BIENVENID@

"Que los caminos se abran siempre a tu encuentro, que el viento sople siempre a tu espalda, que el sol brille templado sobre tu rostro, que la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y que, hasta que volvamos a encontrarnos...Dios te guarde en la palma de su mano". (Bendición Celta)

02 febrero 2009

EMPIEZA EL AÑO...

Aunque llevamos un mes aún sirve:

Nochevieja/Año Nuevo.
Nunca he tenido claro si celebramos que se acaba un año o que empieza otro; como tampoco tengo claro porqué hay que celebrar cualquiera de estas dos cosas. Seguro que la fiesta es porque durante el año que termina hemos aprendido muchas cosas y somos más sabios que el año anterior...Será eso...
Hacia las tres de la madrugada cinco amigos vamos en metro a tomar la última copa a algún garito ursino del ambiente.
Después de una copiosa comida y bebida en casa la sensación es que cada cosa del mundo está en su sitio, incluidos los carteristas, manguis, camellos, traficantuchos y raterillos habituales que están en pleno momento de...”pre-estrés laboral de hora punta”.
El ambiente del metro, antes de las resacas y vomiteras de madrugada, es festivo, relajado (hasta para los “chorizos”: aún no ha llegado “su momento”).
Cerca de donde estamos una pareja de chicas. Tremendamente jóvenes. No tendrán más de 22 años.
Arregladas y guapísimas como cualquier adolescente la noche de fin de año.
Se besan, se acarician, se miran con miradas que fundirían el hielo de la Antártida. Se siguen mirando y acariciando. Cómplices. Enamoradas.
A su alrededor: cuchicheos. Una familia con dos niños entra al vagón y al verlas giran la cabeza de los críos. Ellas a lo suyo. Es su noche y es su vida. Un grupo de adolescentes algo más jóvenes suben. Se quedan a su lado. Las miran sorprendidos primero, algo consternados luego. Una de las adolescentes no deja de mirarlas con el rabillo del ojo...mientras deja desganada que su chico la abrace...
Espero que entre algún borracho y las increpe: sería lo habitual. Imagino la escena: un par de capullos soltando barbaridades que las dos jóvenes encajan con una mirada de desprecio que pararía en seco a un ejército. Es su noche, es su amor y es su vida. Afortunadamente no ocurre nada.
Sólo cuchicheos, miradas de soslayo más o menos atónitas, más o menos extrañadas, más o menos envidiosas.
Quedan dos asientos delante nuestro. Las chicas, cogidas de la mano y sin dejar por un momento de acariciarse con la mirada van hacia ellos. Al pasar a nuestro lado nos dedican un cálido: “Feliz Año Nuevo”, de sonrisa cómplice. Se sientan y siguen con su vida, con sus besos, con sus caricias y sobre todo con sus miradas, pasando de todo lo que no es la amada.
La escena, narrada de forma más o menos poética, me hace pensar en un deseo que verbalizo.
Simplemente que esta bonita manera de empezar el año se convierta en lo habitual.
Que a final de este año nadie las mire, nadie las envidie, nadie aparte la cabeza de sus hijos para que no las vean, nadie les diga que un dios irreal no las acepta, nadie les insinúe que ese amor va contra nada o es “malo”.
Que no sea necesario que ellas regalen su felicitación cómplice sólo a los que son como ellas.
Empieza el año y todos tenemos mucho trabajo en muchos ámbitos para que ese deseo deje de serlo.
La calidez festiva de la cena con los amigos, la charla con la familia amada lejana pero tremendamente cercana y el amor de dos desconocidas han sido las mejores maneras de comenzar.
Felices besos, caricias y miradas a todos.
Lobogrino.

5 comentarios:

ixilik dijo...

La campaña de ese año que terminaba, era hacer visibles a las lesbianas, y por lo que veo algunas, han querido que este 2009 sean aun más visibles. De hecho si alguno de esos niños a los que se les censura el cariño ajeno, lo vió, ya tendrá ganado para el futuro , que si el siente así, no está solo, y que no parecia algo obsceno, como le decían su castrantes padres (ya para entonces le habrán demostrado, que son así, para eso y para todo).
También, me niego a que la gente sea tolerante, y se crea muy moderno, por "tolerarlo", riendose después del típico chiste de mariquitas, para demostrar que él o ella no son de esa tribu.No tienen que "tolerar" tienen que aceptarlo "por cojones", si o si. Y exigirles que pongan esos mismos ojos de reproche con los tapaniños, y los reyes de la tetosterona.
Por lo demás, en cuanto a celebrar el año que terminó, yo lo celebro, porque aunque he conocido alguno de los mencionados "malos perros", el año ha sido compensado con encontrarme a un "lobo bueno".
Feliz año, y que nos traiga más manos abiertas para acariciar, y menos manos cerradas para tapar los ojos, de las que pueden ser las fururas visibles amantes de la nochevieja del 2028

Sero dijo...

a este blog le hace falta animarse.
publicad, publicad malditos

frantic dijo...

¡Qué bueno volver a leerte, Grino!

Hace un par de meses yo vi una escena parecida en el autobús y, lo mejor de todo es que la gente alrededor ni se inmutó (o, al menos es lo que hizo ver).

Espero que esto se convierta en la tónica general en todas partes.

Un abrazo y pásate por casa siempre que quieras. Sabes que eres bienvenido siempre.

Rukaegos dijo...

Mira que nos haces esperar nuevas entradas, maldito :)

Con lo bonita que es la historia que nos has contado, con lo que nos gusta encontrarnos por nuestras ciudades y pueblos a chicas como ellas o chicos como nosotros disfrutando de su juventud, de su vida, de su libertad y de su amor. Con lo que nos gusta ver rabiar a los de siempre ...

Saluducos norteños y gracias por tus chicas del Metro

Nando dijo...

Grino, otra vez a la carga...
Gracias por estar ahí siempre...
No nos olvides, qeu tienes fans a perpetuidad.
Te quiero...!
Nando