosa).
- Mary-montañera: no toda la vida “mary” gira entorno a la noche, los bares de copas y las discotecas, los gimnasios, las tiendas de D&G...También existen gais que se calzan unas buenas chirucas y se dedican a subir montañas, a recorrer senderos y a patear kilómetros y kilómetros. Son los gais que poseen las mejores piernas de todo el “ghetto” (sí ese que dicen que es donde viven los gais pero que en realidad no existe...) y unas buenas piernas con un trasero prieto pueden dar mucho de sí...
- Mary-osa: pues eso: mmmmmmm...Desgraciadamente también hay menos (muchos menos) de los debiera...
- Mary-normala: no es que esconda que es gai. Es que por más que se esfuerza no consigue parecerlo. La pobre...
- Mary-zada: (o “Ar-mary” en lengua catalana). A estas alturas aún no se ha dado cuenta que puede vivir como quiera (gracias a ciertos militantes y políticos que se han dejado la piel en conseguir lo bueno que tenemos) sin tener que esconderse de nada. Especialista en destrozar su propia vida.
- Mary-cón: como gai pero sin pedigrí...
- Mary-quita:... que no me dejas ver los osazos que llenan el Bear...
Se admiten sugerencias interesantes para futuras ampliaciones, un vocabulario bollo, otro hetero...

14 julio 2008

"EL ROBLE TRISTE"

*


Un bellísimo relato antiguo pero tremendamente actual.
Invita a mirar hacia el interior y plantearse y replantearse la vida hasta y para encontrar nuestro propio "Lugar en el Mundo".


" Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era.

- “Lo que te falta es concentración", le decía el manzano. "Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es?”

- “No lo escuches", exigía el rosal, "es más sencillo tener rosas y ¿ves qué bellas son?”

Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían y, como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

- “No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... sé tú mismo, conócete y, para lograrlo, escucha tu voz interior.” Y, dicho esto, el búho desapareció.

- “¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?”, se preguntaba el árbol desesperado, cuando, de pronto, comprendió...

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

- “Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: cúmplela.”

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz."

En un momento como el que vivimos tan volcado, a menudo, en las apariencias, en las fachadas de mentira, en el gregarismo y en el no-pensar dejar de "ser como los demás" para ser uno mismo por encima de todo y de todos no deja de resultar casi heroico.
Hacer un ejercicio de introspección valiente para encontrar nuestro "Lugar en el Mundo" es tan poco habitual como necesario: nos va el sentido de la vida y la felicidad en ello.

¡Feliz Misión!.

*- Foto: Viejo roble de un camino del Valle de los Lobos.
Verano 2007.
©- Lobogrino.

14 mayo 2008

HA LLEGADO EL DÍA: ¡¡¡QUE VUELVE EL LOBO!!!

"Atardece. Una niña con un abrigo rojo camina deprisa por los senderos del bosque. Nerviosa mira constantemente a su alrededor. Lleva en la mano un gran paquete que agarra con gran cuidado. Llega a un claro en medio del cual hay una casa. Oteando el entorno, vigilante, golpea repetidamente la puerta. Sale a abrirle una anciana:

- ¡Abuela. Que vuelve el lobo!.
- ¡Entra!.¡Rápido!.
Cierran la puerta.

Atardece. Unos ciervos nerviosos corren por sendas del bosque. Al llegar a un claro golpean con sus cornamentas la puerta de una casa. Les abre una anciana:

-¡Que vuelve el lobo!.
-¡Rápido. Entrad!.

Unos pájaros vuelan raudos entre las ramas del tupido bosque. Llegan a un claro y picotean los cristales de la ventana de una casa. Una anciana abre.

- ¡Que vuelve el lobo!.
- ¡Vamos. Rápido!.

Un grupo de ardillas saltan de rama en rama del frondoso bosque de robles, castaños, fresnos y abedules. Se detienen en la casa del claro del bosque. Nerviosas. Llaman a la puerta:

- ¡Que vuelve el lobo!.
- ¡Sí. Venga, pasad!- Dice la anciana al abrir.

Tras las ardillas, un tejón y su familia, una manada de jabalís, dos corzos, tres raposas que transportan sobre su lomo varios escarabajos y otros insectos. Cuatro grajos, dos cigüeñas, y seis abubillas llegan volando algo más tarde. Las cigüeñas llevan en su pico un cubo lleno de agua con la familia de las truchas del arroyo y las ranas del estanque.
Todos ellos, cuando llaman a la puerta, nerviosos, dicen lo mismo:

- ¡Que vuelve el lobo!.

Cuando ya están todos los animales del bosque en la gran casa del claro.
Llaman a la puerta. Se oye un murmullo entre los nerviosos animales.
La abuela abre la puerta. Tras ella la niña del abrigo rojo y los animales del bosque.
Ante ellos el lobo. La abuela lleva en las manos un gran pastel de chocolate. Mira a los ojos al lobo y dice:

- ¡CUMPLEAAAAÑOOOS FEEEELIIIIZ!".


Un no muy lejano 14 de mayo de 1973 el mundo se hizo un poco mejor. Os preguntaréis el motivo, claro. Es sencillo. Ese día nació un niño guapo, gracioso y tierno, como lo son todos los niños...y como lo deberían ser todos los adultos...
Con los años y las experiencias aquel niño fue creciendo, aprendiendo, madurando, haciéndose adulto. Viviendo en diferentes lugares y sin perder nunca sus raíces, aprendió a valorar y a hacer suyas diferentes culturas, diferentes personas, nuevos paisajes.
Con una exquisita educación, mezclada con su propia visceralidad, un poquito de sufrimiento, muchos kilómetros recorridos (a pie, por supuesto), montones horas rezadas y meditadas, decenas de buenas personas amadas y amantes, centenares de libros leídos, unas gotitas de curiosidad, y cuatro pizcas de apertura a lo que le quedaba por vivir fue capaz de aprender a dar importantcia a lo más importante: lo sencillo. Aquello tan sencillo y tan importante como la mirada de la madre, del padre y de la hermana, la sonrisa del amigo el día que estás hecho polvo, la comida festiva rodeado de quienes quieres, un amanecer en la playa o un atardecer en la montaña, el olor de la flor del laurel en primavera...

El agua de la montaña, los buenos bocadillos de chorizo para merendar, los botillos en días de fiesta, la leche de vaca que salía de las ubres de las vacas (y no del cartón del súper)...hicieron de aquel niño un adulto inteligente, guapo, fuerte, y sano que...
Pero mejor lo véis vosotros:










Sin duda desde aquel no tan lejano 14 de Mayo de 1973 el mundo es un poco mejor..."Porque yo lo valgo". ¡Que narices!.

Gracias a quienes han estado ahí o se han cruzado en el camino a lo largo de estos años.

*- A partir de ahora más: el Lobogrino vuelve con más historias.

Fotografías: En Sant Andreu de Gitarriu. Alta Garrotxa. 27-Abril-2008.
©- Lobogrino.

01 mayo 2008

¡¡¡FALTAN 14 DÍAS!!!...

Hola a todo el mundo.
Por diversos motivos que no vienen al caso este blog lleva una temporadita en letargo.

Pero dentro de exactamente 14 días renacerá de sus cenizas con nuevas historias, con nuevos artículos de crítica, con más descripciones de lo que hay, con más verdad.

El Lobogrino no tiene el menor interés en desaparecer ni en dejar de contar todo lo que tiene que contar.

Volverá siempre como lo que es y ha sido: un espacio de creación, de libertad, de tolerancia y de amistad. Pero un espacio donde "no todo vale", ojo.

Un sitio en el cual La Verdad se dice a las claras y sin cortapisa alguna y donde los únicos que no tienen cabida son los intolerantes.

¿Porqué precisamente el día 14?. Intuyo que Bruja puede saber el motivo: me conoce bien. El resto tendréis que esperar...

Avanzo que será ESPECTACULAR.
Los retornos siempre deben serlo.

Saludos. Lobogrino

16 febrero 2008

¿PELIGRO?...OTROS PELIGROS...


El caso es que no quería escribir demasiado sobre política. Pero si los Miserables (así, con mayúsculas) abren montones de sitios en Internet para llenarlos con sus mentiras es necesario que también se les plante cara desde la exposición objetiva y real de la verdad.
Nos espera una campaña electoral “calentita”.
Bueno el caso es que desde que perdieron las elecciones del 2004 gracias a mentir al país que consideraban su feudo tras ocho agónicos años y cuarenta previos de dictadura; tras aquel no tan lejano 14 de marzo, no han cesado los ataques, la mentira, la manipulación descarada, la división, el insulto, las amenazas...Vamos que llevamos en “campaña electoral calentita” desde hace casi cuatro años.

Pero el acabose (o tal vez el “continuose del empezose” que diría la apreciada Mafalda) hasta hoy día 11 de enero de 2008 (no dudo que mañana pueden sorprendernos con otra salvajada aún mayor) ha sido esa aberración herética en la fe y delictiva en lo social de la manifestación de unos cuantos Obispos (afortunadamente no todos) y una panda de varios miles de descerebrados (muchos no lo olvidemos provenientes de esa secta destructiva aberrante que es El Camino Neocatecumenal, ) el pasado 30 de diciembre en Madrid.
A alguno se le había escapado antes que era una concentración contra La Ley de Matrimonios Homosexuales y contra el gobierno. Y es cierto. Lo único cierto que han dicho pese a desmentirlo luego.
Lo hicieron coincidir con la jornada litúrgica de la Sagrada Familia, lo disfrazaron de concentración ecuménico-religioso-festiva, lo enmascararon como Encuentro Cristiano para rezar por la familia. Todo ello fútiles intentos de tapar lo que en realidad fue.

En esa pantomima de locura una de las voces que con más fiereza se escucharon (aparte de la de un senil Papa hereje que quiere recuperar el latín en la Litúrgia y desechar la representación del Belén de Navidad entre otras lindeces y Rouco, el lacayo de Kiko Argüello y del Paleto del Bigote: Aznar creo recordar que se llamaba...) fue la de un tal García-Gasco. Curioso personaje este. Es el Arzobispo emérito de Valencia...Todo un tipo. Sorprende que “supuestamente” y según sacerdotes y demás conocidos de esa Diócesis el tal García-Gasco teniendo “asuntos de querencias erótico festivas” con un sacerdote cincuentón de su propia curia se exprese de esa forma contra los que “gustan lo mismo que él”...

Banderas españolas (¿qué pintan en un acto ecuménico de oración?), pancartas contra el actual gobierno (ver pregunta retórica anterior), arengas hitlerianas (por aquello de repetir mentiras una y mil veces para que se conviertan en verdades...o en su defecto se las crean los infelices) de gurús sectareos a una multitud enfervorecida...Vamos que sólo les faltó levantar el brazo y cantar el “Cara al Sol”...

Al ver aquello uno, que es cristiano y lo seguirá siendo hasta que le abandone el último aliento, pilló un rebote y una mala leche como para partir clavos a manotazos. Hasta que, tras contar hasta dos, se dio cuenta que es cristiano “pese a esos miserables que haciéndose llamar Iglesia sólo son basura manipulada por la Derecha Manipuladora”. Que El Evangelio no tiene relación alguna con aquel acto vergonzoso y que Dios nada tiene que ver con todos esos perros rabiosos mediocres que gritaban contra los derechos de los marginados.
Tras recordar lo que nunca ha olvidado uno entró en su cuarto, se arrodilló (como ha hecho centenares de veces) ante un pequeño Nacimiento de barro en unas manos de Padre, encendió una vela, puso incienso y rezó por aquellos que son rechazados por todos esos Miserables con la mentira y la manipulación.

Entonces ¿A qué vino aquella farsa?.
Supuestamente a defender a “La Familia”.
¿De qué?. ¿A cual?...
Porque mira que ha habido tipos de Familia desde que el Ser Humano existe. Afortunadamente La Familia ha evolucionado, con la sociedad humana, desde la prehistoria. Y si ahora no consideramos válido el concepto tribal, grupal o clánico de familia es precisamente por esa evolución.
“Familia” no es algo inamovible ni estático desde el punto de vista de La Ley Natural, ni desde ningún otro punto de vista. * Lo cual me alegra ya que no soportaría una cena de Nochebuena con “mi familia clánica” (algunos de mis primos están muy bien lejos...cuanto más lejos mejor...).
Supongo que “estos” no consideran Familia a la mujer soltera que tiene hijos, o al hombre viudo con hijos, ni a los divorciados que se casan aportando hijos al nuevo matrimonio, ni siquiera a mis amigos Nieves y Toño: una pareja no casada con una niña preciosa y otro bebé en camino. Pero claro no están casados...
Eso sí: los heterosexuales casados y “como Dios manda”con hijos enganchados a videojuegos que queman indigentes o abofetean profesores, ella con más amantes que pelos bajo la laca y él gastando medio sueldo en putas o pasando media vida arrastrándose por váteres de estación y saunas en busca de otros hombres o tal vez transexuales de turgentes tetas y considerable falo...Estos sí son familia para “estos”. Como están casados y aparentan...

Hablan, los Miserables, de la Ley del Aborto como “destructora de La Familia”. Están demasiado acostumbrados a que sus hembras cargadas de dinero vayan a abortar cuando les place a costosas clínicas y luego, bien envueltas en pieles de zorra..., de visón o de cualquier bichito, a comulgar en la Misa de 12... La Ley del Aborto permite que también puedan abortar las pobres, las inmigrantes, las violadas, las que corren peligro si paren, las que tienen que trabajar y no podrían con otro hijo...
Lo que no es justo no es abortar sino que las pobres puedan tener las mismas prebendas...

Hablan, los Miserables, de la Ley del Divorcio Rápido como “destructora de La Familia”. Están demasiado acostumbrados a divorciarse con caros abogados (no hay más que ver que es mayor el número de políticos divorciados de derechas y Misa diaria que el de políticos de izquierdas), comprando a Jueces incluso a Obispos que divorcian bajo cheque y declaran matrimonios nulos...aunque hayan convivido décadas y tengan hijos...La Ley del Divorcio Rápido permite que también puedan divorciarse los pobres que han visto que se han equivocado al casarse, o los que no se entienden, o los que sufren maltratos por una decisión errónea...
Lo que no es justo no es divorciarse rápido sino que los pobres puedan tener las mismas prebendas...

En todo caso estos dos temas “van de relleno”, para intentar dotar de algo de peso a las mentiras que sueltan a los cuatro vientos y a todos los puntos cardinales que les escuchen.

Lo que les molesta es La Ley de Matrimonios Homosexuales. ¿Porqué?...Ahhhh...Nadie lo sabe.
A fin de cuentas La Ley del Matrimonio Homosexual no obliga a que los heterosexuales no se casen, tampoco persigue a los heterosexuales que se casen; es más: ni siquiera se obliga a ningún heterosexual a casarse con alguien de su mismo sexo...
Entonces ¿cuál es el problema?.
Se me antoja, tras mucho pensarlo, que a estos simpatizantes del PP les da más morbo y “les pone” más que los maricones sigan escondidos porque así es como les gusta vivir a ellos...Si tenemos en cuenta que durante Manifestaciones como la del pasado 30 de diciembre las saunas y lugares gais de sexo anónimo de Madrid multiplican por 5 el número de clientes habituales gracias a las “escapadillas” de ínclitos padres de familia que protestan contra los maricones no debo ir demasiado errado...

Porque por más que se lo preguntas no son capaces de darte una respuesta coherente. Ni simplemente una respuesta a secas.
Y mira que la pregunta es sencilla:

“¿Porqué que los maricones y las bolleras se puedan casar es un peligro para las otras familias?”.
Entonces te empiezan a hablar del Relato del Génesis (¿!...), de La Ley Natural, de la procreación y divagaciones varias sin argumento...Pero no son capaces de responder a eso. Es normal: no hay respuesta.
Entonces quieren ir de “tolerantes de feria” y te dicen que el problema es el nombre, que quieren que las parejas de gais tengan los mismos derechos pero que no se les llame matrimonio... ¿Porqué no si tienen las mismas obligaciones sociales: pueden ir a la cárcel, pagan los impuestos...?
Este es el punto del desvarío absoluto: si eres un hijoputa (con perdón para las prostitutas) fascista, intolerante y descerebrado no puedes hablar de derechos cuando quieres (entre otras cosas) que haya ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda...

Como no tienen argumentos (y la Derecha nunca los tiene) lo que hacen es montar pantomimas manipulantes como aquella. Que por más que disfracen de “jornada ecuménica de oración por la familia” en realidad fue una simple “Concentración contra el Orgullo Gai”. Por supuesto. Eso no puede dudarse ni por un instante:
“Si los maricones, las bolleras y los travelos son capaces de hacer una concentración de dos millones y medio de personas en el centro de Madrid los fascistas no vamos a ser menos”. “Si a ellos reivindicando se les ve y se les escucha a nosotros mintiendo y quejándonos: más”.
Esa indecencia fue el pistoletazo de salida de la próxima campaña electoral en la que sólo vamos a ver ataques y mentiras por parte de La Derecha...como siempre, claro.
Una pena que en las reacciones posteriores nadie dijese todo esto claramente.

¿Es peligroso para las familias que los gais puedan casarse?... ¿?...
Lo único peligroso para todos, como no nos espabilemos, es que los Miserables mentirosos y manipuladores de la derecha vuelvan a gobernar este olvidadizo país: quienes quieren recuperar el poder son los herederos directos de la reciente dictadura. ¿Es que hay quien no lo recuerda?...

Sólo hay un peligro real: se llama Partido Popular. Y hay que hacerle frente no dejándoles volver a gobernar. Nunca más.

¡El día 9 de marzo todos a las urnas para evitar lo peor que nos puede pasar!.

26 enero 2008

TENER TOS: RASCARSE LOS HUEVOS...

El otro día restaurando un antiguo escaño de madera me acordé de un par de viejas expresiones pertenecientes a la Sabiduría Popular (“del pueblo”, que no “del partido” estos carecen por completo de tal cosa) . Y así, entre brochazos de decapante, pasadas de lija y aplicaciones de anticarcoma iba pensando en ellas y su...”proyección en el momento actual”. Ya sé que eso de pensar no es lo más “In” ahora mismo, pero es una de mis dos manías. * La otra es mi absoluta intolerancia con los intolerantes (cf: todos y cada uno de los seres vivos que apoyan a la derecha fascista que como una mala plaga nos invade llenando el ambiente de infinitas mentiras, intentos de demagogia y salvajadas varias), por supuesto.

Una de las expresiones es “como el que asó la manteca”. Se trata de una comparación referida al máximo absurdo que podía hacer un ser humano en tiempos pretéritos.
Asar la “manteca” (simple grasa animal) era una estupidez puesto que todo el mundo sabía (menos “el que la asó”, claro) que esa grasa solidificada a temperatura ambiente al entrar en contacto con el calor se derrite y desaparece. De niño, cuando lo oía, me imaginaba a un tío pinchando un trozo de manteca en un hierro y poniéndolo a lumbre a asar y exclamaba entre risas: “¡que tonto!”.
Hoy en día eso hay que explicarlo porqué la gente más joven o los desconocedores de la Sabiduría Popular igual lo acaban viendo por la tele (esa gran deseducadora de las meninges humanas: al fútbol, las carreras de coches y resto de “espacios culturales” me remito) como lo más normal.
Quizá yo mismo al hablar del tema esté dando idea a esos señores que juegan a cocinitas ganando una pasta.
Vamos que cualquier día en un restaurante carísimo nos encontramos con un “frusfrús de manteca asada a la fina menta caramelizada” ( que debe ser una mancha de grasa con una hojita de menta dura en un plato cuadrado enorme (muy “zen” todo ello)a 200 euros el cubierto). O quizá nos volvamos a encontrar a otro de estos “ilustrísimos” en un concurso televisado con cámaras tratando de enseñar a “asar la manteca” (freír un huevo es en exceso complejo) a una vedette bárbara...Rey...

Y ya que hablamos de la monarquía ( no tanto por proximidad léxica como “festivo sexual”...A buen entendedor: hasta aquí puedo leer o me secuestran el blog...) lo que un niñato pijo con medio cerebro hizo en Girona hace un tiempo, así como las posteriores “muestras de solidaridad” (¡manda narices) de sus “colegas de media rasta”, con una foto vieja fue como “asar la manteca”.
Bueno, no. Eso más bien fue como (y aquí aparece mi otra querida expresión) “Tener tos y rascar los huevos” (seguramente idea que recomendarán fervientemente a partir de mañana programas de “medicina” (ejem...) televisivos a las 10 de la mañana y despropósitos varios de remedios alternativos. ¡Hay que joderse! ).
Esta no hace mucha falta explicarla ¿verdad?. Pues aunque parezca mentira es lo que hicieron el pseudo idiota aquel y el resto de “manifestantes” (...?!) con el mechero y la foto teniendo en cuenta el inmenso poder mediático-entrañable-social que posee la monarquía.
Muchos somos los que deseamos la desaparición de una institución “repuesta” por un cerdo dictador (y por tanto ilegítima). Que, como todo ciudadano sabe o debiera saber no le correspondía a él sino a su primo gay (luego decapitado ¿accidentalmente?). Pero como en un principio la nieta del Cerdo no quiso casar con él por andar de picos pardos (vamos de puteo, o mejor “promiscuidad festiva”: que con lo que saqueaba su abuelito el país a la entonces chica no le hacía falta cobrar por sus...”servicios”) con famosos de Marbella, el amigo de Hitler puso al que está.
Tres años después cuando la nieta “sentó la cabeza” (expresión que va a la perfección al punto tratado... y revela lo que ocurrirá años más tarde con la testa-no-coronada del marido...) casó con el exembajador gay pero ya estaba este y blablabla...: amos lo que todo el mundo sabe o debiera saber de la actual reminiscencia del Antiguo Régimen supuestamente superado.
Pero mucho me temo que es algo tarde para un nuevo Robespierre con lo cual tendremos que esperar formas mejores (o al menos no tan...¿”cortantes”?). Nunca, por supuesto (que uno hace años que se afeita, sabe lo que es un símbolo y en lo de la lucha, la coherencia y el compromiso social tiene muchos kilómetros recorridos) hacer...“gestos simbólicos de feria” que sólo consiguen el efecto contrario: regalarles más apoyo social.
Aquello fue una fruslería para tener medio minuto de gloria en la tele y demostrar al que aún no lo sabía que en este extraño país te puedes meter con cualquiera menos con la monarquía.
Cosa que por otro lado, ni fu ni fa porque si no hacen bien alguno y dado que sólo se dedican a procrear, tampoco dañan nada. Los peligrosos son otros. Los Otros...

Dentro de unos años, aquellos valientes del mechero, contarán a sus hijos su “lucha” y que estando en la “Uni”, entre botellón y botellón manifestándose heroicamente contra el sistema (desde su portátil última generación, claro) pasaron una noche en el calabozo por quemar fotos del viejo rey (*en realidad querían haber corrido delante de los grises pero “llegaron tarde”).
Perfecto. Una anécdota cutre y sin importancia de finales del verano. Como digo no es preocupante ni para bien ni para mal.

Donde realmente se observa que “tener tos y rascarse los huevos” (y este es el eje del presente artículo) es una actitud vital por parte de ciertos individuos que no dan para más, es en el drama lamentable que estamos viendo y viviendo incluso en este humilde blog.

Me refiero por supuesto a toda aquella persona que apoyando a la derecha política pretende vivir mejor. O simplemente todo aquel que se quiere considerar “persona” y apoya a la derecha política. Ojo, no hablo de los que son engañados puntualmente sino de quienes otorgan un apoyo convencido a esa ultraderecha nazi que rebuzna y clava dentelladas de ciego en un país como el nuestro tan... “peculiar” como olvidadizo: la derecha actual son los descendientes directos de La Dictadura (muchos parientes/amigos de gerifaltes de un “antaño demasiado cercano”) y los mismos, por ejemplo que alimentan al terrorismo para sacar votos de los muertos...sólo por poner dos “cosillas” vaya...

Y así, nada hay más absurdo que un pobre votando a esta derecha sabiendo como sabe, o debería saber, que si es pobre es básicamente gracias a ellos.
O alguien que quiere que el progreso avance y vota a la derecha que tenemos (esto es una contradicción en si mismo).
O un obrero votando a esta derecha que no quiere tener obreros sino a poder ser esclavos.
O un inmigrante que cuando puede votar, vota a los que forman ideológicamente al grupo de skins que le patearán la cabeza en el parque (a las palabras de un tal expresidente español (un “señor” paleto con bigote a lo Hitler) en enero del año pasado me remito: “En España la extrema derecha no tiene presencia política porque votan al PP”...La única verdad que le he oído en 20 años).
O un cristiano que vota a esta derecha cuando Jesús de Nazaret hablaba de respeto y de amor, términos que la derecha desconoce ya que su base es el odio, la manipulación y la mentira para oprimir al ser humano (simple Teología de la Liberación esa que tanto molestó a la derecha que no cesó hasta eliminarla. Aunque “no se puede esconder la luz bajo la cama”). A fin de cuentas Jesús de Nazaret vino a librarnos de individuos como Hitler, Franco y sus “descendientes” esos a los que algunos votan para que nos desgobiernen.
O un gay votante de la derecha ( en este caso se unen “el que asó la manteca”, “el que tiene tos y rasca los huevos”, “Pedro de malas artes” y todo el resto de despropósitos juntos en un mismo individuo) cuando la derecha sólo quiere a las mariquitas folclóricas para vejarlas mientras destruye y desposee de derechos al resto.
Podría seguir citando ejemplos (quedan a montones) o explayarme más en estos; pero como síntesis de momento es suficiente.

Sin duda “tener tos y rascar los huevos” y “asar la manteca” son expresiones que conforman vidas absurdas.
Pero no creo que, en ejemplos como los citados, debamos sentir lástima. Estoy convencido que el ser humano posee libertad absoluta para poder elegir lo correcto; máxime en el momento presente donde la información y su acceso están al alcance de todo el que quiera (vaaale: ya sé que “pensar no es “lo más” y cuesta esfuerzo...). Y por tanto si hay individuos manipulados (que, por seguir con el ejemplo de hoy: apoyan a la derecha) es porque quieren serlo. Con lo cual desde esa decisión libre se convierten en seres mediocres y despreciables. Lo que las personas con criterio debemos hacer es desenmascararles siempre y no dejarles pasar ni una.
La estupidez es un arma muy pero que muy peligrosa que nos puede hacer mucho daño al resto y nos jugamos lo bueno que tenemos.
Plantarles cara siempre.

Cof, cof, cof...¡Vaya!. Parece empiezo a estar resfriado. Pero restaurar el escaño me ha dejado sin uñas...creo que lo más inteligente va a ser tomar una aspirina... :-)

17 diciembre 2007

¡FELIZ NAVIDAD!




*- Aunque es un relato escrito el año pasado La Historia narrada es atemporal.

*- Feliz Navidad a las buenas gentes que merecen Felicidad:



"TEN FE, JOSÉ…

Hacía frío aquel atardecer de principios de invierno. Llevaban horas viajando por caminos de piedras. Estaban cansados y hacía frío.
La pequeña aldea estaba llena de gente y no había sitio para ellos.
Alguien, tan pobre como la joven pareja, les permitió quedarse en un rincón. En la cueva donde guardaban el ganado.
- No puedo más, María. ¿Qué vamos a hacer?. Una ley absurda nos obliga a viajar hasta aquí. Tú en tu estado. Mis parientes no quieren saber nada. ¿Qué más puede pasar?.
- Ten fe, José. ¿Ves?. Nos dejan un rincón. Todo va a salir bien.
- Sí, María, tengo fe en ti porque te quiero. Pero Dios…Dios a veces se vuelve Silencio.
- Ten fe…
Pasada la media noche María empezaba a descansar. Nadie más que José y los animales oyeron sus gritos en la fría noche. No tenía más sábanas que la hierba seca y unos paños que había llevado consigo “por si acaso”. Ni más comadrona que su joven esposo.
A la luz de una breve antorcha amantaba por vez primera a su hijo.

- Ves José. Esto es lo único importante. Estamos los tres. El niño ha nacido bien. Está sano. Tiene todos los deditos. Estamos tú, el niño yo. Tenemos un techo y nuestro calor de familia. ¿Qué más podemos pedir?. Estar en esta cueva juntos es mucho mejor que todo el falso oro de los palacios de los reyes.
Anda, deja de limpiar y ven aquí a nuestro lado. ¿En qué piensas?.
- Pues sinceramente. Estaba pensando que si al niño le da por parecerse a Su Padre igual se vuelve invisible y dejamos de verlo aunque sabremos que por ahí andará….Jajajajajaja.
- ¡ Pero qué cosas tienes!. Por eso estoy contenta de haberme casado contigo. Pareces serio pero tienes un humor…
- Bueno y además soy guapo, y tengo un buen oficio, y soy joven. Jejeje. Yo creo que me enamoré de ti desde que jugábamos siendo niños. Cuando nuestras familias prepararon la boda fui el hombre más feliz del mundo. Era a ti a quien siempre quise.
- No voy a decir nada al respecto: ya lo sabes. ¿Qué es ese ruido?. ¿Quién viene?.
Antes del amanecer se marcharon. Habían preparado una fiesta como sólo la gente de verdad sabe hacer: compartiendo lo que tiene. Era sábado, el día sagrado de los judíos, y no se sacaba el ganado. María, José y el niño tenían un día entero para descansar de la ajetreada noche.
- ¿Qué ha ocurrido, María?. Dime que no ha sido un sueño. No, claro, los restos de queso, dátiles y las pieles de oveja siguen ahí.
- Te había dicho que tuvieses fe, José. Creo que empiezo a entender lo que ha pasado. Dios, ese Dios del silencio del que a menudo hablas, nos ha dado una pista de cómo quiere que eduquemos al niño.
- ¿Y qué tienen que ver unos pastores con la educación de nuestro hijo?. No lo entiendo.
- Verás: sabes de sobra que nadie quiere a los pastores. Les rechazamos incluso más que a los ladrones. Los pastores son pobres, sucios, no saben hablar ni comportarse, son agrestes, rudos, se pasan meses en las montañas. Todos sabemos que allí, lejos de las personas decentes, sin mujeres cerca, tienen relaciones entre ellos, en contra de lo que manda La Ley. También por eso les rechazamos. Porque son impuros, sucios y aberrantes.
- Sí. Todo eso lo sé. Por eso no entiendo por qué han venido. Se lo agradezco pero no lo entiendo.
- Es sencillo. Dios se les ha aparecido a ellos, a los que son rechazados por todos. Y a ellos les ha regalado conocer a Su Hijo. ¿No lo ves?. Dios nos ha puesto a prueba. Podía haber elegido nacer en un palacio rodeado de riquezas y poder. Pero nos ha elegido a ti y a mi: una pareja joven y pobre. Y nos ha enviado aquí, a una cueva de bestias para que su hijo naciese en la miseria y fuesen unos miserables a los que todo el mundo rechaza los que le diesen sus primeros regalos: calor humano y alegría de verdad.
¿A que hemos estado a gusto?, ¿a que tampoco son tan mala gente?. Para eso Dios ha querido todo esto. Tenemos que educar al niño a AMAR, así, con mayúsculas. Y sobre todo a que ame y enseñe a amar a los que nadie quiere.
Estoy agotada. Pero ha sido una noche tan especial. He tenido a mi hijo junto al hombre al que amo. Han venido unos desconocidos y compartiendo pobreza y alegría hemos tenido una fiesta como pocas. Porque cuando uno ama y se sabe amado no hacen falta dorados ni regalos de mentira: sólo personas. He sentido que Dios, ese Dios a menudo del silencio, escribe recto en las líneas torcidas de mi vida y me lleva siempre en la palma de su mano.
Aún nos queda mucho que pasar, mucho que no entender y mucho que sufrir. Pero ten fe, José. Vale la pena.
- Como quieras María. Junto a vosotros dos aprenderé a tener fe. Con la Madre y el Hijo de Dios, a mi lado como para no…
- Anda, deja de trastear y ven a nuestro lado. Que está amaneciendo y hace frío.

Amanecía un frío sábado de invierno en la perdida cueva de ganado de Palestina. Había sido una noche larga e intensa. Llena de vida, de calor y de amor.
Una noche que cambió la historia sin que nadie se percatase. Así es como actúa Dios: desde la autenticidad, la sencillez y el amor.
María, José y el Niño descansan juntos, felices.

Y lo siguen haciendo cada vez que nuestra Navidad, más allá de los ruidos y las luces es amor auténtico con los que hay a nuestro lado.

¡Feliz Navidad!".

02 diciembre 2007

SANGRE, SIDA Y ABRAZOS...

*


Es sábado 1 de diciembre, Día Mundial del SIDA. Una buena fecha para ir a donar sangre. Tan buena como cualquier otra.
Ya han pasado los tres meses preceptivos desde la última vez.
En el Hospital el equipo de doctoras y enfermeras, que ya casi son amigas, crean un clima amable que invita al diálogo mientras estás allí. “¿Sabes que te hemos sacado ya más sangre de la que tienes en el cuerpo?”- “Imagino. Llevo más de doce años sin faltar nunca a la cita trimestral de los 450 mililitros. Creo que salen más de 21 litros y medio”... Me cuentan que tienen de media unas sesenta donaciones al día. Intento calcular... Muy poco. Un Hospital tan grande como el Clínic de Barcelona con sólo 60 donaciones (que habitualmente pueden ser menos...). Hablamos sobre la falta que hace concienciar, sobre que no hay campañas, sobre que cualquiera de nosotros podemos necesitar sangre en cualquier momento, sobre lo poco que cuesta: desde que entras hasta que sales poco más de media hora...
Como tengo tiempo y necesitan plasma acabo llenando la ficha de donante de plasma también. Me avisarán dentro de dos meses. La verdad es que el gesto de la enfermera al mirarme el calibre de las venas casi tenía algo de “mirada vampírica; o simplemente de alguien que se toma en serio lo que hace.
Me gusta el lema que tienen: “Con una vez no es suficiente”. Es tan real: es necesario dar sangre y hacerlo habitualmente. La vida de muchas personas depende de ese sencillo gesto.
Nos gusta quejarnos de lo mal que va todo. Queremos que cuando nos duela nos operen rápido, o que simplemente nos operen de lo que queremos cuando queremos. Pero la sangre no se puede fabricar, depende de nuestras donaciones. Y no cuesta nada. A veces nos enzarzamos en buscar excusas sobre lo imposible de cambiar el mundo...Y a veces cuesta tan poco como “enchufar” un brazo a una máquina durante 5 minutos y con ese gesto salvar vidas de personas ¿qué mejor cambio del mundo que ese?. África en ocasiones está al lado.

Poco después en el supermercado un niño me pregunta qué significa el lazo rojo que llevo en la solapa. Me quedo de piedra mientras la madre me mira un tanto expectante. “Es sólo para recordar que hay gente que está malita”. Creo que de alguna forma lo entiende porque sin más alharacas me lo pide. La madre respira aliviada cuando se lo doy para que se lo ponga.
Me acerco luego, con otro lazo rojo en la solapa, a visitar las paradas que como cada año dan información en la calle sobre la pandemia.
Me explican que vuelve a aumentar el número de casos, que a la mayoría de gente joven SIDA le suena como a nosotros “peste” y con la soberbia de la juventud optan por no hacerle caso, que mucha gente adulta descuida protegerse al estar extendido que es una especie de enfermedad crónica dado que afortunadamente ya no posee la mortalidad de hace veinte años gracias a la costosa y compleja medicación, que los heterosexuales parece que hayan olvidado o no sepan que les afecta y los homosexuales ahora se descuidan bastante, que no hay campañas de prevención, que con un sencillo análisis podría evitarse mucha propagación, que nos puede tocar a cualquiera al mínimo despiste, que simplemente hablar de ello ya es hacer algo. Que no hace falta ir a África para luchar contra él, aunque allí tiene proporciones dramáticas y aterradoras.
Les dejo con una cierta sensación agridulce: hay gente que sigue luchando y hablando del problema pero para la mayoría decir SIDA suena a algo tristemente lejano cuando está tan cerca...

Me acerco a la FNAC de Plaza Cataluña. Si tienes la vejiga a punto de reventar es lo más práctico...
Deben regalar algo porque tanta gente...Si hay colas hasta para entrar en el edificio. Y la bofetada: “Navidad, Navidaaaaad...”. ¡Joder!. ¡Si queda casi un mes!. Los villancicos demasiado altos y repetitivos parecen histéricos y se cuelan en el cerebro desgarrándolo. La gente a empujones. Las escaleras que no cabe una aguja. La música tan elevada y el gentío marean. Y venga: “Navidaaad, dulceee Navidaaaad...”
Y yo que sólo voy a mear...
Espera hasta para entrar el aseo. “¿Qué coño tendrá que ver la compra de videoconsolas con la Navidad?!. “. Espera para salir del aseo. Espera para bajar por las escaleras. Espera para salir del edificio esquivando gente con paquetes. “A este paso cuando llegue a la puerta vuelvo a tener ganas de mear”...

Me paro un segundo en la puerta a coger aire pero unos que vuelven de una manifestación casi me llevan por delante. Me aparto. Un tío que lleva un pino bajo el brazo me lo pasa por los morros y al esquivarlo me empotro contra una bici que va por la acera . El ciclista me suelta: “¿Es que no miras?”. “Pues no, imbécil, estaba esquivando ese pino. ¡Capullo!. Deberías mirar tú. Esto es una acera y las bicis no pueden ir por aquí. ¿A que me chivo al urbano aquel?”. Sale “a toda rueda”.

Bajo por La Rambla. Trileros timando. Carteristas metiendo mano a todo bolso que se pone a tiro. Gente que va tan deprisa que te hacen dar vueltas sobre ti mismo. Luces de Navidad. Papa Nöeles de mentira con cara de asco y campanas en la mano. Escaparates abigarrados. Ruido. Gritos de la manifestación cercana. Más villancicos que suenan a lata...Un amigo me llama para contarme un problema. Apenas oigo nada. Una moto que se salta el semáforo. Chirridos. Los que vuelven gritando de la manifestación. Un helicóptero encima. Más gente comprando histéricos. Más lucecitas. La guardia urbana corriendo detrás de unos senegaleses que venden bolsos falsificados. Sirenas. Coches que pitan... Uffff...¡Que mareo!. ¡Que agobio!.

Pero...Un grupito con unos carteles en medio de Las Ramblas. Se hace el silencio. Desaparecen todos. “Abrazos Gratis”. Dos palabras mágicas.
A su alrededor la gente los esquiva y los mira como si estuvieran locos . Quizá lo estén. En el país de los locos el cuerdo es el ido. Me acerco a cámara lenta a una chica tremendamente guapa.
Nos fundimos en un abrazo. Un minuto eterno y sanador. “Gracias, señor: hoy no nos hacen caso”. “Lo importante es difícil de ver. Gracias a ti, ángel”. Un guiño. Dos besos. Dos desconocidos que se abrazan en medio de la marabunta humana y siguen su camino. Simplemente. Ese gesto aparentemente infantil reconforta el alma y cambia el mundo.

Regreso a casa con una extraña sensación de paz. El ruido, las luces y los villancicos de lata a destiempo ya no me molestan. Un “abrazo gratis” lo ha hecho posible.
Regreso a casa haciendo balance.
-“¿Qué he hecho hoy?:
- He donado sangre para alguien, le he dado un lazo rojo a un niño, me he informado un poquito sobre el SIDA, he escuchado a un amigo, y me he dejado abrazar por una desconocida...”

Pocas veces he hecho cosas tan útiles y tan necesarias para arreglar el mundo...

*- Fotografía: ©- Lobogrino.

11 noviembre 2007

OLORES DE VIDA.

1

No puedo evitarlo: soy un auténtico sibarita de los olores. Poseo un sentido del olfato hiperdesarrollado lo cual, si habitualmente es positivo también da sus quebraderos de cabeza por la manía de algunas personas a lavarse poco o a tener “mascotas” (=chuchos apestosos, básicamente).
La tarde antes de partir para El Valle de los Lobos decidí pasarme por el “Sephora” como me gusta hacer a menudo. Siempre hay algún perfume nuevo que me sorprende gratamente. Lo cierto es que soy más de aromas fuertes de maderas, tierra o almizcles que de perfumes frescos o afrutados. Los Kenzo, D&G y compañía que no aguantan nada me repelen bastante. Demasiado “pijo-diseño” para mi gusto.
Aparte del imprescindible y nunca caduco “Fahrenheit” o el almizcle casi en estado puro del sublime “Antaeus” de Chanel mi nueva debilidad es “Terres” d’Hermès: todo maderas y tierras que duran en la piel horas y horas.
Así, bien perfumado, subo al autocar camino del Valle. El viaje tiene su propio aroma. Huele a gasolina, a cortado rápido bostezando en Alfajarín y Burgos, a desinfectantes en lavabo de área de servicio, a humanidad y a prisa anhelante por llegar.
Y cuando llegas...Huele.
Al bajar del autocar, medio desmontado después de 11 horas de viaje, huele a fresco amanecer, a aire limpio de montaña, a abrazos de reencuentro. Mi piel aún conserva el aroma de los perfumes del “Sephora” pero mi alma regresa a los olores amados.
El pueblo huele a vida, a gente conocida que te quiere y a la que quieres, a rocío en la hierba, los robles y las berzas de la entrada. Y a fundido en abrazo con las personas que más quieres. Y a café con leche con pan recién hecho en horno de leña y magdalenas calientes. Y a preguntas. Y a explicaciones. Y a miradas...

Unos días después de llegar toca “sacar las patatas”. Ese día huele a amanecer de rocío y a expectación por como será la cosecha. Cuando empiezas el duro trabajo el calor va transformando los aromas. Ahora es a tierra fresca, en la que estás metido hasta los tobillos. Un aroma inigualable y mágico. De vida en estado puro. Huele también al sudor que empapa la tierra que te da sus aromáticos frutos. Porque las patatas huelen a dulce regalo de la tierra cuando las coges. Después huele al polvo seco de los viejos sacos de esparto que reciben a las patatas y a más sudor cuando las subes en la carretilla al sol del mediodía. Cuando llegas a casa te espera una fresca y aromática cerveza con gaseosa y el inigualable aroma del bocadillo de chorizo casero.
Luego hay que sacar las cebollas. Uno de mis perfumes preferidos. La tierra húmeda se mezcla con el perfume dulce de las cebollas y te dan ganas de meter todo eso en un frasco para recuperarlo cuando estés en la ciudad. La savia de las cebollas con la tierra crea una pasta que un año más restriego embriagado por la cara al limpiar el sudor. Es fantástico.
Son días de trabajo en el campo. Las mañanas que toca arrancar las hierbas en las fincas de los castaños también tienen su perfume. Los helechos y la retama al ser arrancados huelen áspero y dulce. Y el agradecido castaño también.
Y son días de caminar por los senderos de los montes repletos de miles de olores en cada planta, en cada tipo de corteza, en cada rastro de animal .
Tiene aroma, también, la charla con la señora María. Huele a sabiduría, a longevidad, a aquella paz llena de vida que desprenden los viejos y que tanta falta nos hace en este mundo loco. A sus 97 años se queja que “ a veces se olvida de cosas”. Y uno piensa: “que envidia”...
El otoño comienza y, al igual que en la primavera, los olores se multiplican. Las moras de zarza, ya maduras, tienen aquel dulce y evocador aroma de la infancia y el inigualable sabor de lo más auténtico: los dones de La Tierra. Las manzanas con sus aromas que oscilan entre el dulzón y el ácido envuelven el aire de los huertos del pueblo al atardecer, mientras el rojo cielo anuncia la bonanza del día siguiente.

La Fiesta Grande de finales de septiembre huele a reencuentros, a perfumes dispares en cuerpos de gente llegada de distintos lugares con el único fin de reunirse con los que quiere y celebrarlo. Huele a cervezas, tabaco y amistad en el bar y a cubatas y humo bailando en humanidad bajo la orquesta. Huele a pulpo con su ajo y su pimentón en la Feria del Ganado y a riquísima empanada casera en el hogar. No existe nada mejor.
El día central huele a lluvia y a emoción en la ermita. Muchos. Cada uno desde su distancia y hoy allí. Lejos pero siempre allí. Poniendo ante La Virgen que Huele a Nieve todo lo que ha vivido, anhelado, amado o sufrido durante el año. Las miradas emocionadas también huelen: a esperanza, a dolor: a ser humano. Cada año falta alguien y ese aroma se hecha de menos. “Que volvamos a estar todos el próximo año, Madre”. Las plegarias huelen a la cera humeante de los cárdenos cirios y la sal en los húmedos lacrimales.
La tarde huele a jugosa carne de ternero asado entero para comerlo compartido. Todos. Deliciosa. A más baile bajo la carpa y a despedidas entrañables con cerveza en la mano. “Hasta la Navidad o hasta el próximo año”...

Las primeras setas de las lluvias otoñales aportan aquel aroma del humus dulzón en descomposición que tan sabiamente convierte la materia vegetal putrefacta en exquisitos manjares.
¿Y los ríos?. Las gélidas aguas de los ríos donde meter los pies es un placer también tienen su olor. Huelen a vida fresca, a riqueza infinita que regala vida en abundancia allá por donde pasa. A dulce saponaria en las orillas y a mullido fresco musgo por cualquier rincón de aroma a tierra, rocas graníticas y agua.

El verde de los helechos va mudando en oro en una paleta increíble que oscila del amarillo al gris pasando por todos los matices de los ocres. Y esos colores huelen. Huelen a fin de ciclo vital para empezar de nuevo. El agridulce aroma de los helechos perfuma los bosques de robles y castaños donde empiezan a caer sus aromáticos frutos.
Y donde también huele de forma casi obscena a almizcle y sudor en estado puro. Los corzos comienzan la berrea y las leves trochas que año tras año utilizan están empapadas de su aroma. Lo dejan en la hierba, en los helechos, en la retama, en la corteza de los árboles. A veces pasear por esos senderos casi marea por el intenso olor. Cuando más en silencio está el bosque un atronador berrido de un soberbio corzo te recuerda desde algún lugar que has entrado en sus dominios. Entonces huele a poder.
Las trochas de los corzos son utilizadas también por los jabalís se que afanan a hacer acopio de las dulces bellotas antes del invierno. De repente huele intensamente, pero no es el almizcle del corzo. Un gordo y ágil jabalí sale de entre los helechos para seguir comiendo en cuanto te vayas.

Y el trabajo sigue oliendo. Poco a poco la bodega se va llenando de los aromas de los frutos de la tierra: ácidos tomates, suaves pimientos, dulces calabazas, terrosas patatas, dulces manzanas maduras...
Huele al frío acero del hacha y a la madera que será cortada para el invierno. Viejos troncos de madera de cerezo, castaño, roble y abedul con aquel inigualable y fascinante perfume de la madera (sólo comparable al de la tierra) que embriaga mientras trabajas. Cada tipo de madera posee un aroma distinto: dulce y suave el cerezo y el abedul, agrio la del castaño, recio la del roble. Incluso cada astilla posee su característico olor. Y el serrín de diferentes colores tendrá también sus diferentes perfumes antes de fertilizar la tierra de los huertos.

Visito el cementerio. Huele a espera y a dolor por los que no están. A búsqueda de sentido y a miedo por la incertidumbre de desconocer lo que espera. Pero ese perfume también forma parte de la vida y aunque no guste hay que olerlo.

El día de la inauguración de La Casa del Pueblo huele a amistad de los que viven juntos y a obra bien acabada. A rica comida como mejor sabe: compartida. A excelente empanada de bacalao a riquísimos callos, a buen vino y a risas, a bromas y buen ambiente. A gente.

Huele extraño el crujir de un grueso hilo con el que una gorda araña ha cerrado el camino para su caza. Poco después la tormenta traerá el suave aroma de la tierra mojada y de la lluvia unidas en mágico perfume.

Huele, luego, al humo de las primeras chimeneas que se encienden los soleados días del otoño. Y a dulces castañas que caen en el suelo. Y a cestas de mimbre. Y a agrio esparto de sacos que acogen los frutos. Todo el valle huele a recolección y a vida: las castañas que recoges, las bellotas que comen los jabalís, las perfumadas manzanas, las amargas setas...

Un día huele a “hasta pronto” y vuelve a oler a viaje. La piel ha perdido los artificiales aromas del “Sephora” pero el alma ha ganado todos los de la Vida.
Vuelve a oler a gasolina del viaje, a cortado rápido bostezando en Burgos y Alfajarín, a desinfectantes en lavabo de área de servicio, a humanidad y a prisa por llegar: ahora porque no queda más remedio.
Una pena que parte de esos aromas propios del viaje un maleducado paquistaní empeñado en quitarse los zapatos y una veintena de africanos sin lavarse desde África se empeñaran en destrozar con su falta de consideración, de respeto y de educación. Valores no reñidos con la pobreza y la necesidad.


Cuando llegas a la ciudad huele a humo. A prisa. A ruido. A coches. A café rápido en bares. Y a montones de aromas. Artificiales. Irreconocibles. Todos mezclados para enmascarar un drama: las ciudades no tienen aroma. Y si huelen es a desechos: materiales y también humanos. A angustia. A apariencia. A desconfianza. A prisa. A consumo innecesario... Y a menudo a sinsentido.

Los Olores de Vida quedaron esperando tu regreso en el lejano Valle de los Lobos. En la ciudad sólo queda el consuelo de ir encontrando, con dificultad, olores que te hagan pensar en los aromas de La Vida. En el cálido reencuentro con los amigos cada miércoles, en el trabajo bien hecho, en la cerveza de los jueves en el bar de siempre con las bromas de los conocidos, en Santa María del Mar, en alguna escapada a alguna de “tus” montañas...
Y, por supuesto, de vez en cuando acercarte al “Sephora” a probar nuevos perfumes de tierras y maderas, claro...

2

Fografías:
1- Lepiota entre la hierba húmeda.
2- Helechos otoñales.
©-Lobogrino

03 noviembre 2007

¿DERECHOS A LOS ANIMALES?...

A veces uno descubre sitios de Internet curiosos.
De forma casual llegué a una página que piden derechos para los animales. La idea en si misma me parece una solemne bobada. Son páginas que tienen como base el pedir que se acabe con los toros. En ello coincido totalmente con ellos. El mundo de los toros es una aberración impresentable que recuerda demasiado una España que algunos queremos lejos. Encontrar divertido/interesante la observación impúdica del sufrimiento y muerte de un animal es lo último. Y luego algunos de los que van a los toros se rasgaron las vestiduras cuando aquel señor gallego dio unos cuantos palos a un perro que le había destrozado las gallinas: incomprensible...

Lo malo de estos grupos antitaurinos es que van a un extremo absurdo llegando a abogar por el vegetarianismo, la no experimentación en animales y demás. Con esto pierden la credibilidad y la fuerza en la lucha antitaurina.

No pude por menos que enviarles unas reflexiones.

Y luego me metí un buen chuletón entre pecho y espalda a su salud. Que la hierba está bien y es bonita para verla en los prados pero donde esté una buena tajada de carne bien hecha...


"Buenas
He descubierto esta página por casualidad.
La verdad es que uno se sorprende y tiende a pensar que estas páginas tienen bastante de broma. Dejando a un lado ya que en un mundo en el que muchas personas carecen de derechos pedirlos para los animales es, cuanto menos, algo obsceno.

¿Derechos para los animales?. ¿Porqué?. ¿Los animales nos han pedido que les "otorguemos" derechos?. Y si lo hacemos ¿qué derechos deben tener los animales? ¿tal vez derechos humanos?. A fin de cuentas no conocemos otros ya que es lo que somos. Pero ¿y si los animales quisieran tener derechos que no coincidiesen con nuestros parámetros?. Me parece de una soberbia y de una falta de respeto infinitas eso de querer "dar" derechos a los animales cuando ellos no nos los han pedido. Simplemente están.
Les recuerdo que los animales no tienen derechos porque no tienen conciencia de sí mismos. El ser humano en el momento en el que posee conciencia de serlo (allá por el Homo Habilis que es cuando una parte del cerebro se desarrolla y surge el pensamiento abstracto) empieza a reflexionar lo que le llevará, miles de años después, a redactar la Carta de los Derechos Humanos. Bastante reciente, por cierto...
Los animales sólo poseen instintos. Saben que sufren e intentan sobrevivir por simple instinto natural. Pero carecen de la conciencia de algo más.

Con todos mis respetos. Esto es absurdo.
Siempre he sido absolutamente favorable a que se acabe con tradiciones salvajes como los toros. Pero sinceramente, creo que más por la connotación política de evocación de una España casposa de la pandereta y fascista que por pensar en los toros en sí. A fin de cuentas no deja de ser un animal: no me preocupa en exceso. Quizá el "Toro de la Vega" es lo que veo como más salvaje. Eso sí.
Eliminar los toros sí. Ahí coincido con ustedes.
Pero ¿el resto?.

O sea que según su filosofía para que los animales deban "tener dignidad" ni siquiera podemos comer carne...¡Alucinante!.
Una pena que las cosas no funcionen así.
De esto podemos extraer varias reflexiones.

1- Si el ser humano deja de aportar a su organismo los nutrientes necesarios de la carne animal ¿cómo los obtiene?. Al no obtener tales nutrientes puede llegar a desaparecer. En ese caso entre mi vida o comerme un cerdo evidentemente: el jamón y el chorizo están de fábula y son uno de los placeres de la vida. Simple cuestión de supervivencia natural, vaya.

2- Muy bien. Aceptemos que el ser humano pudiese vivir sin el aporte de nutrientes que proporciona la carne animal. Para ello tendría que alimentarse de plantas. Pero si los animales sienten, sufren o tienen dignidad, ¿porqué no va a ocurrir lo mismo con las plantas?. Y en ese caso ¿porqué no aparecer grupos como este en defensa de que no pueda comerse una lechuga a la que seguramente le duele que la arranque y me la coma?. Llevado al extremo no podríamos alimentarnos de nada que no fuese la recolección o los animales y plantas muertas: otra interesante manera de acabar con la especie humana ya que no está preparada para tal cosa. Su evolución le ha situado en un peldaño de la escala trófica en el que sobrevive gracias al consumo de animales y plantas básicamente cocinados y elaborados.

3- Perfecto. No probemos productos estéticos...ni médicos...en animales. Yo optaría por probarlos en votantes del PP, pero a alguno no le va a gustar. Si no hacemos pruebas científicas en animales y no nos dejan hacerlas tampoco en peperos ¿cómo nos lavamos la cara?. Y si nos falta higiene aparecen enfermedades. pero si no podemos probar los medicamentos en nadie si quedaba algún humano vivo de comer carroña y bellotas nos lo acabamos de cargar. Hacer pruebas en animales (desde jabones hasta vacunas) es necesario para la supervivencia humana.

4- Es cierto que las modernas maneras de explotación de la carne animal tienen mucho de "agresivas". Pero es lo que tiene la sociedad actual. Y gracias a ello puedo enviarles este correo electrónico.
Me crié en un pueblo donde los cerdos, las gallinas, los conejos o las vacas destinados al consumo humano eran tratados con una dignidad, tanto en vida como una vez sacrificados, de los que adolecen los animales de las granjas. Pero resulta que criar un pollo te costaba más de medio año. Si ahora siguiésemos aquellas pautas tan sanas comería sólo una parte de la población y sólo muy de vez en cuando.
Pero incluso en las sociedades rurales, así como en las sociedades primitivas o en épocas antiguas en las que los animales pertenecían a la esfera de lo sagrado siempre han sido sacrificados para el consumo humano.
La antropología humana lo lleva impreso en los genes. Los pueblos indígenas o los hombres del Neolítico que cazaban búfalos o mamuts les pedían perdón por hacerlo. Pero lo hacían. Es lo que tiene ser humano: que al estar en la cima de la cadena trófica necesita el consumo de carne animal para sobrevivir.
Y en el momento actual esa carne se cría hormonada en granjas, se mata en mataderos industriales y se vende en paquetes de plástico en supermercados. Todos queremos tener la panza llena para reflexionar "sobre los derechos de los animales" o para conectarnos a Internet...

5- Igual que con la comida. Perfecto. No nos vistamos con prendas animales. Pero ¿y si el lino o el algodón sienten y sufren?. No es descabellado pensar tal cosa. En tal caso vayamos desnudos pero ¿y cuándo llega el invierno?, ¿y los pueblos que viven en lugares fríos donde no crece ni lino ni algodón ni nada?, ¿se mueren de frío?, o tal vez ¿emigran a climas donde se pueda ir desnudo todo el año?. En ese caso la superpoblación en esos lugares, unida a que no podríamos comer animales ni plantas llevaría a la extinción del ser humano...o a la antropofagia como alternativa. Siempre pueden hacerse criaderos de humanos (pero ahí dejemos a los peperos fuera: que la carroña no es comestible) para no tener que hacer sufrir a los animales...

Todo esto no son disparates: se trata simplemente de sus teorías llevadas al extremo de la coherencia absoluta...

6- Otro tema es el del concepto "animales de compañía". Totalmente demencial. La compañía de una persona debe ser otra persona, un libro, su propio ingenio... Y si no lo es esa persona tiene un serio problema proyectado sus carencias en un pobre bicho que no sabe de que va el asunto. La utilización de un animal para que "me acompañe" me parece algo absolutamente descabellado (aparte de antihigiénico, por supuesto).
Los animales de compañia no son más que una especie de muñecos con vida propia para satisfacción de mentes ancladas en la infancia. Los gatos deben tenerse si son útiles para cazar ratones (por eso fueron domesticados allá en el Neolítico) y los perros si sirven para guardar la casa, para guiar al ciego, para tirar de un trineo, o para ayudarnos a pastorear los ganados...Tenerlos para que "hagan compañía" y nos diviertan es arrancarles la dignidad. Mucho peor que matarlos, comerlos y ponernos su piel. Además lo destrozan todo, huelen mal y la casa queda llena de pelos, babas y suciedad.

Soy ecologista. Respeto el medio ambiente como el que más. Tengo una cosmovisión absolutamente franciscana. Totalmente antitaurino. Reciclo. Consumo responsablemente. Como senderista que soy disfruto de paseos por los bosques contemplando lobos, corzos, ciervos, jabalíes, o águilas libres. Es un espectáculo fabuloso.

Pero cuando bajo de la montaña de contemplarlo y vivirlo, también disfruto de un buen chuletón asado, de unos callos o de un plato de jamón serrano. También es un espectáculo para el olfato y el gusto totalmente inigualable. La ensaladita de la pobre e ignorada lechuga sin derechos la dejo para otros momentos menos intensos...

Ah, se me olvidaba: yo también soy vegetariano: sólo como animales que comen hierba. Jamás me he zampado un león, un tigre, o un lobo... :)

Como ven el tema es muy complejo".

22 octubre 2007

EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS




Como hace el autor en la reseña posterior no voy a comentar nada de esta excelente obrita literaria: perdería toda su magia: a esta novela hay que llegar sin tener ni idea de nada y dejarse cautivar.
Porque eso es precisamente lo que es: una novelita que se lee de un tirón y que es absolutamente mágica.

Poco importa si ha sido traducida a 20 idiomas desde que se publicó el original en inglés el año pasado; o que en lo que llevamos de este vaya ya por la décima edición en castellano.

Pese al título y a que la intención original del autor era escribir una novela para hacer reflexionar a adolescentes, no es un cuento para niños. Hace falta ser muy adulto para escribir algo así, para entenderlo en todas sus consecuencias, para dejarse emocionar por él...
Te atrapa desde la primera palabra y a medida que vas sabiendo de que trata te hundes más y más en su lectura y vives con los personajes la extraña historia que haces tuya y que acaba con el final más inesperado de todo lo que he leído (millones de páginas) en los años que llevo sobre la faz de la tierra.

Cuando terminé su lectura, entre otras muchas sensaciones que seguramente compartiréis, lo primero que pensé fue:
“ha valido la pena aprender a leer sólo para poder disfrutar de esta pequeña maravilla”.

Recomiendo fervientemente su lectura.
Ya me diréis: espero comentarios sustanciosos.

04 septiembre 2007

1984/200. ¿ORWELL ACERTÓ?...

Hace unos días hice el gran descubrimiento. Para un apasionado de la geografía que pasaba largas horas de infancia mirando mapas de viejos atlas descubrir los modernos sistemas de cartografía de Internet en páginas como el “Google Earth” y similares ha sido casi como cuando los antiguos navegantes llegaban a Nuevos Mundos.
La posibilidad de planear desde la silla de casa por las calles de Pekín, de adentrarse por el relieve del Gran Cañón en Colorado, de sobrevolar las sabanas africanas viendo “de cerca” los poblados de pastores es algo alucinante.

Recorrer las calles de Madrid o de Barcelona, situar la casa de Bruja o la propia, las calles por las que vas a trabajar, tu antigua casa en la otra ciudad y la explanada donde los domingos hacen mercadillo. Revivir tus excursiones por el Monte Santo viendo cada una de sus rocas, o los lugares en los que hiciste campamentos y vivacs durante años, tu Poblet....Y aún más: situar tus calles, tus bosques, tus prados, allá en el lejano Valle de los Lobos, adentrarte por ellos desde tu silla a mil kilómetros, es algo único.
Absorto en estos “viajes” de madrugada desde mi mesa un escalofrío helado recorre mi médula espinal y me hace mirar a mi alrededor y de un rápido movimiento bajar la persiana.
Si yo, que no sé nada de informática, con un programa de mapas gratuito bastante elemental puedo ver un coche de color rojo aparcado en una acera de Ciudad del Cabo ¿porqué no suponer que alguien con algún sistema más complejo y preciso me puede estar observando desde el otro extremo del mundo? Si soy capaz de ver un poblado Guaraní perdido en la planicie del Chaco Paraguayo ¿quién me asegura que cuando estoy paseando por los montes del Valle de los Lobos no hay alguien que me ve desde un ordenador de cualquier lugar?. Pasada esa inicial “crisis” y lejos de entrar en paranoias absurdas que no vienen al caso vence el sentido común y el pragmatismo: “si hay quien no tiene nada mejor que hacer que observarme cuando paseo, cuando como o cuando hago cualquier otra cosa: que disfrute. Seguro que además aprende algo”.

Ciertamente no hay que agobiarse: si fuese posible que estuviésemos tan controlados las autoridades competentes no permitirían que existiesen delitos....Salvo, y no quiero pensar mal, que existan intereses en que se produzcan ciertos...”delitos menores”....o atentados como los de funesta memoria reciente. O ¿porqué no cayó ningún avión en La Casa Blanca, nadie a matado a ningún presidente del Primer Mundo en los últimos muchos años (pese a una “farsa española” de hace unos cuantos para que pareciese que sí podían) o no han entrado a robar en La Zarzuela?...Pero esa es otra historia que deberá ser contada en otro momento...

Siempre me ha apasionado la obra de Orwell. Me parece tan fresca como ingenuamente pretenciosa.
Cuando lees por vez primera 1984 la sensación de agobio al sentirte vigilado te invade. Pero 1984 es ingenuidad en estado puro. Que poco imaginó el autor que sólo 13 años después de su “extraño futuro” la realidad iba a superar con creces lo que en los años 50 se consideraba descabellada ficción.
Pero el control actual, ese que permite que cualquiera nos observe desde cualquier sitio no lo vivimos como el “Todopoderoso Gran Hermano Opresor” orweliano en el sentido del poder omnímodo del totalitarismo. No. Lo disfrutamos alegremente, adormilados por el “Soma” huxliano en forma de sociedad del trabajo para el ocio y sobre todo para el consumo.

Y que poco imaginábamos nosotros mismos hace sólo 15 años que unos telefonitos más pequeños que nuestra mano irían con nosotros siempre, convirtiéndose en imprescindibles. O que podríamos comunicarnos por cámara de vídeo desde mini ordenadores con conexiones sin cable casi (los pobres de Darfur no tienen Internet, pero esa es otra historia para otro momento...) con cualquier persona del planeta.
Y que duro es escuchar que un adolescente dice a un treintañero: “¿Cómo podías vivir cuando tenías mi edad sin tener ni teléfono móvil ni Internet?”.
Y que extraño resulta que en la sociedad en la que está todo intercomunicado a nivel planetario cada vez haya más gente que huye de las relaciones reales para parapetarse detrás de ficticias relaciones de ordenador: entre otras a ese engendro aberrante llamado "Second Life" me remito, pero esa es otra historia...
Y que raro es viajar en un tren y ver que decenas de pasajeros hablan pero no entre ellos...
Da para muchos temas.

Lo bueno del que nos ocupa es que la mayoría de nuestras vidas (pese a ser fantásticas y “llenas de aventuras y conocimientos”) aunque sean susceptibles de ser observadas, realmente no interesan a nadie.
Y como ya he dicho: si alguien se divierte observándome vía Internet cuando voy por los montes allá él. Se perderá el viento en la cara, la caricia de la hierba en las piernas, beber a morro purísima agua de los manantiales, sudar mientras se asciende la montaña, el perfume de las plantas o de los rastros de los lobos,...
Sin duda Orwell pecó de ingenuo: El que Observa siempre se pierde lo mejor y La Realidad es infinitamente superior a cualquier ficción de la mente...

Estos días en los que estaré en el lejano Valle de los Lobos disfrutando de la vida en estado puro, cargando mi cuerpo y mi espíritu con la energía de la Madre Tierra fruto de las amorosas manos del Buen Dios. Mientras ascienda montañas, espíe manadas de corzos, saque patatas, beba a morro agua gélida de manantiales del suelo o disfrute con los míos cada instante, en algún momento haré algún guiño compasivo a algún posible “pequeño gran hermano cibernético”: yo lo estaré viviendo...

Felices Vacaciones y hasta la vuelta con más historias que serán contadas en su momento...

08 agosto 2007

¿DERECHAS?...¡NUNCA MAIS!

Debo avisarte antes de que sigas leyendo que este escrito no tiene nada que ver con los anteriores. Está hecho con saña, rabia, muy mala leche y desde la visceralidad más absoluta. Y ya que esta es mi bitácora y aquí no hay más censura que mi propio criterio, es del todo políticamente incorrecto: la única manera de decir verdades y llamar a las cosas por su nombre en este mundo aletargado.
Si continúas leyendo lo haces bajo tu total responsabilidad.

A veces me pregunto cómo llega la gente a dar con mi blog.
Yo tengo más o menos “controlada” a la gente que deja comentarios. Normalmente mis “lectores” son amigos a los que les digo: “¿sabes que tengo un blog?”, u otros blogeros que entran aquí porque yo visito los suyos. De forma puntual llega algún “desconocido” que pone algo.

Hace ya unos meses en la reseña de la película “El Gran Silencio” había un comentario diciendo que era un gran film. Entré en la página del que lo dejó y me encontré el desastre: era uno de esos sitios que proliferan por Internet como virus donde se reúnen descerebrados de derechas con el único fin de despotricar y decir animaladas del actual gobierno, a la vez que apoyan a otros “supuestos” cabrones como Losantos y la COPE, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la Faes, los “Hazmerreír” (digo Hazteoír), Aznar o el Foro de Érmua…
Como es evidente borré el comentario (que sólo decía que era una buena película) porque no me gusta tener basura en casa. Y le dejé una visita en el suyo bastante menos...”correcta”...
Y ese es el tema. Esta gentuza de derechas consigue sacar lo peor de mi, llevarme a un estado de mala leche rabioso, violentarme hasta el infinito y que me vengan unas ganas enormes de liarme a guantazos con todos ellos hasta no dejar ni uno.
Y me cabrea enormemente ponerme así. Pero…

Como ya he dicho, desde que los “supuestos” Nazis perdieron las elecciones aquel fantástico 14 de marzo no han dejado de aparecer sitios en Internet donde esta gentuza, que debía “supuestamente” estar toda ella bajo la lápida de granito de su fundador allá por el Valle de los Caídos, despotrica contra todo viso de raciocinio, sentido común, tolerancia, libertad y verdad existentes en la actual sociedad.
Y eso no sería ni malo ni bueno si no tuviese otras connotaciones. Que se reúnan pandas de bestias sin cerebro para decir majaderías o para alabar las que rebuznan bufones de cuarta fila de la talla de Alfonso Usía, Aznar, Rajoy o Losantos…pues bueno…
El problema es que lo hacen con un fin: rearmarse.
Una finalidad que les llevará lejos…muy lejos. De nuevo al poder.
Porque los muy cabrones lo saben hacer tan bien que convencen a la pobre gente sin criterio que cree las salvajadas que sueltan por esas bocazas.
Estos desgraciados convencen y vencerán. Vencerán por que son muy buenos haciendo daño y manipulando (es su especialidad) y por que las personas de izquierdas no les plantan cara como debieran o se enzarzan en fútiles discusiones entre ellas..

A título de ejemplo cada vez me encuentro con más gays de derechas… (¿!). ¿Puede uno ser gay y de derechas?....Hombre por poder…puede irse hasta a la estratosfera…
Pero vamos, que ser gay y de derechas es como ser judío y votar al NSDAP de Hitler. Que los hubo y así les lució el pelo…en la suela de las zapatillas con las que “fueron reciclados” para calzar a los campesinos…: que el pelo de judío gasificado salía más barato que el cáñamo. Justo como les irá a nuestros gays fascistas (o “maryfascistas”)…. Y lo peor es que no se esconden y lo dicen sin rubor.
A la vez que defienden los dardos envenenados de ese ser asqueroso que va siempre sudado, ese “supuesto” mafioso levantino de película o las majaderías de La “supuesta” Trotona de Pontevedra el pedazo osazo que debería ser desarmarizado ya…”supuestamente”; a la vez que tratan de defender a…”esos” se pasean por Chueca o por el Gayxample con su maridito nuevo o escuchando el “A quién le importa”: como Alaska para darse propaganda trabaja en La COPE y Fabio McNamara para que alguien sepa que existió dice que es gay y de derechas, y Zero puso en la portada a Gallardón para que los nazis rascasen votos de maryfachas bobas en la Capital del Reino...

¡Hay que joderse!.

Y mientras los Perros Rabiosos como el “supuestamente” antes citado Usía se atreven a publicar ( que el papel lo aguanta todo) un panfleto de mala muerte tachando de mentiroso al actual gobierno….?!. Y mientras siguen manipulando a pobres infelices (muchos con excelentes carreras universitarias).
Sirva de ejemplo que un familiar mío que tuvo a su padre en la cárcel a punto de ser fusilado por simpatizar con ideas republicanas, afirma sin rubor que tras los atentados de Madrid está el PSOE, que la Guerra Civil no fue tan mala y que además era necesaria para acabar con los rojos…Buena manera de honrar la memoria de un padre que pasó penurias en la cárcel sólo por pensar…

El problema de todo esto es que en este país no hubo transición política, al contrario de lo que nos hicieron creer. Lo que hubo durante toda la mal llamad Transición y los gobiernos del PSOE posteriores fue una suerte de “ley de punto final” que perdonó a todas las bestias del franquismo y sus familias en lugar de desposeerlos de todo y que acabasen con sus osamentas en la lúgubre jaula que merecían.
Resulta surrealista que un ministro de la dictadura que firmó sentencias de muerte gobernase, tiranamente, una región durante décadas y ahora arrastre arrobas baba y bobadas por universidades quejándose cuando un puñado de chavales le sueltan a la jeta lo que es….
Es surrealista que los descendientes del Cerdo dictador posean las mayores fortunas del país. Como surrealista es que se reúnan con total impunidad para, en una iglesia, para “honrar” la memoria de otra bestia como fue Pinochet (Dios le condene al infierno y al dolor eternos e infinitos) como excusa para levantar el brazo (que si hubiese criterio se les debería arrancar de cuajo para que no lo levantasen más) y loar al Cerdo muerto y a sus “descendientes”: ya el paleto de bigote de Madrí, ya la mariflawers barbuda de Pontevedra.
Y ahora que se empieza a hablar de lo que realmente fue La Guerra que se empiezan a desenterrar pobres hombres y mujeres olvidados y que se empieza a decir lo que realmente son ellos, se retuercen como víboras y escupen el veneno que corre por sus venas y sus pútridos cerebros.

El problema es también ese esa manipulación hará que los nazis vuelvan a ganar las próximas elecciones y lo volverán a hacer con el voto de pobres, de homosexuales, de agricultores. Y todo a base de manipular, manipular y manipular. De repetir mentiras hasta el agotamiento (tienen muy claro aquel principio de su ideólogo el nazi Goebbels: “que una mentira repetida millones de veces se convertirá en verdad”...o en su defecto los pobres tontos sin cerebro la creerán) a base de crear división social y regional, de insultar hasta la locura, de utilizar cada muerto por el terrorismo (su gran filón y por eso no quisieron que se negociase y que se acabase con él: saben que “los muertos de ETA dan votos a la derecha española”) para convertirlo en votos.
Sí hasta el mismo “Paleto de Madrí” dijo en el mes de enero que en España no hay extrema derecha porque los votos de la extrema derecha van para ellos.

Y, desengañémonos, cuando lleguen al poder dentro de un año y pico no van a ser tan benévolos como lo fueron durante los ocho agónicos años de dictadura enmascarada del Paleto del bigote: en ese tiempo tenían más interés en enriquecerse y saquear al país. Ahora van a cargar con saña contra todo lo que signifique progresismo, inteligencia, y verdad. Los primeros en caer: los homosexuales (muchos de los cuales les votaron), luego los más desfavorecidos, los militantes de izquierdas, las mujeres progresistas….
No suelo fallar en mis apreciaciones políticas.
A estos cabrones hay que pararles los pies, como sea.
Y he dicho “como sea” pero sin “crear mártires”…que no lo merecen…

Toda opinión es respetable pero las de estos en tanto que están basadas en la mentira, la manipulación, la violencia y el insulto no son válidas. Todo es respetable pero no todo es válido ni lícito. Estos no lo son.

Dado que no sé si el Universo es infinito pero no dudo ni por un instante que la estupidez humana sí que lo es y las bestias nazis pronto volverán a destrozarnos la vida yo he empezado a estudiar portugués y a mejorar mi conocimiento de la lengua francesa. Mejor que nos pille prevenidos. Mi abuelo estaría encantado si me lo viese hacer: la noche del 23F empezó a hacer la maleta por si había que huir a Portugal…Y Tejero estaba a principios de enero junto a dirigentes del PP en la pantomima de Misa (desde la fe totalmente sacrílega) para recordar a Pinochet…


*Si a alguien este escrito le parece exagerado, impropio o no le gusta no es mi problema: lo que pica duele y eso querrá decir que estas líneas han cumplido uno de sus objetivos: mover conciencias adormiladas y políticamente correctas (yo no lo soy: ¡al pan chorizo y al vino dos vasos!), o simplemente molestar a quien merece ser molestado.
Si a alguien no le gusta la forma tampoco es mi problema: a mi me encanta: por eso lo escribo así ya que yo soy mi primer lector.
Como siempre (aunque sólo lo he hecho en muy pocas ocasiones) me reservo el privilegio de borrar comentarios que considere impropios. Y por supuesto no toleraré ninguno de nadie que alabe a la derecha. Es una manía: soy total y absolutamente intolerante con los intolerantes.
*Al principio avisé que este escrito era diferente, estaba escrito con saña y desde la mayor de las subjetividades: me lavé las manos y no quiero quejas. En posteriores escritos volveré a mi línea Esto me rondaba por la mente desde hace muuuucho tiempo.

Dejo un bello vídeo para que no olvidemos: ¡NUNCA MAIS!.




"NON NOS HUMILIAREDES NUNCA MAIS!".

25 julio 2007

HAI UN PARAÍSO

25 DE JULIO




"HAI UN PARAÍSO NOS CONFÍNS DA TERRA,
HAI UN PARAÍSO AO QUE GUÍAN AS ESTRELAS.
HAI UN PARAÍSO NOS CONFÍNS DA TERRA,
HAI UN PARAÍSO AO QUE GUÍAN AS ESTRELAS.

POR SETE CAMIÑOS CHEGAN ATA AQUÍ
POR SETE CAMIÑOS, SON OS PELEGRÍNS...

HAI UN PARAÍSO NOS CONFÍNS DA TERRA
E A CIDADE SANTA CHAMASE COMPOSTELA.
HAI UN PARAÍSO NOS CONFÍNS DA TERRA
E A CIDADE SANTA CHAMASE COMPOSTELA.

POR SETE CAMIÑOS CHEGAN ATA AQUÍ
POR SETE CAMIÑOS, SON OS PELEGRÍNS...

MEU SEÑOR SANTIAGO QUE ESTÁS EN GALICIA
DENDE TODO O MUNDO VEÑEN CON LEDICIA..."


Pese a los destrozos, los intereses, la manipulación, la moda, las aglomeraciones. Pese a que el día 25 de julio "Santi" no está en Santiago porque le agobia el montaje con el que nada tiene que ver.
Pese a todo siempre "Hai un Paraíso" dispuesto a recibir al Peregrino que se deja abrazar por El Camino, se deja guiar por las estrellas y cambiando su vida se hace "lluvia salada" cuando sus pies cansados abrazan con "ledicia" las piedras milenarias del Paraíso en el que siempre..."Chove"...

Un vídeo regalo curiosidad que, aunque tiene alguna cosilla un tanto "peculiar" en general es muy bello:




"Que los caminos se abran siempre a tu encuentro. Que el viento sople siempre a tu espalda. Que el sol brille templado sobre tu rostro. Que la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y que, hasta que volvamos a encontrarnos, Dios te guarde en la palma de su mano".

¡Felices Caminos a las personas de bien!.

04 julio 2007

MUSIC OF IRELAND

Sin palabras. Sólo para disfrutar.



Irish Dance.



Women of Ireland. Riverdance.



Riverdance.

Por si alguien piensa que la música tradicional Celta es monótona, las danzas aburridas y sólo es cosa de gaiteros barbudos...

27 junio 2007

FERRE...TE RÍES...

Cuando Jsp empezó a trabajar temporalmente como cajero en la ferretería pensó que iba a ser un trabajo bastante mecánico y aburrido. Pero necesitaba el dinero y estaba bien.
Sí que es verdad que el trabajo era bastante igual cada día, pero ¿qué ocupación no lo es?. En cuanto a lo de aburrido...
Los primeros días resultaron bastante agobiantes y cargados de estrés. A la responsabilidad de trabajar con un dinero que no era suyo se le unía su desconocimiento (y desinterés) total de todo lo relacionado con ese ámbito. Vamos que cuando entró a la tienda apenas sabía distinguir una bombilla de un destornillador...y le pedían tacos nosécomo de tal numero...
Al cabo de un par de días empezó a aprender que aquel hierro con forma de “ele” se llamaba “llave Allen” y que si tanta gente lo compraba era porque tenía alguna utilidad. Aprendió también que las “bridas” no son sólo las cuerdas con las que se ata a los caballos sino que también son esos “chismes” (nombre genérico con lo que nuestro amigo designa a todo aparato de bricolaje seguido de la especificidad: “con forma de....que sirve para...”) de plástico con forma alargada que sirven para atar cosas. Llegó aprender qué es el atomizador del grifo (=”chirimbolo que se pone en la punta del grifo”) o por donde estaba el papel de lija.

Pero claro no todo es tan sencillo. El segundo día de trabajo le piden un pulpo y Jsp pensó: “No le voy a decir que se ha equivocado y que eso lo venden en las pescaderías” y riendo suelta: “Pregunta en el mostrador del fondo y si sobra un poco que te den un platito para mi que hay un hambre...”.
La cara del individuo le hizo pensar que había metido la pata. Luego resultó que el jodido pulpo no era más que una goma con ganchos en los extremos que sirve para asegurar cosas. Eso y que nuestro amigo debía ser el único ser humano que lo desconocía.
Después de tal ridiculazo se juró que por extraño que fuese lo que le pedían pondría cara seria y enviaría al demandante a “hablar con los ferreteros”.

Con lo cual, y aquí empieza nuestra historia, el día que mientras cobraba a varias personas, un individuo entra en la tienda y pregunta por un “frenillo” nuestro amigo lo envió al mostrador de dentro mientras pensaba: “Debe ser algo de los frenos de algo. Cuando salga “con el frenillo en la mano” me fijo para otra vez”. El hombre en cuestión se acerca al mostrador lleno de gente y le suelta a un dependiente:
- ¿Tienes frenillo?.
El pobre hombre todo rojo no sabe que responder:
- Mmmm buenooo sí, ahora miro a ver si queda alguno. ¿Para qué dijo que lo quería?.
- Pa calentar...
Ni que decir tiene que el “frenillo” en cuestión, era un “hornillo” o “infiernillo”...¡Normal!.
Pocos días después mientras Jsp atendía a varias clientas entra un señor de dientes enormes y orejas salidas pidiendo veneno de rata. Nuestro amigo piensa con hilaridad: “Se querrá suicidar”. Pero se limita a decir que no tienen. El dueño de la tienda (y amigo suyo), mientras mira al hombre fijamente le indica:
- Salga por la primera a la derecha y al llegar a la plaza encontrará una ratonera.
¿Ein??. Jsp se echó a reír.
- Perdón quiero decir: una droguería donde venden el veneno.
Apenas el cliente había llegado a la puerta que el jefe suelta:
- ¡Menuda cara de ratón que tenía el tío!.
En otra ocasión entra una pareja de chinos riéndose como casi siempre que entran los chinos. (*Pregunta: ¿Porqué se ríen siempre los chinos? igual no se ríen y es “que son así”...). Entran y le dicen al ferretero:
- Quielo una cosa que no ché como che diche polque che me ha loto una cosa que no ché como che lama. ¿Tú tiene?.
El hombre haciendo esfuerzos por no reír:
- Hombre pues es posible. Aquí hay muchas cosas. ¿No puedes ser algo más concreto?.
- De aliba, de aliba.
- ¿Se te ha roto el vecino de arriba?.
- No vecino no, de aliba. Eto. Ya ta.
Como es evidente resultó ser que se les había fundido una bombilla y querían otra...Claro.
Una mañana entra un abuelete y pregunta a nuestro amigo el cajero:
- ¿Tienen trampas para los ratones pero que no los maten?
- ¿Quiere sólo asustarlo un poco?.
- No es que verá: se ha escapado el hamster de mi nieta por la cocina y no hay forma de pillarlo. No sabemos que hacer.
- Si me permite un consejo es muy sencillo. Usted se lleva una ratonera normal...y luego compra otro hamster: total todas las ratas son iguales: le será menos complicado. Y seguro que su nieta ni se da cuenta.
El hombre se fue no demasiado convencido.
Una tarde de viernes un matrimonio pide: “Un alargador con vibrador con camilla”. Jsp reprime el comentario (que no la mueca de risa): “La tienda de juguetitos eróticos está algo más arriba”. Pero su jefe enseguida encontró el objeto. Tratábase de un simple atomizador del grifo con un tubito en el extremo. Por lo visto en Uruguay y alrededores ese es su nombre...Por supuesto...
Otro día entra un chino:
- Cola pala lata.
- Bien ¿y qué tipo de lata es? ¿es una lata muy gruesa?. Tengo el “Super glue”, el...
- No, pala lata.
- Pues eso que depende del tamaño de la lata.
El chino con evidente impaciencia:
- No lata no. Lata. Matá lata. Puggg. ( y hace una mueca).
- ¿Pegamento para matar ratas?. No, de eso no tenemos.
En otra ocasión dos chicos argentinos van a comprar carbón para una barbacoa. Uno de los dependientes, que es bastante...”peculiar” por llamarlo de alguna manera, les suelta.
- Con tanto carbón vais a comer toda la vaca. Hasta el rabo.
En este punto se hace gracia a si mismo y sigue:
- Jejeje, os vais a comer hasta el rabo, os vais a comer hasta el rabo...
Y lo repite cuatro o cinco veces más. Los jóvenes con evidentes signos de malestar no saben que hacer y el cajero le replica:
- ¡Adolfo!. Tú vigila que no te coman el rabo a ti. Y vete a trabajar.

Además de estas situaciones y aparte de las situaciones normales de la gente que quiere silicona, lija o tornillos lo pagan y se lo llevan (básicamente la normalidad habitual de la tienda) en “Ferre...te ríes”, que es como nuestro amigo Jsp llama a su lugar de trabajo hay una clientela fija un tanto...”especial”:
Un albañil argentino más sonado que el bombo de Manolo que va muy muy agobiado a comprar chorradas que no necesita, se enfada si le devuelven monedas de céntimo de euro y las rechaza con cabreo.
Otros albañiles sudamericanos que resultan plomazo hasta el agotamiento con su “suavidad”: “Helmano tu me hases el deccuento ¿veldad?”.
Un abuelete octogenario castellano facha y joputa hasta decir basta que siempre se mete con el dependiente “peculiar”. Este buen hombre de apariencia tranquila siempre va: “A ver a mi abuelito. Jou jou jou” que es el tal dependiente. En una ocasión el hombre, hasta el moño del viejo, se puso a dar vueltas por la tienda mientras el otro arrastraba arrobas, años y cayato detrás: “Abuelito ven pacá que yo a ti te quiero mucho”. Otro día el viejazo le da dos coscorrones en la “frente despejada hasta el cogote” (la calva, vamos) y el otro casi le estampa la persiana de cerrar en la cabeza mientras el dueño y Jsp se morían de la risa.

Aunque el mejor de todos es “el abuelo de la cinta aislante”. Un señor que dos e incluso tres veces a la semana va a comprar un rollo de cinta aislante. Siempre haciendo una defensa enconada del Barça y del catalán y diciendo:
- Es que yo gasto mucha cinta aislante. Usted no se lo imagina. Es que se utiliza para todo.
En la tienda hacen apuestas: que si la guarda en todos los cajones en plan “Síndrome de Diógenes” pero con cinta Tesa, que si la pierde, que si envuelve los muebles con ella, que si hace manualidades, que si la cuelga del techo para atrapar moscas, que si se la echa a la ensalada para darle color...

Una tarde entra una abuela a pedirle a uno de los ferreteros que cambia cerraduras que amenazase por teléfono a su sobrino ya que siempre conseguía entrarle en casa. Según ella: “Si ve que le amenaza un hombre le dará miedo”. Como, tras quince minutos, no convenció a los ferreteros fue a hablar el con el cajero, que no se puede mover de su sitio. Y allí estuvo casi una hora: que si: “Mi sobrino de 50 años me entra a robar”, que si “La mujer se pone mis bragas. Hace tiempo que no compra ninguna, que yo lo sé”. E intentando que el cajero amenazase al sobrino cincuentón y a su mujer “fetichistogerontófila”. Como no consiguió nada se marchó indignada.

En otra ocasión mientras los ferreteros despachaban una abuela que esperaba deja escapar una sonora ventosidad (“pedo vulgaris”, vaya) y mirando para otro lado: “Huy parece que se está bien aquí”...*Más ligerito sí, sin duda...

Pero lo mejor estaba por llegar y nuestro amigo Jsp cada vez observaba más a cierta clientela hasta caer en la cuenta que debía ser por los calores del incipiente verano que...

Una tarde en menos de una hora:
Entra un joven veinteañero deprisa. Se para en medio. Extrañado mira a su alrededor y dice: “Si esto es una ferretería”. Se cruza con un hombre cuarentón de gafas oscuras ochenteras (a lo secretaria del “Un, dos, tres, vamos). Este se queda junto al mostrador del cajero y da una vuelta sobre sí mismo mirando las paredes y el techo. Al salir hace una especie de mueca de despedida al cajero.
A los pocos minutos entran tres paquistanís.
- ¿Tú tiene reló?.
- No, aquí no vendemos relojes, no.
- ¿Y poqué tú no vende reló?.
- Le estoy diciendo que aquí no vendemos relojes. Tiene que ir a una relojería.
- ¿Y ese?-Señala el reloj de pared de la tienda”-
- No ese es para que yo sepa cuando tengo que cerrar.
- Yo quiero ese reló.
- No, ese no se vende y aquí no vendemos relojes.
- No entiendo poqué tú no quiere vendé reló.
Se van enfadados.
Mientras el cajero le cuenta esto a su jefe y amigo suena el teléfono:
- Ferretería...¡Dígame!.
- ¿Esto es una librería?.
- No. Lo siento. Se ha equivocado. Es una ferretería.
- Entonces ¿no es una librería?.
- No, ya le he dicho que no que es una ferretería.
- ¿Entonces no tienen libros?.
- No, claro que no porque es una ferretería.
- Ah, bueno. Gracias.
Al rato entra una joven guapa de aspecto normal...(mejor no fiarse que estas son las peores...).
- Hola. ¿Tienes tinte de la ropa?.
- No, aquí no, eso en una droguería.
- Ya sé que en una droguería lo venden. Pero esto me quedaba más cerca.
¿Y si lo que llega a necesitar era una lechuga o una aspirina?...
Todo eso en el intervalo de una hora...

Claro que para momento antológico el vivido por el dueño una tarde de sábado:
Un chino joven y su mujer. Él con un diente en la mano y enseñando un agujero en la boca. Querían “Pegamento de contacto” (“Super Glú 3”, vaya) para poner el diente en su sitio... (¿¿¿EIN???). Y se molestaron cuando no se lo quisieron vender. Según especula la novia del dueño la mujer debía acompañarle para ayudarle a elegir el sabor: “flesa, flutos tlopicales, celeza...”

A los pocos días de esto el cajero asiste alucinado a un diálogo surrealista.
Un señor de color...negro. Pero muy grande y de mucho color...negro comprando unos enchufes.
- ¿Quiere algo más?.
- ¡No!- Escueto mientras mira a través del asustado cajero.
- ¿Le pongo una bolsa?.
- ¡Sí!.
En esto un abuelo que pagaba al lado del gigante caribeño y que no había hecho el más mínimo gesto de conocerlo le pregunta:
- ¿Conoces a N’Ongo?.
- ¡Claro!.
- ¿Y cómo es que le conoces?.
- ¡Todo el mundo conoce a N’Ongo!.
El abuelo, hacia el cajero:
- ¿Usted le conoce?.
- No, es que yo vivo en otro barrio y no.
Al caribeño:
- Tengo que hablar con N’Ongo. ¿Tú sabes dónde puedo encontrarle?.
- ¡Todos quieren hablar con él!. ¡Palacio de la salsa!.
- ¿Dónde está eso?.
- ¿Todo el mundo lo sabe?.
- A mi no me mire que yo no...- replica el cajero.
Los dos hombres salen hablando del tal N’Ongo y de cómo llegar hasta él.

Otro día un cubano que parecía un pergamino y lucía veinte anillos de oro en las manos así como pendientes, pulseras, cadenas y gafas de oro, se enfada porque en esa ferretería no venden despertadores...
Otro día un ciudadano del Este se enfada también porque el cajero no le quiere hacer un descuento del 70% en una espátula de aluminio...
Otro día un heroinómano que siempre entra a pedir monedas intenta robar una pila de petaca mientras el cajero cobra a unas clientas. Y como este se abalanzara sobre él y se la arrancara de la mano el hombre suelta:
- Pues ya no vuelvo más a comprar...
Casi cada día algo nuevo.
Se supone que por el verano, o por la zona: el Raval de Barcelona, pero da para mucho...
La última:
Una mujer china hoy mismo: quería una pieza de una máquina que no había en la tienda. El dependiente la envía a otro sitio cercano.
- En la puerta pone: “Rodamientos y cojinetes”.
La mujer repite varias veces para cerciorarse:
- “Lodamientos y cojonetes”...

Jsp no se iba a hacer rico en ese trabajo y muchas veces terminaba con dolor de cabeza o muy cansado, pero podía disfrutar de momentos impagables.
¿Qué ocurrirá mañana en Ferre...te ríes?.

NOTA: todas las situaciones explicadas en esta crónica han sido reales: el autor no posee tanta imaginación como para inventarlas...

18 mayo 2007

SEMENTEIRA




Noche de jueves. Acabo de llegar de estar con unos conocidos.
No es tarde ni pronto. Nada especial. Curioseo por Internet antes de dormir.
Busco música de Milladoiro. Me gusta.
Escribo: “Fuxan os ventos”. Y aparece ella. Sólo al ver la palabra un escalofrío me recorre el espinazo del alma. La escucho.
Aquella canción...Hacía tanto tiempo...
Hace muchos años la tocaban en todas las fiestas del pueblo. Fue mi primer contacto con lo que luego llamarían: “Música Celta”.

“Sementeira”. Música gallega que alegra en las fiestas.
Pero mucho más.

“Sementeira”: mamá plantando repollos y preparando las patatas de la siembra.
“Sementeira”: papá con sus botas de goma, inmensas, regando entre los millos.
“Sementeira”: voltear la hierba con las “espalladeiras”. La mía de madera.
“Sementeira”: cargar la hierba en el carro en el Porto da Meda.
“Sementeira”: mi primera borrachera un día de julio volviendo de recoger hierba en la Veiga con sólo 5 años. Trompazo al “bajar de cabeza” del tractor. Risas de la concurrencia: “o menino está borracho”.
“Sementeira”: pisar la hierba en el pajar de la Josefa, con Kiko y Ale tirándonos desde la ventana y jugando enterrados entre la hierba.
“Sementeira” el cabezazo contra el filo de la puerta (y chichón que me duró un verano) por ir corriendo con mamá a echarle la comida a los cerdos.
“Sementeira”: As Mallas.
“Sementeira”: el ruido de la máquina que, en la era de Majar, separa el grano de la paja y el cascajo.

Mientras mis ojos están clavados en la pantalla viendo, desde estas imágenes, las imágenes reales que yo viví hace no tanto tiempo. Mientras en mi cerebro las notas de esta bella canción hacen revivir las voces de los míos y de mi infancia:
“- Papá Gregorio: ¿cómo se llama esta flor?
- Son las zapatillas del cuco y si las arrancas el cuco queda descalzo y no puede cantar”.
“- Tú quédate ahí, bonito, y si viene alguien a quitar el agua le dices que estamos regando en la Pía”.
Mientras todo eso pasa todos y cada uno de los pelos de mi cuerpo están erizados como lanzas. Tanto que hasta me hace gracia sentir los la barba así. La piel está más áspera que el papel de lija y un reguero de lagrimones baja tranquilo por mi ojo derecho.

“Sementeira”: un caluroso día de Majas bajando con Kiko y Alejandro (los tres) en el burro de la Josefa por el Concello e irnos cayendo uno a uno.
“Sementeira”: la primera vez que fui al Teixo con Papá Gregorio. Mi manita se agarraba a su dedo índice mientras me explicaba orgulloso cada cosa que nos rodeaba y me enseñaba la vieja choza de pastores que había construido él”.
“Sementeira”: el calor del verano sacando saínchos en la Pía con la boca llena del polvo de la tierra.
“Sementeira”: largas mañanas de verano con Bruja y los primos en el balcón y en la bodega de casa de la Abuelita.
“Sementeira”: ir subido en los hombros de papá sintiéndome grande y poderoso, como un gigante.
“Sementeira”: la primera vez que un cerdo enorme me pisó y casi me parte el pie.
“Sementeira”: escuchar las historias del Tío Manuel en el “soalleiro” mientras el Papá Gregorio me daba un caramelo. De aquellos que “crecían” en sus bolsillos...
“Sementeira”: jugar en el corral del Tío Santiago.
“Sementeira”: ir a ver a la Tía Matilde o a la Tía Encarnación que siempre nos daban algo y nos estampaban un beso mojado en la mejilla.
“Sementeira”: robar manzanas verdes y coger moras volviendo del río.
“Sementeira”: peleas de inseparables amigos con Meres y largas charlas “trascendentales” con Luis.
“Sementeira”: el color gris de los pajares de granito.
“Sementeira”: el color verde de la puerta de casa y la enorme llave vieja.
“Sementeira”: el rojo de los carros y el verde intenso de los rincones de faíntos (helechos) cercanos a fuentes de agua fresca.
“Sementeira”: el tacto rasposo de las hojas de los millos y el olor dulzón de sus cañas.
“Sementeira”: ortigarte las piernas y frotar luego con la aromática “hortelana” (menta silvestre) que es el único antídoto.
“Sementeria el aroma de la hierba recién segada en los prados y el caliente olor de la paja acabada de salir de las Majas.
“Sementeira”: el sudor de las vacas acarreando la hierba en los carros mientras con una rama fina les espanto las moscas de los ojos.
“Sementeira”: el eje de los carros cantando por el peso de la hierba.
“Sementeira”: el olor a mamá y a papá trabajando la tierra. Y el olor fresco y vivo a la tierra fértil que se deja trabajar por manos expertas.
“Sementeira”: aquella ingenuidad recubierta de burradas que aún tuvimos los niños de entonces. Sin teléfonos. Sin internetes. Sin globalizaciones televisivas. Sin modas. Con bocatas de chorizo, renacuajos que “disecar”, trabajos que hacer en los huertos, abuelos (de quien fuese) que diciéndote: “bonito” en una caricia te daban un caramelo y una lección de sabiduría en cada palabra.
“Sementeria”...

“Sementeira”: vivir en la tierra amando la tierra.
“Sementeira”: infancia que crece feliz respetando, escuchando y amando a los mayores.

En el vídeo hay varias fotos de niños con abuelos. La última me hace volar a Sus brazos.
Después de 25 años aún le echo tanto de menos...
Mientras el vello sigue en tensión, la piel peor que la de un pollo desplumado y el lagrimón ha mudado en torrente desbordado un escalofrío infinito recorre cada rincón del alma y me regala melancolía, felicidad y paz.

Pienso en Bruja, y en mis amigos: cada uno de ellos tiene su propia “Sementeira”. Algunas se cruzarán y robarán juntas manzanas verdes, jugarán en la bodega de la Abuelita o caerán de tres en tres de un burro.

Y pienso en lo inmensamente afortunado que soy por haber tenido la infancia que viví.
...Y por haber conocido lo que es la “Sementeira”...

14 mayo 2007

¡QUE VIENE EL LOBO!!!

Atardece. Una niña con un abrigo rojo camina deprisa por los senderos del bosque. Nerviosa mira constantemente a su alrededor. Lleva en la mano un gran paquete que agarra con gran cuidado. Llega a un claro en medio del cual hay una casa. Oteando el entorno, vigilante, golpea repetidamente la puerta. Sale a abrirle una anciana:

- ¡Abuela. Que viene el lobo!.
- ¡Entra!.¡Rápido!.
Cierran la puerta.

Atardece. Unos ciervos nerviosos corren por sendas del bosque. Al llegar a un claro golpean con sus cornamentas la puerta de una casa. Les abre una anciana:

-¡Que viene el lobo!.
-¡Rápido. Entrad!.

Unos pájaros vuelan raudos entre las ramas del tupido bosque. Llegan a un claro y picotean los cristales de la ventana de una casa. Una anciana abre.

- ¡Que viene el lobo!.
- ¡Vamos. Rápido!.

Un grupo de ardillas saltan de rama en rama del frondoso bosque de robles, castaños, fresnos y abedules. Se detienen en la casa del claro del bosque. Nerviosas. Llaman a la puerta:

- ¡Que viene el lobo!.
- ¡Sí. Venga, pasad!- Dice la anciana al abrir.

Tras las ardillas, un tejón y su familia, una manada de jabalís, dos corzos, tres raposas que transportan sobre su lomo varios escarabajos y otros insectos. Cuatro grajos, dos cigüeñas, y seis abubillas llegan volando algo más tarde. Las cigüeñas llevan en su pico un cubo lleno de agua con la familia de las truchas del arroyo y las ranas del estanque.
Todos ellos, cuando llaman a la puerta, nerviosos, dicen lo mismo:

- ¡Que viene el lobo!.

Cuando ya están todos los animales del bosque en la gran casa del claro.
Llaman a la puerta. Se oye un murmullo entre los nerviosos animales.
La abuela abre la puerta. Tras ella la niña del abrigo rojo y los animales del bosque.
Ante ellos el lobo. La abuela lleva en las manos un gran pastel de chocolate. Mira a los ojos al lobo y dice:

- ¡CUMPLEAAAAÑOOOS FEEEELIIIIZ!.

*- Autofelicitación de cumpleaños. Hoy hace.........años que nació el Lobogrino: o sea yo. Gracias mamá, papá por tanto.
**- Gracias Bruja por el regalo.

***- Recreación de una historia escuchada a un cuentacuentos vigués.

06 mayo 2007

AUTOESTIMA

Sábado. Ocho y media de la mañana. Lloviendo.
Con los ojos aún pegados y el café sin llegar al cerebro camino hacia el curro del que saldré cerca de las nueve de la noche (con una pausa de tres horas para comer, claro).
De repente viene a mi mente el título de una película de hace unos años: “Quiero ser como Beccam” (*Como estudié Filosofía y allí hablábamos de Occam me niego a utilizar las “ka” “hache” con este paisano suyo de otra época, aunque no se parezcan en nada, afortunadamente para el filósofo ajusticiado).
Ni que decir tiene que no tengo ni idea de qué iba la película (poco cine que veo no voy a malgastar tiempo y cuartos en algo que encima tenga que ver con el fútbol) pero había leído el título.
Siguiendo bajo la lluvia el título me llevó a una noticia cotilla leída pocos días atrás: “Beccam le compra a su mujer un vibrador de platino y diamantes por valor de 2 millones de dólares”.
Cabe preguntarse qué le ocurría a mi mente para, yendo al curro tras haber dormido apenas tres horas, recuerde ese tipo de noticias...¿Debo empezar a preocuparme?...

Sí, claro que, dejando a un lado el esnobismo escandaloso, friki y cutre con avaricia de gastarse trescientos y pico millones de pesetas en una majadería, el problemón de si uno de los diamantes se despega y se clava por “las profundidades”...y el hecho de que si le regala ese tipo de objeto el chaval tiene un “pequeño” problema, uno viendo las cifras que mueven estos parásitos sociales durante un instante siente cierta envidia. De disponer de ese pecunio yo no me iba a comprar un juguetito de platino y diamantes (los de goma de toda la vida de mil pelas van de fábula, si es que se necesitan, claro...) pero podría hacer tantas cosas y tan útiles con ello.
La envidia me duró hasta que me paré en el semáforo.
Pudiendo ser yo ¿para qué narices quiero ser un niñato eternamente adolescente, que vive sólo por y para las apariencias, con una vida tan de plástico como las tetas de su artificial mujer, rubio, alto, sin una gota de grasa en la cintura, un pelo en el pecho o una neurona en el cerebro?...¡Menuda grima, por Dios!. Con lo bien que estoy siendo bajito, michelinítico, cabezón e inteligente y con una vida auténtica aunque no tenga un duro.
Siempre he sido algo raro: desde mi más tierna infancia estoy “encantado de haberme conocido” y ya desde entonces como yo era, lo que yo vivía o lo que yo pensaba era lo que consideraba como “lo normal”, casi como lo “único” normal.
Nunca tuve ídolos al uso porque tenía muy claro que no eran perfectos: “les faltaba ser como yo”...
De adolescente y de joven, mi único ídolo era el Hijo de un Dios loco crucificado dos mil años atrás. Él y buenos seguidores suyos como Francisco de Asís u Óscar Romero. En la actualidad siguen siendo ídolos y pruebas quasi imposibles de superar o aspiraciones que dan sentido a muchas cosas y muchas luchas; pero ese tema no toca ahora.

Por eso no puedo ni quiero entender a los jóvenes o no tan jóvenes que “quieren ser como un futbolista cutre, o una pseudocantante de medio pelo (el otro día en la tele un treintañero se desgañitaba por tener cerca a una tal Lorena o algo así, que resultó ser una de estas de Operación Triunfo a la que debe conocer su madre pero que sale en la tele y por lo visto es famosa...).
Y me da coraje: porque si bien puede ser normal que durante algunos meses de la adolescencia el chavalín desorientado busque el referente hasta acabar de definir su propia personalidad, parece que actualmente ese espacio temporal se ha alargado durante décadas.
En ocasiones con consecuencias dañinas. Si Kate Moss es anoréxica y toxicómana seguramente habrá muchas niñas (o treintañeras desfasadas) que lo serán por parecerse a ella. Si Beccam es un gárrulo vicioso que sólo gana dinero a espuertas y se aparea con toda fémina que respire habrá muchos adolescentes-treintañeros que quieran ser como él. Por poner dos ejemplos, sólo.
Y no lograrlo (que nunca se logra) llena las consultas de los psicoanalistas de frustraciones y todo tipo de taras mentales.

Se venden imágenes irreales de belleza irreal, de fama de mentira sin talento, de juventud de silicona, de relaciones de plástico, brillantes y modernas pero de plástico. Falsas imágenes de dinero, glamour y vacío.

Se nos dice como tenemos que querer ser para ser más...más...más ¿más qué?...
Pero nadie nos dice que es fantástico ser uno mismo y “estar encantados de habernos conocido” porque, a fin de cuentas, nuestra mejor realización y nuestro mejor espejo es nuestro avanzar en la vida cada día siendo quienes somos. Nosotros mismos, vaya.

Sin duda prefiero no poder comprar un vibrador (tampoco lo necesito) de platino y diamantes por dos millones de dólares e ir a currar un sábado por la mañana que ser como otros.
Me ha tocado la lotería siendo como yo mismo (y teniendo la gente que tengo a mi alrededor, por supuesto).
“Quiero ser Lobogrino” que debería decir Beccam.
Siguiente semáforo. Sigue lloviendo. Antes de llegar necesito un café o me dormiré...

24 abril 2007

TRAS EL INVIERNO...

- Es extraño, pero aunque somos tan distintos, ya no puedo vivir sin ti.
- Je jeje. A mí me ocurre lo mismo. ¿Recuerdas como empezó todo?.
- ¿Cómo no voy a recordarlo si es la historia de mi vida? :

Nací una cálida noche del mes de julio más caluroso de la historia. Después de muchos dolores mi madre dio a luz a cinco hermosos gatitos. Nacimos en un rincón escondido de un pajar escondido, junto al huerto en el que una generosa señora alimentaba a mi madre. Nacimos entre la paja y entre la paja estuvimos hasta que pudimos empezar a caminar.
La buena de mamá pasaba el día con nosotros, protegiéndonos. Únicamente salía, poco, para comer las sobras que aquella buena señora dejaba en un rincón de la huerta.
Mi madre era una gata atigrada gris de esbelta figura. No tenía dueños que la cuidasen, como tampoco había tenido su madre. Siempre se tuvo que buscar la vida pero jamás fue ladrona. La señora Baldomina, su benefactora, pronto se percató de su presencia en el huerto y empezó a dejarle comida en un rincón.
Nacimos en la pobreza y en la más absoluta pobreza transcurrieron nuestras vidas.
Lo primero que vi cuando, a los pocos días de nacer, se abrieron por primera vez mis ojos, fue la sonrisa de mamá y su áspera lengua lavándome la cara. Oí ruidos que no supe identificar y, tras mover la cabecita, vi un amasijo de piel, patas, morros y orejas que no entendía. Mamá me apartó a un rincón de la mullida cama y pude ver por primera vez a mis cuatro hermanos. Los trillizos eran del mismo color gris pardo que mamá y la gatita una belleza tricolor. En cuanto a mí: mi pelo es gris intenso.
Recuerdo el rayo de sol que iluminó el montón de paja y pelo de mamá donde nacimos. Un inalcanzable ventanuco viejo permitía el paso a la luz entrevetada de polvo. A nuestro alrededor, en la penumbra, se amontonaban todo tipo de aperos herrumbrosos entre telas de araña y montones de polvo, viejas maderas eran pasto de la carcoma junto a restos de aromática hierba envejecida.
Un mes después salimos por vez primera. Mamá vigilaba cada movimiento con inquietud. Los trillizos jugaban a pelearse entre ellos, la gatita no salía de las faldas de mamá, y yo, siempre al final, descubría todo un mundo de sensaciones: tan pronto olía la flor de un azulado pensamiento, como perseguía una afanosa abeja que iba y venía de las flores a la colmena.
Mamá, siempre pendiente de nosotros con paciencia infinita, constantemente nos juntaba y nos protegía.

Nací una cálida noche de del mes de julio más caluroso de la historia. Después de muchos dolores mi madre dio a luz a tres bellos gatitos. Nacimos en la sala de estar de una amplia y céntrica casa, rodeados de los cuidados de los dueños de mamá. Nacimos entre mullidos cojines y entre cojines estuvimos hasta que pudimos corretear por los pasillos.
Mamá pasaba el día con nosotros, cuidándonos. Dejaba el mullido lecho para comer la comida gatuna enlatada que le servían sus amos en un cuenco siempre reluciente. También salía para que la peinasen y le arreglasen el largo pelo.
Mi madre era una gran gata persa azul. Desde siempre sus dueños la habían cuidado como ya habían hecho con su madre. Su vida transcurría plácida y tranquila. Apenas salía a la calle: en casa lo tenía todo para vivir bien. Su pelo siempre estaba limpio y peinado y a ella le gustaba acostarse, ronroneando, en el sofá de la sala.
Lo primero que vi cuando, a los pocos días de nacer, se abrieron mis ojos fue la sonrisa excitada del nieto de los dueños y la mano de su madre alejándole de mí. Mamá se puso a lavarme la cara con su áspera lengua. Miré a mi alrededor y vi a mis dos hermanos durmiendo tranquilamente junto a mi.
Ella era una gatita blanca de largo pelo y el hermano un majestuoso gatito persa gris. En cuanto a mí: soy un gato persa de tres colores.
Recuerdo la amplia luz que entraba a raudales por los cristales de la galería.
Junto a nosotros plantas de interior, una mesa de madera y cristal con sus sillas y el resto de muebles del comedor en un suelo reluciente.
Desde que pudimos empezar a andar nos movíamos por aquel espacio. De vez en cuando alguno de los nietos de los dueños se escapaba para jugar con nosotros y hacernos perrerías. Mientras correteábamos por la sala y jugábamos con las cortinas, las plantas y cualquier cosa que veíamos, mamá nos observaba tranquila desde su rincón ronroneando feliz.

El verano transcurría con su asfixiante calor y nosotros crecíamos bajo los cuidados de mamá. Ella nos enseñó a mordisquear las sobras que le dejaba la señora Baldomina. Seguía dándonos de mamar a la vez que nos apartaba los mejores trozos de comida. Cada vez estaba más delgada pero la infancia es inconsciente y nosotros nos disputábamos toda la comida quitándosela de la boca. Correteando, descubriendo los rincones de la huerta o del pajar, comiendo y aprendiendo a cazar ratones por los rincones crecíamos felices.
A mediados de septiembre llegó una familia que también nos dejaba restos de comida en la huerta.
Empezó el otoño y cambió el tiempo: los días ya eran más cortos, el verde se tornaba dorado y el calor iba cesando. Nosotros, sin dejar de mamar, cada vez comíamos más con lo cual mamá cada día estaba más flaca. Ahora un hombre joven también nos llevaba comida todas las mañanas. Nosotros, desconfiados como nos enseñó mamá, nos acercábamos sólo cuando él se iba. Los trillizos siempre eran los más valientes, la gatita no se despegaba de mamá y yo, vigilante, en la retaguardia. En un par de ocasiones la señora Baldomina intentó cogerme, pero yo soy más rápido: una vez me zafé de un saco y otra salté antes de que me atrapase una cesta. Desde entonces me volví aún más desconfiado, pese a los intentos de acercarse por parte del hombre joven.
Unos días después Baldomina dejó de ir a llevarnos comida y sólo nos alimentaba el hombre joven.
Con los primeros fríos y el hambre los trillizos cada vez se aventuraban más fuera de la huerta, pese a que uno de ellos apenas veía por una enfermedad en un ojo. La gatita era la enfermiza y triste sombra de mamá. Mamá cada vez estaba más delgada, ya no corría pero nos dejaba comer antes de hacerlo ella.
Lo mejor del día era la vuelta al nido del pajar. Allí, pese al hambre creciente, juntos al calor de mamá éramos felices. Mamá sonreía con tristeza...
La tragedia llegó con la primera helada del invierno: dos de los trillizos salieron con el alba. Sólo yo les vi salir. Uno de ellos se giró, me dedicó la mejor de sus sonrisas y dejó del pajar tambaleándose. Poco después, cuando salimos a comer, la gatita lo encontró muerto por el hambre junto a la piedra donde nos dejaban las sobras. Mamá cogió su cuerpecito con sus dientes y lo llevó a un rincón de la huerta, lejos de nosotros. El otro yacía congelado junto a la reja de entrada del huerto.
El día antes de Navidad el trillizo que quedaba salió del pajar hacia el huerto. Tenía mucha hambre y no veía bien...
No volvimos a verle, pero nos enteramos más tarde por un viejo gato que al dejar el huerto le atropelló un coche y le arrastró lejos.
Sólo quedábamos tres. La gatita y mamá cada día más débiles y yo, que aguantaba el frío y el hambre como podía.
Intentábamos continuar con la vida habitual, pero ya no había risas, ya no había fuerzas para juegos, y ya no había carreras. El hombre joven continuaba cada día llevándonos comida, con gesto preocupado por las ausencias. Ahora era yo el que le apremiaba. Toda mi vida se reducía a esperar la comida y dormir junto al calor de mi madre y mi hermana.
A principios de año noté frío a mi lado antes de despertar. La gatita había muerto de hambre mientras dormía.
Mamá, con resignación, lentamente la llevó al rincón más alejado del huerto.
Mamá ya no tenía fuerzas. Yo la seguía a todas partes y ella me llenaba de cariño. Su mirada era triste y resignada. A mediados de enero, poco después de comer, volvimos al pajar. Yo me dormí enseguida junto a ella. Cuando desperté era de noche y ella no estaba. Esperé a que volviese toda la noche, solo en el pajar. Y al día siguiente. Y al otro... El hambre me obligó a salir. El camino, la piedra donde comíamos, el pajar...todo me olía a mamá. El hombre joven me vio desde la calle y al momento me llevó comida. Yo seguía sin fiarme de él pero en el fondo sabía que era lo único que tenía. Cuando acabé de comer volví al pajar y me dormí en la paja que olía a mamá y a los hermanos. Estaba solo.

El verano transcurría con su asfixiante calor y nosotros crecíamos bajo la mirada atenta de mamá. Poco a poco los amos de mamá nos enseñaron dónde teníamos que mear. Era un cajón con una arena que olía a serrín. También nos daban leche en una lata tres veces al día. Alguna vez nos sacaron al jardín y descubrimos la hierba, las flores, el viento y los insectos. Mamá nos observaba tranquila y atenta. Una vez a la semana nos bañaban y nos peinaban. Íbamos creciendo y todo era ideal.
Empezó el otoño y llegó el gran cambió. Un día llegaron unos señores con nuestros dueños. Nos cogieron y nos miraron a todos. A mi no me gustó nada y no paré de morder y dar zarpazos. Los desconocidos hablaron con los dueños y cogieron a mi hermano, el gatito persa gris. Dieron unos pequeños papeles de colores a los dueños y se lo llevaron. No le volví a ver. A mamá parecía no importarle demasiado pero a mi no me gustó y me volví desconfiado. Lo llamé pero no hubo respuesta.
Días más tarde los dueños de la casa cogieron a la gatita blanca y también se la llevaron. Creí que irían a bañarla pero aquella noche no volvió; ni tampoco al día siguiente. La estuve llamando durante varios días, pero mis baldíos maullidos debieron molestar a los amos que en alguna ocasión me pegaron para que me callase. Mamá no hacía demasiado caso a lo que ocurría pero yo me sentía fatal. Un día me despertaron muy temprano, subieron a mamá al coche en una jaula de plástico y a mí me llevaron a una huerta en el medio del pueblo. Subieron al coche y se fueron. No sabía a donde ir y me acerqué maullando a la casa que estaba más cerca. Como pude trepé hasta una ventana y al cabo de un rato la abrió una señora. Me aparté desconfiado pero ella me sacó comida al corral que había detrás de su casa. Encontré refugio debajo de una pila de ramas secas, junto a una pared, sobre un puñado de hierba seca, en un rincón del corral. Tenía miedo, estaba solo y todo mi mundo se había desmoronado. La primera noche lo pasé fatal: había montones de ruidos desconocidos y luces lejanas... Tres días después del abandono empezaba a estar más tranquilo. Con el pelo que se me enganchaba en las ramas pude hacer una especie de cama en el rincón escondido. Había otros gatos grandes que me perseguían y me pegaban pero mi rincón era demasiado pequeño para ellos y me sentía ligeramente seguro.
La señora Baldomina, que era como se llamaba mi nueva amiga, me dejaba la comida junto a la ventana de su cocina y espantaba a los otros gatos para que yo pudiese comer.
Pero aún faltaban más sorpresas. Un día la señora Baldomina me intentó coger y me refugié en mi escondite. Me daba miedo desaparecer a mí también como le había ocurrido a mi familia. Al día siguiente cuando fui a comer como de costumbre la ventana estaba cerrada. Esperé todo el día pero nadie apareció. Por segunda vez en poco tiempo volvía a estar solo. Regresé a mi rincón. Hacía mucho frío y mi pelo sucio y desgarrado apenas me protegía de la helada. Pero como mi rincón era algo caliente mi mayor problema era el hambre.
Mi olfato me guió, una fría mañana del mes de enero, hacia una huerta donde una piedra grasienta olía a comida. Me escondí en un tiesto viejo y al cabo de un rato apareció un gatito atigrado de color gris intenso. Se subió encima de un picadero de leña y esperó mirando nervioso hacia la verja.
Estaba muy delgado y tenía la mirada triste. Poco después llegó un hombre joven con una bolsa. La vació encima de la piedra y se alejó. El gatito gris se puso a comer con ansia. Yo, que llevaba cuatro días sin hacerlo, no pude más y me acerqué. El gatito se asustó y se alejó unos metros. Comí un poco y me aparté. Entonces él se acercó y acabó lo que quedaba. Luego desapareció. Yo regresé a mi rincón del corral.
Estuvimos así durante varios días hasta que un día decidí seguirle...

Una noche soñé que había alguien a mi lado. El sueño era tan real que incluso sentí calor. Cuando desperté vi sobresaltado al gato de tres colores y largo pelo, que comía conmigo desde hacía unos días, durmiendo junto a mí. Salté y gruñí. Él hizo lo mismo, pero pronto nos acercamos. A fin de cuentas hacía tiempo que comíamos juntos. Ese fue el inicio de nuestra amistad. Desde entonces no nos separamos para nada. Nos hemos convertido en la familia del otro. Comemos juntos la comida que puntualmente nos lleva el hombre joven o su madre. Dormimos en el pajar donde nací. Salimos a cazar ratones o a explorar por los alrededores. El gato de pelo largo, que es más grande que yo pese a tener mi edad, me protege de otros gatos.
Ahora los días son más largos. Ha llegado la primavera y el tiempo es más suave. Vuelven brotar las plantas, el perfume de las flores de los cerezos y los manzanos, la menta y el laurel nos reconforta, las golondrinas nos despiertan con sus cantos. Hemos crecido, tenemos fuerzas. Y estamos juntos. Pese a ser del mismo pueblo nacimos en mundos totalmente distintos. Somos diferentes pero ya no podemos vivir el uno sin el otro. Y gracias a que estamos juntos sobreviviremos.
Seguro.

©- Lobogrino. Valle de los Lobos. 31 de Marzo de 2004.

11 abril 2007

VAYA CRUZ DE SEMANA SANTA...o no...

“Baja a Dios de las nubes...”
- Chus: ¿qué tal ha ido la Semana Santa?.
“Baja a Dios de las nubes:
llévale a la fábrica donde trabajas...”
- ¡¡ Esa músicaaaaa!!!.
- Perdona, papaíto, no te había oído.
- ¿Cómo me ibas a oír con la música tan alta?. ¡Esta juventud!.
Te preguntaba por la Semana Santa.
- Pues ¿cómo iba a ir?. Como siempre: un auténtico calvario.
- Si es que la culpa es tuya: te empeñas en viajar y enterarte de lo que hace la gente y luego pasas un mal rato.
-¿No me digas que con el panorama que hay no es para menos?. ¿Qué hace la gente en Semana Santa?.
- Procesiones.
- Pues eso.
- Y lo bonitas que son...
- Ya, claro. Pues no decías tú lo mismo hace tres mil años, cuando lo de mi Procesión. Y aquella era real.
- Bueno claro porque veía que torturaban a mi hijo, y sufriste mucho.
- Sí, pero ¿Sólo sufrí?.
- Hombreee, nooo Al final resucitaste: no puedo explicarlo con palabras humanas (no existen) para que lo entiendan de lejos pero resucitaste. Lo importante de tu Semana Santa no fue el sufrimiento sino que pese a ese sufrimiento Tú Resucitaste: la Pascua, vamos.
- Pues entonces ¿porqué ahora sólo salen por las calles y por la tele las procesiones del Viernes Santo y parece que la Semana Santa se acabe ahí?. Sin la Resurrección la cruz, el sólo sufrimiento, es un aberrante absurdo.
- Si ya lo sabes: a algunos les interesa manipular a otras personas con el pietismo y con el rollo absurdo de que cuanto más sufran en esta vida mejor van a estar en la otra.
- ¡Que equivocados están!.
- ¡Que equivocados están!.
- Se flagelan, se hacen heridas, se clavan en cruces en mi nombre. ¡Pero si yo no era masoquista!. ¡Si a mi me torturaron por decirle al pobre y al oprimido: “levántate y llama a Dios “Padre” que te quiere como a su hijo que eres; y te quiere vivo, libre y feliz”. Y estos van y se clavan en cruces o se despellejan la espalda...¡están desquiciados!.
- No olvides los que lloran desconsolados porqué la necesaria lluvia impide salir a “su virgen” o a “su Cristo”...
- Bueno esos pa echarles de comer aparte...Si un creyente de otra religión se pasa por aquí pensará que hay miles de madres de miles de Cristos. Y luego, durante el año, oye: nunca están por la parroquia: pero de “su paso” (una talla preciosa y carísima) son de lo más devoto...¿eso no era superstición?: poner toda la fe en un objeto inanimado y eso...
- Casi prefiero a Aramís Fuster y todo: al menos se ve el timo...
- Pues sí. Que esto deprime a cualquiera: ¿entiendes que me ponga así?.
- Y este año con más razón: después de lo de Vallecas: hasta a mi me hierve la sangre.
- Merecen dos hos...Digo: ¡Manda narices con la jerarquía!. Cierran una Iglesia porque los curas son progres y ayudan a la gente en nombre de Dios... Claro como lo que les interesa son estas nuevas sectas destructivas que se ponen del lado del opresor y del rico. ¿¡Para qué narices nací, viví, enseñé, morí y resucité!?. Padre ¿PARA QUÉ?.
- Como si no lo supieras...Para lo que también has visto durante esta Semana Santa. A ver: cuenta: soy todo orejas...y ya sabes que si quiero puedo...
- Ejem...mejor que sólo escuches y no juegues, que estoy hablando en serio.

Vale: esta Semana Santa también he visto el emocionado y amoroso reencuentro de una meiga y un mago enamorados. La esperanza dolorosa y amorosa de una hermana y una madre que han perdido alguien cercano pero que aman, esperan y confían aunque estén rotas. Las primeras florecillas de la primavera del valle que una bruja regaló por un mensaje a un aprendiz de brujo. Esta Semana Santa he visto a personas amarse, cogidas de la mano por las calles de la ciudad. Personas amándose sin importar su sexo, ni su aspecto físico, ni su lugar de origen, ni nada más que su felicidad. Porqué por ese amor es el regalo más bello que les has dado, Padre, por mucho que algunos intolerantes quieran marginarlo y destruirlo.
Esta Semana Santa he visto a personas valientes gritar que no van a permitir que destruyan Tu obra que tan bien hacen esos tres curas de Vallecas.
Y para serte sincero ahí es donde me he quedado, no en los que “pasean imágenes” olvidando la resurrección, ni en las bendiciones manipulantes de los que no tienen interés en conocernos y si pudieran nos crucificarían de nuevo.
He estado donde son capaces de amar y ser libres: en el amor de la meiga y el mago, en la dura esperanza de la madre y la hija, en las flores compartidas en la distancia de los hermanos, en el encuentro libre y festivo de los osos gays de Barcelona, en la lucha de la parroquia de Vallecas...en...
- Lo sabía. Siempre lo haces así. Anda sigue con esa canción que aunque pasada de moda me gusta oírtela cantar.

- “Baja a Dios de las nubes
llévale a la fábrica donde trabajas.
Quita a Dios del retablo
y grábale dentro de tu corazón.

Roba a Dios de los templos
donde lo encerraron hace tantos años.
Déjale libre en las plazas.
Llévale también al mercado del pueblo.

Porque Dios no es un Dios muerto
y si pensáis que está muerto
equivocados estáis”.
¡Feliz Pascua!.

24 marzo 2007

TELURIA INVERNAL…MILENARIA…


Foto: nudo de “cierto Roble perdido”. ©-Lobogrino

De nuevo el aprendiz de brujo regresó, tras meses fuera de la aldea, una fría noche de invierno bajo las suaves ramas del milenario Tejo del Sagrado. Al entrar bajo el círculo de ramas colgantes una vez más las sintió como los amorosos dedos del Buen Dios acariciando su cabeza.
Al tocar el tronco, el agrio aroma de la negra y viscosa savia viva le embriagó y le hizo pensar que no todo es bello, ni siquiera en la amada naturaleza. Aquel olor dulzón y agrio, a la vez que desagradable, tenía algo de necesario y atrayente. Era el contrapunto a la belleza: la muerte que alimenta a la vida. Toda esa fuerza y esa vida llegaban desde la tierra y desde el Tejo al frágil hombre deseoso de comprender.

Al día siguiente fue otra vez al viejo Castro Celta. Ya intuía lo que había en aquel recodo del río; ya conocía la energía que emanaba de aquel mágico y ancestral lugar; y ya sabía la misión que le encomendaba: desentrañar sus secretos. Pero eso sería más adelante. Aquella gris tarde invernal sólo tenía que contemplar. Se sentó en una piedra frente a la muralla de piedras derruida y contempló durante horas. En su abstracción, y sin dejar de mirar el lugar, viajó al pasado. Y los vio y los oyó. Incluso en alguna ocasión se apartó para dejarlos pasar con sus canastas de mimbre cargadas de piedras, le llegaron a rozar con sus vestidos de esparto y sintió su perfume, oyó sus voces…Sin duda su misión empezaba…

Por la noche subió a La Lobera. Apenas llevaba la tenue luz de una vieja linterna y los 500 metros de ascenso que conocía a la perfección se convirtieron en un todo un calvario.
La fuerza que sentía en La Lobera era la tranquila energía de sus antepasados…y de sí mismo….La total certeza de que hiciese lo que hiciese y viviese donde viviese sus raíces, su refugio y su propia alma siempre pertenecían a aquel lugar.
En La Lobera, pisando la tierra y caminando por la pared de granito se sentía anclado como un libre y majestuoso roble dominando el valle. Aquella oscura y fría noche, el pueblo era la nota de luz a sus pies. Desde la cima de La Lobera el aprendiz de brujo estrechó entre sus brazos la minúscula aldea y se sintió más unido que nunca a los suyos y a su propia historia.

Días después regresó al claro del bosque donde estaba el viejo roble amado. Esta vez no pensaba en dificultades: si tenía que llegar llegaría…Y de nuevo recibió una lección.
Esta vez el mensaje del roble fue: “Ya sabes donde estoy. Si quieres visitarme ven por tus propios medios”. Y no fue fácil.

En esta ocasión no se perdió. En seguida situó el claro del bosque pero debía atravesar unos arbustos y unos matorrales que le impedían el paso. Había llovido y el monte estaba empapado y resbaladizo. Atravesando la muralla de arbustos cayó dentro de unos matorrales medio colgados en la pendiente del monte.
La sensación era la de estar en una especie de cama blanda pero no podía avanzar ni moverse. Y claro, le dio por reír. La situación era cuanto menos embarazosa. Si al menos pudiese dejarse deslizar hasta el suelo, pero la vegetación, demasiado tupida, se lo impedía. Imaginó que se hacía de noche y que moría congelado allí y todavía se rió más: era absurdo. Si hay maneras tontas de morir aquella era una de ellas. Pero como le había indicado El Roble tenía que llegar por sus propias fuerzas.
Logró medio izarse y arrastrándose por las ramas mojadas, salir empapado de la enmarañada vegetación.
Llegó al claro y subió hasta el roble. Lo abrazó y hundió su cara en el mullido, fresco y aromático musgo de la corteza. Se dejó empapar por la vida que ascendía de la tierra y de cada ser que la poblaba en aquel recóndito e impenetrable claro. Sus barbas estaban mojadas del agua y la savia vivas que manaba del musgo y de la corteza.
El Roble le habló al alma: le contó secretos que sólo podían conocer ellos dos. El aprendiz de brujo subió al nudo del tronco y durante horas, subido entre las ramas del viejo roble, contempló la viva quietud del bosque: las ramas mecidas por el viento, algún corzo que, majestuoso, cruzaba el claro, varios jabalís hozando en el suelo en busca de raíces, el sonido del musgo, de los líquenes y la hierba fresca junto a las fuentes del claro, el cuco jugando al escondite con cualquiera que le prestaba atención…
Le apenó tener que abandonar aquel lugar. Pero el Gran Roble le explicó que volverían a verse y que siempre estarían el uno en el corazón del otro.

El aprendiz de brujo, en los días siguientes, siguió recorriendo sus lugares y hablando con su gente; visitando los bosques de robles y de castaños, de genista y brezo, bebiendo a morro gélida agua cristalina de las fuentes, de los regatos y de los caminos. Regresó al bosque de su madre, aquel que le gustaba tanto a Bruja, aquel recóndito y mágico lugar dónde sólo se oía el bramido del majestuoso río y los miles de sonidos de la tierra. Aquel fascinante espacio que olía a dulce humus y que le hacía sentirse en la protección de casa. Aquel bosque amado donde el tiempo, el espacio y las preocupaciones desaparecían para convertirse en vida auténtica y tranquilidad infinita.

Más de una vez, en sus correrías invernales por los montes topó con algún jabalí que descansaba entre unas genistas para susto de ambos, o con grupos de veloces corzos que saltaban a su paso entre los matorrales.

El día antes de su regreso a la ciudad ocurrió algo extraño.
A mediodía, haciendo recados por la aldea, pasó junto al Sagrado del Templo. Se acercó distraídamente al tejo joven. Aquel que unos pocos años atrás había plantado su viejo amigo sacerdote y que los adolescentes descerebrados se empeñaban en no dejar crecer cortándole la punta. El aprendiz de brujo acarició sus pequeñas hojas mientras miraba el Viejo Tejo Milenario situado a pocos metros.
En ese momento se vio a si mismo mil años después: allí, acariciando el tronco del árbol: el pequeño tejo, mil años después se ha convertido en un enorme y viejo tejo milenario y del Gran tejo actual sólo queda un tocón de un metro de altura.
Esa sensación extraña le reconfortó. No lo había imaginado, no estaba pensando en nada. Y había ocurrido. Supo que mil años después volvería a estar allí acariciando sus árboles: las fuentes que le regalaban la vida de la Madre Tierra y le acercaban al Padre Dios.

Y volvió a la ciudad feliz sabiendo que siempre regresaría a Su Lugar.
…Incluso después de mil años…

17 marzo 2007

DOLCE&MICHELÍN...

*


Esto de escribir con una cierta frecuencia hace que uno inconscientemente vaya por la calle con “las antenas puestas” pensando que cualquier cosilla, con unas dosis de imaginación, es susceptible de poder convertirse en una historia.
Y hay para aburrir.
Viernes noche. Regreso a casa. Cansado. Mente en blanco.
De golpe mi cerebro se da cuenta. Hace ya rato que los ojos observan algo mientras la mente vaga perdida esquivando personas y ruidos de la ciudad. Camino más despacio que de costumbre. Pongo atención en lo que estoy mirando…y la veo.
Mis ojazos, parapetados detrás de las gafas, están clavados en la rítmica cintura de una joven que camina delante. Tanto que inconscientemente, mi paso se ha adaptado a ir detrás de ella para no perder ni un detalle
Lleva unos tejanos sin cintura y una chaqueta torera blanca de pelos sintéticos ceñida a su cuerpo. Pero mis ojos están parados en el enorme cinturón blanco con grandes letras metalizadas: D&G. Un enorme michelín (que hace encogerse al mío de la envidia y me obliga a pensar: “chaval: tienes que comer más callos con garbanzos, que estás en los huesos”…) se cuela por debajo de la chaquetilla torera, por encima de la cinturilla del pantalón y se incrusta en las letras de la marca, de tal forma que se ve la“D”-el michelín y media “g” que a estas alturas es ya casi minúscula por la presión.
Con esta brutal imagen en la retina necesito sentarme en un banco de la calle a reflexionar.
Esta marca de moda está en medio de la polémica por una campaña publicitaria que supuestamente han tenido que retirar. Y me da que más bien han sido ellos los que han montado todo este lío que tan pingües beneficios les está proporcionando: "que hablen de uno aunque sea mal. Pero que hablen".
Vi la famosa foto antes que el Instituto de la Mujer y cualquier entidad con sentido común pusieran el grito en el cielo. No quiero hacer aquí un análisis más allá de lo evidente: la foto en cuestión muestra a una mujer de cuerpo irreal vestida de dominatrix con cara de placer mientras un macho sudoroso la aferra por las muñecas y otros esperan el turno. No es una violación o una agresión, por supuesto (¡faltaría más!) pero sí da a entender que a la mujer le tiene que gustar la sumisión y debe ser un mero sujeto pasivo en sus relaciones con los hombres.
Como otras imágenes de campañas de esta firma esta está cargada de violencia, de cuerpos irreales, pretendiendo mostrar situaciones transgresoras (que se quedan en patéticas y cutres) y centrando la atención del cliente en los cuerpos semidesnudos de los modelos en lugar de hacerlo en el producto que venden.
De hecho nunca sé si ropa, complementos o perfume: lo que quiere decir que lo que venden no es muy bueno y la campaña tampoco.
Para rizar el rizo los diseñadores, rodeados del aura de supuesto glamour que quieren tener (y no consiguen ni de lejos, los pobres) se hacen los ofendidos y retiran la campaña por el “conservadurismo de España”.
Esto nos hace gracia pero no es del todo inocente.
Este par de mariquitazas locas (en el peor sentido de la palabra) son de los que utilizan a la mujer (al hombre también, pero más a esa mujer irreal que siempre han querido ser y no han podido) para hacerse de oro.
No es inocente que hagan un tipo de ropa y creen unos cánones estéticos que obligan a quien quiere ponérsela a estar escuálido como los modelos retocados de las fotos, incluso a riesgo de su salud o de su vida.
Y no es para nada inocente que en un momento en el que los más jóvenes (espectro poblacional al que dirigen sus productos) son violentos y machistas, mientras siguen muriendo mujeres por la violencia de sus parejas, este par de esperpentos necios inciten a ello “por pura estética” porque “quiero jugar a ser transgresora, o sea, Mari Pili te lo jjjuro por mi misma, de verdad…”.

Tanto la ropa, como las campañas de este tipo de casas de moda y de esta firma en concreto suele ser cutre, chabacana y de un mal gusto que tira para atrás. Pero afortunadamente la realidad y el sentido común se acaban imponiendo.

Viendo el cinturón brillante con las dos letras medio incrustadas en el redondo, fofo y caliente michelín de una joven que se ponía tibia a gominolas a las 9 de la noche pensé:
- “¡Ole tus ovarios, bonita!. Acabas de cargarte “por la grasa” (más que por la cara) todas las campañas pseudotransgresoras de este par de absurdos pipiolos cincuentones que peinan canas, ocultas bajo el Lady Grecian (el Farmantint es demasiado viril para ellos por más que rompan coches de mantequilla en otro anuncio violento también). Si te vieran seguro que les daba un colapso y se atragantaban en su propia tontería.
Además me juego los higadillos a que el cinturón es falso comprado por quinientas pelas al de la manta de la esquina. ¡Muy bien hecho!.
Lo tuyo sí que es glamour, estilo y falta de complejos. ¡Si señor!”.

Si es que donde esté un buen michelín logrado con trabajo y esmero, que se quite la moda y los modistos cutres.

NOTA: el mío (sólo tengo uno pero le tengo cariño: me acompaña a todas partes, consigue que las camisas de cuadros me queden tan bien…y en la playa me sirve de flotador) está en huelga de grasas caídas por el trauma: voy a tenerlo que alimentar más…

¡¡¡Vivan los michelines “Dolces”!!!.

*- Me gusta mucho más esta foto.

13 marzo 2007

SI TENEMOS SUERTE…

Era el tercer día del año. Hacía frío a las diez de la noche. La madre y el hijo hablaban en la cocina junto a la lumbre mientras recogían los platos de la cena. El padre veía la tele al lado, en la salita. La hija había vuelto a la ciudad el día anterior, después del paréntesis navideño.
La madre miró al hijo a los ojos y le dijo:

- A ver si este año que empieza tenemos suerte.

El hijo le devolvió la mirada tiernamente y se oyó decir.

- Madre. YA tenemos suerte. Puede que no nos sobre el dinero. Quizá no tengamos los mejores trabajos. Pero acabamos de pasar La Navidad juntos. Siempre que podemos lo estamos. Nos queremos. Tenemos este techo acogedor cuando regresamos a vuestro lado. Tenemos salud. Lo importante es eso. Es lo bien que estamos cuando estamos juntos.
Lo que importa es reír, hablar, disfrutar de nuestra compañía: es lo único y lo más preciado que nos vamos a llevar.
Mira “fulanito” o “menganita”: tienen dinero a espuertas, trabajos fantásticos y siempre están peleados. No se juntan nunca. No hablan, no se ríen, no pasean juntos por los campos o siembran patatas, no plantan castaños o hacen empanadas, no se regalan detalles por Navidad…
Nosotros sí.
Madre: ya tenemos suerte. Que deseemos que haya cosas que se arreglen este año, claro: siempre es bueno que las cosas mejoren. Pero yo ya me siento el hombre más afortunado del mundo por tener la familia que poseo. No necesito más suerte. Me tocó la mejor de las loterías el día que nací en este hogar y os conocí.

Madre e hijo se abrazaron emocionados. La madre se fue a la salita con el padre y el hijo quedó leyendo al calor de la lumbre.
Se sentía inmensamente afortunado.

03 marzo 2007

Como la rabia de amar…¡ALEGRÍA!



“Si no tienes voz
GRITA.
Si no tienes piernas
CORRE.
Si no tienes esperanza
INVENTA”.


“Alegría
Como la luz de la vida
Alegría
Como un payaso que grita
Alegría
Del estupendo grito
De la tristeza loca
Serena,
Como la rabia de amar
Alegría
Como un asalto de felicidad”.

Hace un tiempo una Bruja me regaló un pase a un mundo mágico y el sueño se convirtió en fabulosa realidad durante un bello instante.

“¿Y si todo fuera posible? ¿Si el bufón del rey tuviera razón? ¿Si el escenario se convirtiera en un mundo fantástico donde los viejos vuelven a ser jóvenes, y donde los reyes sean payasos? ¿Y si te conviertes en rey por algunas horas? Si esto fuera Alegría”. Franco Dragone.

Para mi “Alegría” no es un espectáculo circense-acrobático más. Posee muchas otras connotaciones personales más profundas. Tan profundas que las melodías de las canciones me llegan a lo más hondo del alma cada vez que las escucho y me traen montones de recuerdos, montones de vida y montones de alegría.
Es curioso pero esa sola palabra “Alegría” encierra todo un misterio, todo un universo de algo muy muy bello. En un mundo a veces duro y lleno de sombras que aplastan la luz una palabra sola abre la puerta de la paz, la calma y el optimismo “Alegría”.

“No nos hacemos ilusiones. Los niños de la calle no verán “Alegría”. Reír es todavía un lujo que ellos no pueden permitirse. Esta noche nuestro grito de júbilo se convertirá en un llanto de rabia por los millones de jóvenes corazones que volverán a helarse en los suburbios de nuestra buena voluntad. Que “Alegría” se convierta en un grito de unión de todos aquellos que todavía tenemos voz”. Franco Dragone.

La gran carpa blanca se yergue majestuosa junto al Mediterráneo.
La gente se agolpa esperando en la sala llena de productos carísimos y amables vendedores deseosos de venderlos. Huele a palomitas de maíz.
La subida hacia las gradas es como la ascensión al camarín del Santo: lenta, emocionada, expectante. Emocionado contemplo el gigantesco espacio, donde se escuchan bellos trinos de aves, con el gran escenario en medio.
A las nueve en punto los actores comienzan a moverse por pista.
Una pena que un grupo de pijos y bobos informáticos de convención llegasen tarde y en tromba haciendo ruido: no está hecha la miel para la boca del asno. Como también es lastimoso que se tenga que exigir a adultos que, a fin de no desconcentrar a los artistas que se juegan la vida, apaguen cámaras y teléfonos. Pese a la advertencia no cesaron los flashes…

Clowns y músicos ocupan sus puestos tras pasear por las gradas y empezar a caldear el ambiente: vestuario de época, maquillajes de ensueño, gestos teatrales. La potente y mágica música embriaga el alma desde la primera nota y… ¡Comienza la función!.

Una trapecista desafía la gravedad con giros espectaculares desde los oscilantes trapecios. No hay red y sus movimientos son seguros pese a haber momentos en los que se sostiene cabeza abajo sólo por el empeine de los pies…

Los artistas del Power Track hacen una exhibición de saltos y cabriolas imposibles sobre el suelo elástico en una impecable danza cargada de belleza y magnetismo. Cada salto, cada movimiento están ligados a una nota musical en coordinación y perfección absoluta donde no sobra ni falta nada.

Mágica es la danza del fuego, también. Si a mi que estoy a veinte metros me llega el calor ¿cómo pueden esos hombres que hacen malabarismos con antorchas no quemarse?.

Entre los números cargados de fuerza y tensión los payasos relajan el ambiente con sus inteligentes y tiernos juegos que arrancan carcajadas a la abarrotada gradería. ¿Cómo se puede hacer reír de esa forma a dos mil quinientas personas con sólo un avión de papel?.

Una gimnasta contorsionista tras varios ejercicios de cinta perfectos baila con una docena de aros mientras su cuerpo adopta formas imposibles.

Y por fin “La Tormenta”: una bellísima y triste historia de un viaje, un amor repentino, una marcha sin despedida, una carta y una búsqueda desesperada en medio de la tormenta. Todo ello sin que el clown que lo protagoniza diga una sola palabra mientras expresa infinitos sentimientos que conmueven.

Tras la pausa y otra bronca a los lerdos informáticos por buena parte de la grada (no formaba parte del programa) se deshace el orden natural de las leyes físicas:

Un hombre suspendido del techo por dos cuerdas vuela por encima del público. El aire en sus pantalones de seda y sus fuertes brazos impeliéndole a todo tipo de imposibles movimientos muestran que la gravedad no existe y sí: el ser humano puede volar. Desaparecen de la vista las cuerdas y sólo se ve un hombre volando y girando por encima de las cabezas del asombrado público.

Tras él las “Barras Rusas”: quince gimnastas elegantemente vestidos de época y con blancas pelucas empolvadas realizan saltos imposibles sobre unos largos palos que aguantan entre dos. Vueltas, cambios de un palo a otro, giros…Sin duda el hombre puede volar, sí.

Un momento más relajado mientras un equilibrista muestra fuerza y destreza sobre unos postes de madera.

Llevo con la boca abierta desde que me senté en la butaca. Y aún me queda…
Ahora dos payasos parodian los números anteriores. Se ríen hasta de su propia sombra y hacen que el público estalle en carcajadas cuando llevan a escena a un espectador que les ayuda a parodiar a los equilibristas rusos.

De nuevo música fantástica y evocadora y dos contorsionistas orientales maravillan al público: me duele la espalda y todos los huesos sólo con mirarlas. ¿Tendrán huesos?, ¿serán de goma?. Hay momentos en los que tienes que esforzarte para saber donde tienen las partes del cuerpo y a cual de ellos corresponde aquella cabeza o aquella mano que aparece girada.
Las leyes de la anatomía también desaparecen sin que las bellas jóvenes pierdan la agradable sonrisa. Si no lo tuviese a escasos metros no lo creería. Pero doy fe de que es real. Impresionante.

El último número: las “Barras Aéreas”: siete trapecistas, esta vez con red, hacen todo tipo de piruetas y “saltos mortales” múltiples suspendidos de barras de lo alto del techo desafiando la gravedad y sin abandonar los gestos ni las poses de danza.

Antes, las dos cantantes, una vestida de blanco y otra de negro cantan una bellísima canción:


Querer
"Dentro del corazón
Sin pudor, sin razón
Con el fuego de la pasión
Querer
Sin mirar hacia atrás
A través de los ojos
Siempre y todavía mas
Amar
Para poder luchar
Contra el viento y volar
Descubrir la belleza del mar


Querer
Y poder compartir
Nuestra sed de vivir
El regalo que nos da el amor
Es la vida
Querer
Entre cielo y mar
Sin fuerza de gravedad
Sentimiento de libertad
Querer
Sin jamás esperar
Dar solo para dar
Siempre y todavía mas
Amar
Para poder luchar
Contra el viento y volar
Descubrir la belleza del mar


Querer
Y poder compartir
Nuestra sed de vivir
El regalo que nos da el amor
Es la vida

Querer

Dentro del corazón
Sin pudor, sin razón
Con el fuego de la pasión
Y volar”.


Acaba la función mientras las cantantes vuelven a cantar “Alegría” con los 59 artistas saliendo a saludar, sin abandonar la sonrisa, la danza ni la perfección de formas.
Durante dos breves horas han sido capaces de crear belleza y de transportar con sus elegantes movimientos, sus maquillajes y vestuarios de ensueño, sus danzas, sus acrobacias imposibles y su embriagadora música a un mundo donde lo fantástico es la realidad y donde la magia reina por completo.
Ese mundo existe. Afortunadamente.

Regresaba por las calles desiertas de la nocturna Barcelona convencido que, más allá del espectáculo vivido, una palabra: “Alegría” puede hacer mejor el mundo y nuestros corazones con sólo dejarnos transportar por su música y por su magia.

“Alegría
Como la luz de la vida
Alegría
Como un payaso que grita
Alegría
Del estupendo grito
De la tristeza loca
Serena,
Como la rabia de amar
Alegría
Como un asalto de felicidad”.


“Si no tienes voz
GRITA.
Si no tienes piernas
CORRE.
Si no tienes esperanza
INVENTA”
.

¡¡¡Feliz Alegría!!!
*Gracias Bruja.

http://www.youtube.com/watch?v=eP6AJXprOXc&mode=related&search=
http://www.youtube.com/watch?v=A37xJ2hj1Sk&mode=related&search=
http://www.youtube.com/watch?v=8nEsgpGJbr4
http://www.youtube.com/watch?v=hgLdrDFuaHg&mode=related&search=
http://www.youtube.com/watch?v=ZHs3bQ3777E&mode=related&search=

http://www.youtube.com/watch?v=dwDVwa_iBTU

25 febrero 2007

LA OTRA SEÑORA

*- Dedicado con cariño a Bruja y a Pon.

Había quedado con mi amigo Jacme a la puerta de la FNAC de Plaza Cataluña. En la terraza del Zurich decenas de turistas, inmóviles como lagartos, se calentaban al radiante y molesto sol de aquella mañana de invierno veraniego.
Por Las Ramblas centenares de turistas fotografiando a los artistas, esos que ahora para poder estar ahí tienen que casi pasar una oposición. La Rambla de los Pájaros, esa que quieren hacer desaparecer, va cambiando bellos animales vivos por feos peluches de trapo. La Rambla de las Flores de momento parece que sigue como siempre; pero cualquier día una “protectora de los derechos personales del geranio” igual también consigue quitarla. Con tanto turista cutre y tanto mercadeo absurdo en serie cada vez detesto más Las Ramblas. Sólo en los últimos 10 años ha desaparecido por completo aquel lejano espíritu cargado de historias de gente auténtica en un microcosmos único. Ahora es un parque temático para turistas despistados y para carteristas avispados. De hecho media Barcelona es un parque temático para turistas. Cualquier día a los que vivimos aquí nos ponen barretina y nos colocan de figurantes por las esquinas…

Dejamos Las Ramblas por la calle Sant Pau, detrás del Liceu. Entramos en una minúscula librería. El impacto es salvaje. El libro más reciente debe tener no menos de 30 años y ser de cuarta mano. Sólo venden libros de teatro, montones de libros de teatro. Desde los clásicos hasta libros de teatro de autor de los años 70, colecciones en catalán de editoriales desaparecidas hace décadas. En el escaparate hay alguna cosa más reciente pero parece que sea de adorno. El mayor impacto es el olfativo y el táctil. Hay un intenso olor a humedad a polvo y a papel medio en descomposición. Al tocar el tercer libro, que parece que se vaya a deshacer, las manos están cubiertas de costra como las de un carbonero. Hojeo un libro nuevo sobre maquillaje en el teatro. Tiene fotos de Paco Rabal con no más de 30 años caracterizado como diversos personajes teatrales.
Pese a no haber estado nunca en aquella librería hay algo en ella que me resulta muy familiar. Como un vago recuerdo de algo…

En la calle paralela pasamos ante otra vieja librería reconvertida en tienda de globos terráqueos. Como apasionado por la geografía no puedo reprimir un grito de emoción. Los hay a centenares: pequeños, inmensos, antiguos, en relieve, suspendidos del techo, con o sin luz, de colores o de tono mate, del universo o de las depresiones marinas,…: una maravilla única. Un lugar para quedarse a vivir.

Seguimos por el corazón del Raval y cerca ya de las Atarazanas Jacme se para delante de la puerta de madera pintada de verde vieja y sucia de una planta baja. Hay un cartel poco convincente de “cuidado con el perro”. De la parte superior de la puerta pende un cordón con un aro. Al tirar de éste se oye una campana en el interior. Sale a abrir una treintañera hablando catalán con indefinido acento que bien podría ser argentino. Nos saluda y entramos. O más bien viajamos. Porque entrar allí es como transportarse en el tiempo y en el espacio. El lugar es un taller de marionetas donde también se imparten cursos sobre el tema. Desde la entrada todo tipo de títeres de cartón colgados de las paredes y el techo, cubiertos de varias capas de polvo nos dan la bienvenida.
Caminamos despacio por un pasillo en penumbra. A la izquierda una mínima cocina con un fregadero. Una chica que desayuna nos saluda. A la derecha del pasillo una mesa camilla con faldas y mantel de hule de flores, a la que está sentado un esqueleto de cartón tamaño natural y un viejo sofá de espuma con una manta arrebujada señal de que alguien ha dormido recientemente allí.
Junto a la minúscula cocina americana una escalera de mecano se interna hacia el techo de donde llegan las voces de las dos chicas y de más gente.
Todo esto enmarcado por decenas de marionetas, materiales para su confección, todo tipo de objetos viejos, una suciedad más que evidente y el penetrante olor a humedad, a cerrado, a papel viejo, a disolvente caducado, y sobre todo a antiguo, a muy antiguo.
El pasillo acaba en tres peldaños que descienden a una gran sala cuadrangular. Está bien iluminada con luz fluorescente. Es el taller-teatro.
En la pared de enfrente y la de la izquierda una mesa corrida pegada a la pared llena de objetos y materiales es donde trabajan. Un hombre mayor pero no anciano de larga y blanca barba confecciona marionetas. Mientras habla con mi amigo curioseo. En el extremo opuesto de la sala hay un escenario de títeres. Todo él es de color negro. A su alrededor se amontonan cajas llenas de marionetas. Aquí también las hay colgadas en las paredes y el techo. En la columna central de la sala hay varios objetos y una silla. Cuando su ocupante se mueve doy un respingo. Lo cierto es que no me había fijado apenas en él y había supuesto que era otro muñeco sentado. En realidad es un abuelo más acartonado que los objetos que hay allí. Se levanta camina dos pasos y vuelve a su inmovilidad de la silla. Alucinante: si no fuese porque le he visto mover seguiría jurando que es otra marioneta.
En aquel santuario atemporal que parece no haber avanzado más allá de las comunas de los años 60 o de la “Gauche Divine” no entra el ruido ni ningún resquicio de la moderna Barcelona de la Torre Agkbar, El Forum o el “Fashion Week”.
Me fascina por completo y el intenso aroma a antiguo me transporta y me hace revivir de nuevo esa familiar situación que no acabo de recordar…

Después visitamos una tienda de juguetes antiguos donde puedes comprar cabezudos de cartón. Tiene que ser ideal tener uno en tu salón…o tener un salón lo suficientemente grande como para poder tener uno…Personalmente no lo necesito: soy más cabezota y casi más cabezudo que ellos…

Subiendo por las calles que rodean Santa María del Pí de nuevo las riadas de turistas: después del breve paréntesis regresamos a la agobiante normalidad.
Pero aún quedan sorpresas…

En la calle de los anticuarios, casi ya cerca de la Catedral entramos en una vieja librería tras bajar una rampa.
Aquello de nuevo es otro mundo, mientras los turistas pasean ruidosos y ajenos a él.
El olor a humedad, a polvo y sobre todo a libro viejo es tan brutal que hasta marea.
La librería es una gran habitación rectangular repleta de libros muy viejos colocados en las paredes laterales así como en los altillos de la entrada y el fondo. Ahí hay dos puertas que dan a la trastienda tapadas con pesadas cortinas rojas llenas de polvo.
En medio de la sala tres enormes mesas cubiertas de miles de láminas con dibujos y gravados enmarcados en cartón gris. Y libros, montones de libros viejos desordenados.
Entre las mesas, clasificando las láminas está el librero: un individuo atemporal. Levanta poco más de un metro y medio del suelo, viste con un viejo y sucio jersey azul pasado de moda hace más de 40 años. Piel cerúlea brillante, gruesas gafas de pasta, pelo negro ralo y grasiento y gesto escudriñador.
Mi amigo pregunta por un libro. El hombre saca una escalera metálica de algún lugar y alcanza el libro. El olor a libros viejos y a humedad es tan profundo que llega a emborrachar como si fuese una droga.
Jacme pregunta el precio mientras, embriagado, me pierdo entre centenares de dibujos del s.XIX de plantas, ciudades, anatomía humana…
El librero vuelve a coger la escalera que no logro saber donde esconde, abre la portezuela del escaparate que da a la calle donde manadas de turistas ignoran aquel rincón de otra época, y vuelve con unos papeles. Son hojas descoloridas de cuadernos y folios de diferentes tamaños. Aparecen garrapateados a mano, de forma caótica los títulos y precios de los libros.
Mi amigo y yo intercambiamos una mirada cómplice mientras el hombre escudriña aún más entre las hojas desastradas.

Miro hacia la trastienda y ya sé cual es el recuerdo que me perseguía toda la mañana. Aquella extraña librería es como la antesala del “Cementerio del Libros Olvidados”, aquel olor tan fuerte y penetrante su aroma y quizá el librero su guardián disfrazado. ¡Existe!.

Un desagradable graznido me devuelve a la realidad:
- Cuarenta euros.
Salimos. Sin el libro. Claro. El contraste del aire de la calle es fuerte. Como lo es saber que no a muchos metros de allí está la FNAC con sus jóvenes vendedores de impolutos chalecos verdes consultando en modernos ordenadores si les queda algún ejemplar de una novela publicada pocos años atrás.

Mi amigo me enseña la fachada originaria de la Catedral de Barcelona. Que es la fachada del lateral izquierdo, junto al Palacio del Rey. A gran altura hay una puerta tapiada y los restos cortados en la pared de la catedral de un antiguo puente-arco que comunicó en la Edad Media ambos edificios: era por donde el Rey entraba a la Catedral. Esta fachada tiene encima una torre octogonal espectacular, muy similar a las de de Santa María del Mar. Un cimborrio gótico espectacular que apenas se ve, tapado por las feas torres neobarrocas de la actual fachada principal. Los turistas pasan sin verla y sin detenerse. Nosotros admiramos embobados aquella maravilla de portada gótica.

No puedo dejar de acercarme a la Plaza de Sant Felip Neri. Nada más llegar, en el fondo de la plaza una soprano canta con inigualable voz. Es de mediana edad y lleva las largas hebras de cabellos plateados recogidas en un moño. La he visto más veces por la zona. Pero allí me hace pensar en Núria Montfort y una genial novela. En un mágico tiempo pasado que no conocí pero que esta cálida mañana de invierno he podido sentir, tocar y respirar. Sobre todo respirar.

Regresamos por el Portal del Ángel a la vida cotidiana.

Afortunadamente aún existe otra Bella Señora Barcelona cerca. Una Bella Señora que embriaga con aroma a libros viejos, títeres extraños y personajes peculiares.

Imagino una mariposa azul haciéndole un guiño...

20 febrero 2007

CHOVE EN SANTIAGO



CHOVE EN SANTIAGO

Chove en Santiago
meu doce amor
camelia branca do ar
brila entebrecida ao sol.

Chove en Santiago
na noite escura.
Herbas de prata e sono
cobren a valeira lúa.

Olla a choiva pola rúa
laio de pedra e cristal.
Olla no vento esvaido
soma e cinza do teu mar.

Soma e cinza do teu mar
Santiago, lonxe do sol;
agoa da mañan anterga
trema no meu corazón.

Letra: FEDERICO GARCIA LORCA.
Música: ALBERTO GAMBINO.

El año 1916 Federico García Lorca visita por vez primera Galicia en viaje de estudios. Posteriormente, estando ya en la Residencia de Estudiantes donde conoce a estudiosos gallegos y descubre a autores de la talla de Rosalía de Castro, Martín Codas o Eduardo Pondal, García Lorca inicia una relación con la tierra gallega. Con su compañía de teatro “La Barraca” regresa en varias ocasiones.
Profundo conocedor de la lírica gallega escribe seis hermosas obras en el libro “Seis poemas gallegos” impreso en diciembre de 1935, poco antes de su asesinato, en la editorial gallega Nós dirigida por el galleguista y alcalde de Santiago Ánxel Casal.
Este poema se titula “Madrigal á cibdá de Santiago” (“Madrigal a la ciudad de Santiago”).
“Curiosamente” escritor y editor fueron fusilados impunemente en las mismas fechas; sus asesinatos se conocieron el mismo día, el 19 de agosto de 1936, a mil kilómetros de distancia; en las afueras de Granada y Santiago respectivamente.

En 1999 el grupo de música Luar na Lubre, uno de los precursores en la recuperación de la música tradicional gallega, y sin duda el mejor grupo musical de todos los tiempos, en el disco “Cabo do mundo” pone melodía al poema de Lorca. La fantástica e inigualable voz de Rosa Cedrón, así como la perfecta fractura musical de la gaita de Bieito Romero, líder del grupo, o el espectacular violín de Eduardo Coma hacen el resto: consiguen convertir ese sencillo poema en algo mágico capaz de transportar mucho más allá del contenido de las palabras y los acordes. Capaz de llevar a Galicia, a Santiago, a la tierra, al centro del alma, a la profundidad de lo que somos y lo que llegaremos a ser…a…“chover en Santiago”.

Independientemente de los datos en Santiago siempre “chove”:

Llegué a Santiago un frío día de diciembre. Hacía días que mis ojos no veían delante otra cosa que una densa cortina de lluvia. Lluvia en la cara, en las ropas y en el cuerpo; barro en las botas hasta las rodillas e inmensidad de verde a mi alrededor.
En Santiago llovía a mares. Era mediodía, no había ni un alma en la Plaza de Platerías ni en la del Obradoiro. La catedral estaba vacía; quizá sólo algún turista despistado. Entré, me quité la empapada capa de agua, me senté en un banco y…estuve a punto de salir corriendo asqueado. Mis ojos, acostumbrados durante días al espectacular verde de los prados y al marrón del barro en las corredoiras chirriaron ante los oropeles de los angelotes barrocos del Altar Mayor. Conté hasta 10, me serené y me acerqué a abrazar a Santo. Más por no decir que no lo había hecho que por querer hacerlo. Yo quería seguir caminando, ser libre en las corredoiras embarradas y los prados mojados. Los pocos peldaños de la escalera se hicieron eternos. Y al llegar: primera lección. En el abrazo empezó a llover de verdad en Santiago. Empezó la “lluvia salada” que no cesaría hasta abandonar la ciudad día y medio después. Mientras estoy fundido en un abrazo de muchos minutos con aquel busto, llorando como un niño, un turista me observa a distancia y hace fotos. Me tienta decirle: “tira la cámara y las comodidades y vete al Camino para abrazar cuando llegues a Santiago, a tu Dios, a los tuyos y a tu propia vida”.

Voy al albergue: es viejo, sucio, destartalado, con ventanas que no cierran, inmenso y estoy solo. Hace frío y hasta creo que en la habitación (que parece sacada de un hospital de la 2ª Guerra Mundial) hay goteras. Me cambio para ponerme ropa algo menos mojada que la que llevo encima y envío un mensaje telefónico a la buena amiga Gloria: “Llueve salado en Santiago…”.
Y así fue todo el día.
Por la tarde paseo y descubro la bellísima ciudad bajo la lluvia. No distingo si lo que hay delante de mis ojos es la cortina de lluvia que cae del cielo o la cortina de lluvia salada que cae de mi alma. Tanto da. Estoy raro, me noto tenso, como alma en pena de noche por las calles mojadas de la vieja ciudad. Sé que hay algo que tiene que salir…
El reflejo de La Catedral en los charcos de la lluvia de Santiago, esa que tan bien describe Lorca, es espectacular y mágico. Tengo la sensación de no estar en el siglo XXI. Con mi capa de agua que semeja un hábito, pisando los adoquines centenarios que durante siglos hollaron pies tan deseosos de sentido como lo están hoy los míos y en cuyos charcos se reflejan gárgolas, torres, capiteles pétreos con escenas bíblicas y con la tenue luz amarillenta, que bien podría ser la de antorchas medievales, me siento en otra época, en un espacio atemporal, a la vez que soy consciente que pocos momentos en mi vida he disfrutado tanta realidad.

El día siguiente amanece soleado. Pero mi interior está aún más revuelto que ayer. Mis pasos giran una y otra vez entorno al “Gigantesco Imán” que es la catedral. Poder leer la lectura en La Misa del Peregrino es un regalo. Uno de los mayores regalos que he tenido.
Y vuelve a “chover” en Santiago, pese al frío sol de invierno, al bajar del altar y durante toda la Comunión.

Por la tarde culmina todo. Bajo a la cripta. De hecho no bajo: mis pasos me llevan allí sin ser yo muy consciente. Y arrodillado delante del sarcófago de plata que dicen que contiene los restos del Apóstol Santiago (sea cierto o no lo que es innegable es la presencia de Padre Dios para mi aquella durísima tarde de diciembre) toda la “Lluvia salada” revienta durante horas acompañada de mocos, babas y gemidos. Toda mi vida, todo lo que he sido, soy y lo que seré a los pies Del que Amo. Nada más…y nada menos…
Si los días que caminé había “rezado con los pies” durante centenares de kilómetros, aquella dura tarde recé con las lágrimas, las babas, los mocos, los gemidos y las rodillas dormidas. Y como cada vez que la oración ha sido del mismo Padre Dios que reza a través tuyo (tú no rezas, pobre infeliz: ¿cómo puedes pensar que te diriges a Dios por tus limitados medios?), el mismo Dios que “te reza” y “te hace oración” para que seas más tú y más Él. Como siempre que es así (contadas ocasiones) la oruga que eres sale convertida en espectacular mariposa.
El resto de la tarde, tras salir de la cripta, es tranquilo. Y en Santiago cesa la lluvia hasta próximas ocasiones, que sin duda las ha habido y aún las habrá.

Por eso cada vez que escucho esta bellísima canción pienso: “Es normal. Siempre “Chove en Santiago””. Y una gota salada se desliza por las mejillas.
¡Feliz Lluvia a todos!.

15 febrero 2007

AVEN-TURA

Era mediodía cuando Paco-Me llegó a casa para almorzar como siempre.
Pero este día tenía algo de diferente. Al entrar en casa se encontró con que su mujer Noa-Cierto estaba más nerviosa que de costumbre. Se le caían las ollas de las manos y en lugar de sal tiraba pimienta en la comida. Cuando su marido le preguntó ella le dijo que acababa de llamar la tutora de su hijo, la maestra de origen árabe Reme-Mora, que siempre se acordaba de todo. Había llamado desde la escuela y sin buscar el número de teléfono. Por lo visto a su hijo de cuatro años, el pequeño Pío-Jo le habían encontrado parásitos en la cabeza.
- Pero si eso no es nada, mujer. Le ponemos Yacutín y todo arreglado.
- Sí, pero lo grave es lo otro- Dijo Noa-Cierto mientras servía la sopa en la servilleta- Lo grave es que la mayor se ha fugado y la señorita Reme-Mora cree recordar que hace unos meses le oyó decir que se iría a escalar con dos amigos suyos.
Por lo visto la mayor de los cuatro hijos del matrimonio, la guapa y exótica Ana-Purna se había ido a escalar una montaña cercana con dos de sus amigos: Pere-Grino, un adolescente senderista de Barcelona medio en babia y Ale-Jado, el chico casi autista que se sentaba al final del aula.

Paco-Me dejó la comida para después y se fue con su mujer a buscar a su hija. Al salir Noa-Cierto se estampó contra el marco de la puerta como solía hacer.
Camino de la escuela, tras saludar a su vecina la señora Bea-Ta que volvía de Misa, se encontraron con la cotilla del barrio que trabajaba de verdulera. Lía-Nta les aseguró haber visto a su hija subida en la moto del mecánico inglés Desmon-Table y haberse estrellado contra un murete cercano. Por lo visto el joven Desmon-Table se había descuajeringado las piernas, los brazos, las amígdalas y el esternón.

Los angustiados padres fueron al hospital. Allí les atendió el doctor Salva-Ndo mientras curaba a un enfermo moribundo. Este doctor desconocía tal accidente y eso que había conseguido salvarle la vida a veinte personas aquella mañana. Pero como tenía mucha gente esperando les dejó con su enfermera.
La vivaracha Respu-Esta, que siempre lo sabía todo, los tranquilizó pues estaba totalmente segura que no había habido ningún accidente.

A nuestros amigos les tocó volver a empezar la búsqueda. No sin antes pasar por la no muy limpia consulta de la doctora Macu-La ya que Noa-Cierto al caerse por las escaleras estaba algo perjudicada.
Fueron a casa de los padres de Pere-Grino. El señor Pere-Zoso como siempre estaba descansando de no hacer nada y no se levantó al oír el timbre. Abrió la puerta su sobrina Visi-Tante que estaba de paso unos días en la ciudad viendo museos. Cuando la mujer de la casa, la señora Lola-Mento se enteró, se puso a gemir y a llorar. La pobre.
Estando en esta incómoda situación llegó Pere-Grino acompañado de su amigo Juan-Ete, al que siempre le dolían los pies. Venían de clase y no sabían nada. Claro que igual se habían ido a escalar sin ellos, pues estaba Juan-Ete como para subir montañas…

Los angustiados padres de nuestra protagonista fueron a casa de su otro compañero: Ale-Jado que vivía en la otra punta de la ciudad, como era de suponer.

Mientras tanto sus otros hijos habían vuelto de la escuela. Mari-Quita se puso como cada tarde a disecar coleópteros…y a ponerlos en cajas de color rosa mientras escuchaba lo último de Madonna...
Su hermano gemelo: Quim-Ico decidió hacer uno de sus inventos para desparasitar al pequeño Pío-Jo. Siempre tenía a mano sus probetas y sus ácidos.
Pero la vecina del Quinto, la rubicunda Fina-Da, que había salido de la cárcel poco antes por haber asestado doscientas puñaladas a Tami-Zada, su tirana jefa, olió algo extraño por el patio de luces y avisó a Don Quin-Ono, el señor del tercero primera, que siempre iba en bata. Este buen hombre envió a su hija Paca-Prendas que estudiaba magisterio. Paca-Prendas se quedó con los chicos como hacía a veces; pero les dio una buena reprimenda de lo que podía pasarles si jugaban con cosas peligrosas.

Entre tanto Paco-Me y su mujer llegaron a casa de Ale-Jado. Al llamar Noa-Cierto, como era de esperar, se equivocó y en lugar de llamar al timbre llamó al buzón. Amablemente les atendió la señora Mar-Tao, buena amiga de ambos. Tenía mala cara y estaba ojerosa de haber llorado. Acababa de echar de casa a su marido el señor Teo-Dio ya que le había pillado en la cama con la secretaria aquella que siempre se reía y además era grande y peluda: Graci-Osa, creía recordar que se llamaba…Sospechaba que no era la primera vez.
No sabía nada de Ana-Purna pero Ale-Jado estaba por algún lugar de casa: perdido en su mundo.

Desolados decidieron denunciar la desaparición. Iban camino de la comisaría de policía cuando, de la tienda de animales, salió Ana-Conda con unos ratoncitos vivos para echar de comer a sus mascotas reptantes. Ana-Conda, que siseaba y escupía un poco al hablar era amiga de su hija. Les dijo que no se preocupasen que no tardaría en regresar. Por lo visto se había saltado las clases para ir a la presentación de un libro.

Y así fue.
A las diez de la noche Ana-Purna entró en casa. Explicó a su familia que había pasado aquel día de San Valentín con su novio yugoslavo Agus-Tito, con el que estaba tan bien, y con unos amigos.
Por lo visto primero habían estado con su amiga Conte-Mplando viendo la magnífica tormenta en la bahía. Se les había unido luego el novio de esta: Tedi-Viertes que se lo pasaba bien siempre con cualquier cosa y siempre les hacía reír.
Y los cuatro juntos habían ido a la presentación de la última novela de la escritora portuguesa: Sara-Mago.
Se trataba de la interesante biografía del hermano gemelo del vigésimo séptimo zar ruso, criado a escondidas en Madeira por un hijo de sangre de Vlad, el Empalador, con Esberth Bathory, escrita en clave anarco-burguesa-progre-revolucionaria-fhassion con el sucinto título:

“Pequeña memoria de Iván-Viniendo: el retorno duplicado desde la ceguera ensayada de la caverna según la lucidez de Jesucristo”.

Así pues, con las cosas aclaradas Paco-Me pidió la cena y después que Ana-Purna se hubiese quitado las chirucas y los crampones, que Mari-Quita se hubiera puesto la mascarilla hidratante de noche, que Quim-Ico hubiese recogido sus probetas y con la cabeza de Pío-Jo bien empapada en Yacutín, sentáronse a la mesa.
Como de costumbre Noa-Cierto sirvió el puré de patatas en los vasos y por el mantel. Pero no pasó nada: era lo normal.
Las cosas volvían a su sitio después de tanta aventura.

Si es que a veces la vida es tan sencilla…
…pese a Sara-Mago, por supuesto.

*- Nota: Para la confección de esta historia han sido necesarios 32 personajes ninguno de los cuales ha sido maltratado.
Ni siquiera Sara-Mago…

13 febrero 2007

MORAS Y MANZANAS VOLVIENDO DEL RÍO


Septiembre 2006

Cuando éramos niños y adolescentes, allá en el Pueblo de los Lobos, las tardes de verano se pasaban en el río.
A las cuatro bajábamos a pozas de gélidas aguas en pleno mes de julio. Chapoteábamos sin parar y aprendíamos a medio nadar.
De vuelta, cuando se ponía el sol y medio desmayados por el desgaste de energía, nos dábamos el atracón de moras de zarza y de manzanas, peras y uvas verdes convenientemente robadas en los huertos (eso sí, procurando no pisar los sembrados).
Al llegar a casa un bocadillo de chorizo o de nocilla y a ir con las bicis hasta la noche.
Después de cenar íbamos al “Teleclub”. Los mayores (y nosotros cuando lo fuimos) poníamos música en un viejo tocadiscos o un radiocasette y bailábamos. Las más de las veces acabábamos jugando por el pueblo al escondite entre los huertos o, de adolescentes ya, salíamos a pasear por la vieja carretera para contar historias sentados en medio de la oscuridad de las noches veraniegas, bajo un impresionante cielo estrellado que contemplábamos maravillados.

No fui niño en la prehistoria pero en poco tiempo han cambiado tanto…
Los niños que están en El Pueblo de los Lobos ya no roban manzanas verdes y eso es preocupante…
Los niños de hoy bajan al río tarde. Antes de ir pasan por la tienda de donde salen cargados con grandes bolsas de chucherías. Muchos ya ni siquiera van porque encuentran el agua muy fría.
Les ves sentados en el prado un rato, no demasiado, jugando con los teléfonos y los videojuegos .
Regresan aún con el sol alto y se van a conectarse a Internet. Y, en el colmo del absurdo, a mirar fotos de rincones del Pueblo desde un ordenador…ellos que lo tienen al lado, pero como se cansan, les da el sol o lo que sea no van…

Y las manzanas y las moras se mueren de asco sin que nadie las recoja o las robe, porqué los padres modernos, que tanto se quejan del poco dinero, lo sueltan a espuertas para “sanas chucherías”…

Por la noche los ves a las puertas del Teleclub bebiendo como cosacos, sentados; siempre sentados. Jugando con los videojuegos malditos y los malditos teléfonos.
Poniéndose bordes con algún adulto. Sabiendo que nadie les va a soltar el guantazo que quizá merecen.
A veces pasas al lado de un grupo y están en silencio: cada uno con su aparatito. Juntos y lejanos. En galaxias perdidas de lucecitas artificiales. Perdiéndose las constelaciones reales de estrellas vivas que titilan sobre sus cabezas…
Las niñas pintadas como puertas…o más que furcias. Los niños con la pose de garrulo matón que por lo visto es lo que mola a las hembritas de más tetas que dientes.
Todos con extrañas ropas: ellas pantalones sin cintura y tangas de cuello vuelto entre michelines de gominola, de muchas gominolas…Ellos con cada pelo artificiosamente engominado, pantalones imposibles que obligan a caminar como macarras que han perdido el caballo y con esas camisetas falsas tan feas que quieren recordar a la ordinariez cutre de las de Custo.
Todos queriendo jugar a ser adultos sin haber jugado a ser niños...

Y las manzanas y las moras se hastían las noches fabulosas de estrellas en el Pueblo de los Lobos, sin que ningún niño las recoja ni las robe. Y las estrellas se empeñan en brillar para unos niños que sólo saben mirar hacia abajo a las limitadas pantallas artificiales perdiéndose la belleza del infinito sobre sus cabezas.

La noche de San Lorenzo regresaba a casa tarde. El grupito de púberes sentado en los bancos y las escaleras, con sus maquinitas. Una estrella fugaz recorrió el firmamento y no la vieron ensimismados como estaban con los aparatitos.
Sentí pena por ellos y pensé en gritarles que se dejaran de majaderías que fueran a pisar los huertos y a dejarse empapar por la lluvia celeste.
Pero no lo hubiesen entendido…
Comprendí por qué se llaman “Lágrimas de San Lorenzo” . El firmamento entero se conmueve cuando un niño no se sobrecoge ante su magnificencia.

Y las estrellas, las manzanas y las moras siguen gritando y llorando cada día y cada noche. Cada vez que esos jóvenes pierden tiempo y vista mirando una máquina y la salud comiendo porquerías.

Que malo es el dinero cuando no se sabe educar…

Yo debo ser raro porque a la vuelta del río las tardes de verano sigo dándome atracones de dulces moras de zarza y sigo robando manzanas verdes ( a veces me las voy a “robar” a mi mismo: a mis manzanos…) como antaño.
No por sentirme niño, que no lo soy ni quiero, sino por sentirme vivo.
Y por las noches sigo contemplando extasiado las estrellas que me hacen guiños; felices de que alguien se sobrecoja ante su magnificencia.
Y…sinceramente doy gracias a Dios por no ser niño ahora, por no haber nadado en la abundancia material y sí en la auténtica. Y por haber tenido una familia que me enseño a valorar lo que realmente importa.

¡Que bien saben las moras y las manzanas verdes robadas cuando vuelves del río!.

*- Foto: “Racimo de moras de zarza en los huertos del pueblo”. Septiembre 2006. ©- Lobogrino.

HA PASADO UN AÑO

HA PASADO UN AÑO…
Ha pasado ya un año desde que me animé por primera vez a escribir en un lugar virtual.
Hace unos días “Chicafinaopina”hablaba de como habíamos llegado a su blog.
También Pon, Un Ángel, Serrano y Zendoia, Javier Arnot, Hermes…habéis celebrado el aniversario de una película que os ha llevado a escribir en La Red y por añadidura a encontrarnos.
En mi caso no fue una película. Fue la muerte de una persona de mi entorno que hacía falta aquí. Aquel fallecimiento me llevó una vez más a “mi” Montaña Santa. Y de ahí a escribir…
Recuerdo como si fuese hoy aquel cuatro de febrero. Subí a La Montaña enfadado conmigo mismo por no haberlo hecho una semana antes. Me sentía cobarde por no haber pasado del frío y la nieve y haber subido a pedir, suplicar y exigir al Buen Padre que no se la llevase. Me sentía culpable, convencido como estaba que de haberlo hecho unos días antes Balbina estaría viva…Tanta Teología estudiada para eso…
Y la Montaña amada, de nuevo, me dio una lección. Esta vez no física. Esta vez la lección de La Montaña fue directa al alma. Y a la par que lección fue regalo. Caminé con Balbina, sí, pero también con mi tío Alberto y con mi amigo Ramón. Ramón. Ramón. Una conversación pendiente y una sensación de alma desgarrada cada vez que le recuerdo. Ramón…Te sigo viendo el la cafetería en la que quedamos para hablar después del verano. Sigo necesitando tus sabios consejos. Ramón…
Los tres estuvieron en la subida y en cada lágrima, en cada grito, en cada gemido, en cada plegaria y en cada canción que aquel fabuloso y duro día gris (tal y como me gustan) “Alguien” tuvo la generosidad de regalarme.
No puedo evitar releer aquella crónica y emocionarme.
Lo escribí al llegar a casa, del tirón, sin ni siquiera quitarme las botas. Un año después no cambio ni una coma:

Domingo, 05 de febrero de 2006
Una buena manera de continuar con esto.
Supongo que cualquier motivo es válido para subir a La Montaña amada (y he dicho motivo, que no excusa). Esta vez lo era el rezar por mi tía Balbina; por ella y por sus hijos. Pero el día que tenía que haber subido hacía un tiempo de perros y no me atreví. Aquel sábado hubiese exigido un milagro al Gran Padre y a la Buena Madre. Pero este...Balbina ya está junto a sus antepasados. No soy capaz de imaginar el dolor de mis tres primos-amigos de infancia: a mi edad perdiendo a ambos padres en poco más de tres años.Hoy no había milagro que pedir. Preparé la mochila con la sensación de que debía "rezar con los pies" para poder encajar la muerte de alguien que quiero. Es mi terapia: pisar tierra (mi elemento) y "rezar con los pies".Creo que Mi Montaña también me llamaba, en el fondo ella sabe cuando la necesito.El día ha empezado como siempre con prisas para no llegar tarde (luego me harto de esperar).Por la calle me empiezo a sentir un bicho raro: riadas de jóvenes que vuelven (algunos bastante perjudicados), son las seis de la mañana y yo con mi mochila y mis chirucas que empiezo el día: siempre al revés.Llego al metro y la máquina expendedora de billetes no funciona. No hay vigilancia y se cuela hasta el apuntador. Yo no quiero hacerlo pero como la alternativa es perder el tren me decido. Con mi característica agilidad de Mamut en cinta trepo, como si fuese el Everest, para pasar el rodillo mientras dos beodas y ágiles treintañeras se cachondean. Durante los eternos segundos de mi ascensión estoy convencido de llegará toda la policía de Barcelona y me pillarán en escabrosa postura. Concluyo que no sirvo para delincuente, ni siquiera cutre.Llego al tren con veinte minutos de aldelanto. Mientras se va llenando de noctámbulos de doble visión yo, como lo más natural del mundo que es, saco botas y calcetines, me embadurno los pinrreles de vaselina, me pongo dos pares de calcetines y una tobillera por pie. Alguno no sabe si vomitar al ver la escena o por lo que lleva en el cuerpo pero más de uno va al baño...Leo y dormito hasta llegar a Monistrol. ¡Carajo si aún es de noche!. Bueno pues a por el segundo desayuno del día. Junto a la carretera en un bar que parece que me espera.Cuando salgo el día aún no se ha definido y, como siempre en un pueblo: ¡No encuentro las marcas del GR!. Doy vueltas hasta que por fin veo una pero no la siguiente. Pregunto y un abuelo más viejo que el mundo me dice hastiado que no sabe, que esas rayas las pone la gente joven para subir a la montaña. Una lozana pastelera me dirá lo mismo. Lo bueno de perderse es que conoces los sitios: Monistrol tiene rincones muy bonitos.Al final las marcas estaban al lado...: la cafeína que aún no había llegado al cerebro y...¿He dicho marcas?. ¡Joder!. Hay exactamente:- Marcas blancas y rojas del GR 5.- Marcas verdes, rojas y con un punto blanco del PR que va del Matagalls a Montserrat.- Marcas blancas y azules de otro PR.Y por si no tengo suficiente en algunos tramos se le suman:- Marcas blancas y verdes de otro PR.- Marcas amarillas (que no flechas) de otra ruta.Además todas están pintadas de hace poco y como cada diez metros...Me quejo: "¡Montse, que tampoco estoy tan mal!. ¡Que hace muchos años que soy senderista de GRs!".Nada más empezar, el sendero trepa por una colina embarrada de la sola humedad. Si llego a subir la semana pasada, con nieve... Ya es de día: uno de esos días que tanto me gustan: frío y con niebla. Lo suficientemente ligera para permitirte caminar, pero lo suficientemente espesa para ocultarte el sol: no me gusta el sol cuando camino, ni cuando rezo, ni cuando pienso. El sol me evoca calor y ocio: hoy necesito frío para pensar y para orar como es debido.Voy tremendamente despacio: no tengo ninguna prisa, ni nadie que me la meta, ni nada por el estilo... En plena subida a varios metros tres senderistas que gritan que les alcance. Gracias pero no: que suban ellos. Hoy tenemos mucho que decirnos Mi Montaña y yo: necesito a la "Hermana Sole".¡Menos mal que no hace soy y que no tengo prisa!. Debemos estar a 2 grados y voy chorreando sudor. Lo peor es que no veo nada. Me quito las gafas pensando que es de la niebla y ¡que va!. Con el calor que tengo en las cejas se me llenan de vaho los cristales. Eso me pasa por tener unas cejas tan pobladas (ojo he dicho "unaS" y no "unA"). En ese momento entiendo porqué algunas mujeres se depilan las cejas: para que no se les empañen las gafas, naturalmente. Tengo serias tentaciones de raparlas con la navaja que afilé ayer. Pero mejor que no, no tengamos un disgusto...Como no paro de sudar me quito en jersey (y me congelo de frío, pero que le vamos a hacer) y bajo el ritmo: voy a paso burra vieja. En ese momento me pongo a coger romero para hacer alcohol e infusiones en casa. Con lo que he cogido me da para una destilería completa...pero no pesa.Todas estas tonterías duran los primeros veinte minutos de marcha. El mismo ritmo me hace centrarme. Viene a mi mente un estribillo de Kairoi: "Jesús és Veritat, Camí, la Llum que il.lumina el nostre destí". No me acuerdo de las estrofas y empiezo otra que jamás se me olvida desde hace doce años, desde aquellos fabulosos momentos de Pascua en Avellanes: "El Senyor és la meva força, El Senyor el meu cant. Ell m'ha estat la salvació. En Ell confio i no tinc por. En Ell confio i no tinc por".En un cruce del camino se la envío en un mensaje a Doña Ifigenia que está de retiro.Y yo que iba con ganas rezar. Sólo puedo repetir esa estrofa como un mantra decenas, centenares de veces. En ocasiones a gritos. Durante la mayor parte de la subida (y del día) es lo único que voy repitiendo.Llego a un tramo de escaleras encajadas en un torrente. El camino cuesta más y la canción. Alguna vez: "¡Mentira sí que tengo miedo!". En esa lucha miedo/confianza el nombre de Balbina cruza mi mente, seguido del de mi tío Alberto y enganchado a él: Ramón. Ramón que tanto amaba esta montaña. Miro al paisaje y por un instante veo su cara y recuerdo la conversación que quedó pendiente tres meses antes de que le diese el infarto. "¿Porqué tuvo que morir a los cuarenta años?, ¿porqué dejando una conversación pendiente conmigo con la falta que me hacía tenerle cerca?.Balbina, el tío, pero sobre todo Ramón, el amigo Ramón. Me da igual que se empañen las gafas (estoy llorando y gimiendo como un niño) no veo nada pero aprieto el ritmo hasta quedarme sin aliento (la subida es dura). "Ramón, amigo ¿cómo voy a hacer para que me des los consejos que tanta falta me hacen?".Sigo cantando a gritos: no es "lluvia salada": es llorar a mares. Hace más de cuatro años que murió Ramón, hace más de dos que murió el tío y les hecho tanto de menos. Es rabia, es miedo, es sentirme más vivo que nunca, es impotencia porque no soy Dios y no sé que cojones es la vida y la muerte (por más teologías o filosofías que conozca). Es desesperación de ser limitado cuya mente no lo es. Es cantar a gritos que confío en el Dios al que amo y sentir miedo pero a la vez la fuerza de la montaña que me da su energía. Por un momento cada rama de boj, cada acanto, cada piedra y cada planta de romero sienten la misma rabia, el mismo desconcierto, la misma vida extrema y cantan con mis mismos gritos.Un recodo y...He llegado al camino que une Montserrat con la Santa Cova. Inesperadamente he llegado. Bajo hacia la Cova Santa. Hay escenas de los Misterios del Rosario esculpidas en rincones del camino. Me paro en una: Jesús orando en Getsemaní. Es tan real. Las manos de la escultura son como las mías, su postura es como la que suelo adoptar cuando rezo. Esto es el contrapunto, la lección de serenidad ante mi desesperación: la suya fue mucho mayor. Llego hasta la entrada de la Cova que, afortunadamente hoy está cerrada y vuelvo a la figura de Jesús orando en el huerto. No hay nadie y me siento enfrente. En ese momento: un grupo de ciclistas que suben me hacen apartar. Me sale el peregrino que llevo dentro: "¡capullos bicigrinos, mira que molestan!". Pero no puedo evitar sonreírles. Cuando han pasado me vuelvo a sentar. Instintivamente en medio del camino adopto una postura similar a la del orante. Ahora sí que la "lluvia salada" empapa mi rostro. No pienso en nada sólo miro aquella imagen.¿Todo perfecto?.Pues va a ser que no.Baja un matrimonio con dos niños pequeños. Saludan y sonrío entre lágrimas. Cuando han pasado. El padre: "Mira (nombre del niño) un ángel". Me estallan todas las venas del hígado y estoy a punto de gritar: "¡Cazurro que el ángel está de relleno. Que quien importa es Jesús!". -Da igual, pienso, son turistas...En ese momento (y en un alarde de soberbia) me doy cuenta de que yo apenas hago el turista: me fijo en los detalles, en las pequeñas cosas.Da igual, sigo contemplando.Suenan las campanas y me apresuro para llegar a la Misa Conventual. Como era de esperar la "lluvia salada" vuelve en la postcomunión.Subo a hacer la visita al Camarín de la Virgen y en la cola las dos señoras de delante (en castellano) y las dos de detrás (en catalán) que no paran de rajar, criticando a parientas y vecinas, en todo el recorrido hasta la Virgen. La cuarta vez que hago "Ssssssss" va un: "¡A ver si nos callamos!" con cajas destempladas que sólo surte efecto durante breves segundos. Al llegar a la escalera de los mosaicos de las Santas opto por desconectar la mente del molesto ruido de fondo. Es lo único que funciona (asesinar a cuatro señoras en una iglesia sería antiestético...).Cuando paso junto al mosaico de la Santa de mi madre no puedo evitar tocarlo: le hizo tanta ilusión que "su santa" estuviese allí. "Que la tenga muchos años, Padre". Continua la lluvia salada. Camarín de la Virgen y capilla trasera. El Cristo pequeño de siempre, y como tantas veces de rodillas delante "llueve saldado". Esta vez no pido nada, esta vez no digo nada, sólo contemplo. Saco la Biblia y busco el final del Evangelio de Juan: "Simó m'estimes?..."Encogido, hipando babas, gimiendo: "¿Podría no amarte, Padre?"."Necesitaba esta depuración, necesitaba lo que estoy viviendo y lo que me queda por vivir. Pero nunca, haga lo que haga saldrás de mi vida. Sería más fácil que saliese yo a que abandonases tu mi vida".En un momento que, tras mirar fijamente la cruz cierro los ojos esta se convierte en ave fénix que vuela. Un efecto óptico curioso...o no...Al irme enciendo un cirio por todos los míos, vivos y muertos, y pienso en Luis y Lola, en Capi, en Jordi, evidentemente en Gloria (ha estado allí), en María, en...Tengo hambre. En la plaza saco unas mandarinas y un trozo de chocolate. Se acerca un gatazo y sin mirar le toco en la herida (¿sarna?) que tiene junto a una oreja y en un gesto involuntario me chupo el dedo: ¿Seré burro?...Una mujer con un niño me mira con aprehensión y...a lo hecho pecho, continuo comiendo la naranja, "lo que no mata engorda".Bajo a curiosear (y calentarme a la tienda) no compro nada pero estoy un rato largo: lo que venden es mayoritariamente inútil pero se está tan calentito...Es la una y me voy a la plaza a comer un bocata de chorizo de los que me traje del pueblo. ¡Que bueno!. Media docena de palomas y dos pardalillos se disputan las migajas. Ganan los gorriones a las "ratas con alas" los pequeños son más rápidos y más listos y acaban cogiendo más. Me encanta. Esto es mejor que comer viendo la tele, mucho mejor. Como en el bar hay cola me tomo un café de la máquina y subo a la Ermita de San Miquel por el Vía Crucis. Vista espectacular de la niebla y más gatos (estos sin pústulas) junto a la cruz. Turistas que saludan amables. O yo estoy muy receptivo o el ambiente es bueno.Vuelvo al camarín y a la capilla trasera. Es un plus. Ahora estoy tranquilo.Quiero coger el tren a las 5 y media y decido bajar a pie. Había dudado entre eso o ir, vía Collbató, a Olesa. Otro día: hoy quiero disfrutar tranquilo.A media bajada el camino se bifurca y bajo por dónde no he subido. "Camí de les Canals" se llama. ¡Que divertido!: son varios tramos de escaleras casi verticales con una barandilla que apenas te sujeta. Vais decenas o centenares de peldaños en bajada vertical. Me voy riendo solo, como un idiota. El estribillo de la canción sigue cuando llego a la pista que me lleva al camino inicial. En un tramo me desvío a un mirador natural y varios metros por debajo tengo un hermoso jabalí solitario que rebusca apaciblemente.Ahora se impone la reflexión: "Todo esto era y es necesario. Duro pero necesario." Ya lo sabía pero es bueno que la montaña y...te lo recuerden. He bajado en una hora sin apretar el paso nada y disfrutando al máximo.Una cerveza en el bar de por la mañana y al tren.Consigo sitio. Dormito y leo y a la hora justa en Barcelona.Llego a Plaza de España. Subiré andando a casa: hoy no gasto más de lo estrictamente necesario.¡Pero que manía tiene todo el mundo de ir corriendo!.Yo no tengo prisa ni nada por el estilo...Seguiré siendo raro pero, aunque algo rozado en las ingles, me siento como nuevo.La montaña siempre me hace recuperar el norte de mi vida.Y no hay manera de librarse de ella...Afortunadamente.Muchas gracias por el día Gran Padre y Buena Madre.Un abrazo.